• Amilcar Barça
    Participante

    17 diciembre, 2017 a las 11:24 am #11671

    http://www.escritores.org/recursos-para-escritores/

    He leído un comentario que menciona a la web de escritores en la cual están casi todas las convocatorias en habla hispana. Dejo el enlace.

    Y ahora pregunto: ¿Qué opináis sobre esas convocatorias? Imagino que según reza el refrán, cada uno cuenta la feria según le va. Habemos muchos escribidores por afición, que no dudamos en arrojarnos a las procelosas aguas de los concursos olvidando que hay unos seres, cazapremios les llaman, cuyo oficio es ese, impedir que unos soñadores alcancen por un día un c achito de cielo.

    Yo ya me he dado por vencido y me conformo con que mi relato, se vea premiado con la inclusión en el recopilatorio correspondiente. Hace poco leí un reportaje sobre un escritor argentino en España, el cual vivía exclusivamente de eso. Hacía mínimos cambios en un relato y lo volvía a mandar a otra convocatoria. Como difícilmente los jurados se repetían, engañaba a todos; así hasta que murió. No me extraña que a los más humildes, no nos lleguen ni las migajas.

    Por cierto que leí un relato del recientemente fallado "Día de los muertos" de esta web, y me encantó ( y mira que es difícil). Pues no estaba entre los 20 finalistas.

    http://www.caminodehierro.net/

     

    DanideLagos
    Participante

    27 diciembre, 2017 a las 12:56 pm #11810

    Opino que si eres tú el dueño del blog "caminodehierro" no es muy honorable que lo publicites como si no fuera tuyo.

    Amilcar Barça
    Participante

    28 diciembre, 2017 a las 3:23 pm #11841

    Tú eres tonto chaval. No publicito nada. Esta web, es Zenda.

    Amilcar Barça
    Participante

    28 diciembre, 2017 a las 4:58 pm #11845

    [quote quote=11671]http://www.escritores.org/recursos-para-escritores/ He leído un comentario que menciona a la web de escritores en la cual están casi todas las convocatorias en habla hispana. Dejo el enlace. Y ahora pregunto: ¿Qué opináis sobre esas convocatorias? Imagino que según reza el refrán, cada uno cuenta la feria según le va. Habemos muchos escribidores por afición, que no dudamos en arrojarnos a las procelosas aguas de los concursos olvidando que hay unos seres, cazapremios les llaman, cuyo oficio es ese, impedir que unos soñadores alcancen por un día un c achito de cielo. Yo ya me he dado por vencido y me conformo con que mi relato, se vea premiado con la inclusión en el recopilatorio correspondiente. Hace poco leí un reportaje sobre un escritor argentino en España, el cual vivía exclusivamente de eso. Hacía mínimos cambios en un relato y lo volvía a mandar a otra convocatoria. Como difícilmente los jurados se repetían, engañaba a todos; así hasta que murió. No me extraña que a los más humildes, no nos lleguen ni las migajas. Por cierto que leí un relato del recientemente fallado “Día de los muertos” de esta web, y me encantó ( y mira que es difícil). Pues no estaba entre los 20 finalistas. [/quote]

    31 diciembre, 2017 a las 7:16 am #11989

    EL ENTUSIASMO DE LLEGAR A SER GANADOR ES UN RETO PARA ESCRIBIR  Y LO HAGO, SI NO LOGRO SER FINALISTA POR LO MENOS DEDICO HORAS AL OFICIO Y QUIZÁ ALGÚN DÍA SEA ESCRITORA.

    YA TENGO EL CUENTO DE NAVIDAD, LO ESTOY REVISANDO, ME GUSTÓ Y LO DISFRUTÉ.

    1 enero, 2018 a las 4:31 pm #12039

    Lo importante es la literatura. Escribo, corrijo, el taller donde otros escritores opinan sobre las primeras versiones de mis historias es parte de mi vida. Los concursos son una instancia más, importante, esperando que algún día pueda llegar a publicar. El año pasado me ocurrió que no tuve en cuenta la diferencia horaria y no pude participar en el Concurso de Cuentos de Navidad, este año no me lo quise perder. Mi 2018 comienza con la participación en un Concurso Literario. Es un buen augurio para los acontecimientos que voy a vivir en todos los órdenes de la vida. ¡Viva la literatura!

    Andreina Reyes
    Participante

    2 enero, 2018 a las 4:52 pm #12088

    En mi caso, ofrecen la oportunidad de permitirnos simular, de manera un poco anonima, ser autores dignos de ser leidos por otros grandes autores y, aunque sea por unos segundos entretener a otros aficionados que como uno llevan un mundo de historias en su cabeza, pero a quienes nos falta el pistoletazo de salida.

    4 enero, 2018 a las 2:46 am #12204

    Pues es la primera vez que voy a participar en uno, todavía no nado en estas aguas, pero creo que es bueno estrenarse y después animarse a seguir concursando. Con la meta de ganar alguno no falta la motivación necesaria para seguir escribiendo.

    Cinta Cano Barbudo
    Participante

    6 enero, 2018 a las 5:00 am #12377

    Yo creo que es muy normal que leas otros relatos no premiados y que te gusten, que te parezcan a veces mejores que los ganadores. Si queremos buscar razones, podemos encontrar varias, todas válidas: desde la subjetividad de quienes ejerzan de jurado al hecho de que sólo hay uno (o dos) premios y muchos escritos que pueden tocarnos más, así es la literatura. De hecho al final son los lectores los que acaban dando el triunfo o el fracaso a un libro si tiene la suerte de ser publicado, y hay best sellers buenísimos y otros que tiraríamos al cubo de la basura, de igual manera que pasa con las obras más modestas. Participar en concursos y sospechar, plantearse dudas, es muy humano, todos lo habremos hecho en algún momento. A veces nos decimos que las cosas están amañadas o sí, es cierto, habrá quien sea profesional de concursos. ¿Y qué? También eso es arte, si logra encandilar a un jurado. ¿Premios dados de antemano? Habrá unos que sí y otros que no, como en todas las esferas de la vida. La honestidad también es un arte, y también lo puede ser la corrupción. Somos escritores y creo que una de nuestras fortunas es creer en que todo, absolutamente todo, contradicciones especialmente, es posible. Pero, dejando a un lado lo que pueda o no pueda ser, nadie nos obliga a presentar nuestros relatos. Algunas veces sabemos que es un puro ejercicio, otras, tal vez cuando estamos especialmente orgullosos de nuestro trabajo, aspiramos a ganar, a quedar finalistas...en cualquier caso, cuando eso sucede el mundo se vuelve una fiesta. Al menos para mí. Y como me ha sucedido, creo que seguiré creyendo en que puede que un día vuelva a ganar el primer premio, el accésit, o simplemente forme parte de una antología. A veces es cierto que uno se desespera porque ve en los fallos nombres de personas ya muy consagradas, con un colchón muy mullido y sabes que ese prestigio, en ciertos certámenes, es una garantía para ellos y un punto en tu contra. Pero al mismo tiempo ves cosas muy frescas, de gente muy joven, y te alegras porque hay cabida, porque hay esperanza. Está claro que muchos de nosotros, como tantos otros artesanos de todos los menesteres, nunca alcanzaremos la fama. Y sin embargo, que hoy alguien se vaya directo a mi blog y me lea, y sin conocerme me diga algo agradable de uno de mis escritos es ya tan sorprendente, tan grande, es un premio en sí mismo. Tener un blog es un premio. Cuántos escritores habrán muerto sin que nadie descubriese lo que guardaban sus páginas, sin un solo lector: eso ya ni lo sabemos, pasamos la vida autopublicitándonos más o menos para poder satisfacer nuestra vanidad. Que sí, no me digáis que no, todos llevamos un pedazo muy gordo de ella. Y claro, no voy a decir que la idea del premio no sea el atractivo máximo. Pero a veces, si salimos un poquito fuera de nuestro ombligo y vemos lo que otros hacen, logramos ser conscientes de que el mundo está abarrotado de gente que sabe escribir. Escribir, imaginar, crear, engañar. Y deberíamos alegrarnos. Yo me he leído unos cuantos cuentos de navidad de quitarme el sombrero. Y ya con eso este concurso y otros donde el propio autor sea lector (y con ello también todo lo juez que quiera) es una joya. De verdad. Y a ver si para el 2018 podemos vivir sabiendo que somos muy envidiosos, pero que en realidad no merece la pena. Feliz Navidad que acaba!

    Omer Quiaragua
    Participante

    7 enero, 2018 a las 3:59 am #12463

    Me parece una forma maravillosa de motivar a hacer crecer la producción literaria. Los escritores necesitamos espacios de encuentros creativos.

    Sin Concursos como los de Zenda no lograríamos conocer muchos geniecillos que hay dispersos por allí, tratando de decir algo. Ojalá sigan estimulando

    la buena escritura.

    Mi relato está en https://www.facebook.com/omerjosequiaragua

     

    Raquel Jiménez
    Participante

    8 enero, 2018 a las 3:58 pm #12689

    [quote quote=12377]Yo creo que es muy normal que leas otros relatos no premiados y que te gusten, que te parezcan a veces mejores que los ganadores. Si queremos buscar razones, podemos encontrar varias, todas válidas: desde la subjetividad de quienes ejerzan de jurado al hecho de que sólo hay uno (o dos) premios y muchos escritos que pueden tocarnos más, así es la literatura. De hecho al final son los lectores los que acaban dando el triunfo o el fracaso a un libro si tiene la suerte de ser publicado, y hay best sellers buenísimos y otros que tiraríamos al cubo de la basura, de igual manera que pasa con las obras más modestas. Participar en concursos y sospechar, plantearse dudas, es muy humano, todos lo habremos hecho en algún momento. A veces nos decimos que las cosas están amañadas o sí, es cierto, habrá quien sea profesional de concursos. ¿Y qué? También eso es arte, si logra encandilar a un jurado. ¿Premios dados de antemano? Habrá unos que sí y otros que no, como en todas las esferas de la vida. La honestidad también es un arte, y también lo puede ser la corrupción. Somos escritores y creo que una de nuestras fortunas es creer en que todo, absolutamente todo, contradicciones especialmente, es posible. Pero, dejando a un lado lo que pueda o no pueda ser, nadie nos obliga a presentar nuestros relatos. Algunas veces sabemos que es un puro ejercicio, otras, tal vez cuando estamos especialmente orgullosos de nuestro trabajo, aspiramos a ganar, a quedar finalistas…en cualquier caso, cuando eso sucede el mundo se vuelve una fiesta. Al menos para mí. Y como me ha sucedido, creo que seguiré creyendo en que puede que un día vuelva a ganar el primer premio, el accésit, o simplemente forme parte de una antología. A veces es cierto que uno se desespera porque ve en los fallos nombres de personas ya muy consagradas, con un colchón muy mullido y sabes que ese prestigio, en ciertos certámenes, es una garantía para ellos y un punto en tu contra. Pero al mismo tiempo ves cosas muy frescas, de gente muy joven, y te alegras porque hay cabida, porque hay esperanza. Está claro que muchos de nosotros, como tantos otros artesanos de todos los menesteres, nunca alcanzaremos la fama. Y sin embargo, que hoy alguien se vaya directo a mi blog y me lea, y sin conocerme me diga algo agradable de uno de mis escritos es ya tan sorprendente, tan grande, es un premio en sí mismo. Tener un blog es un premio. Cuántos escritores habrán muerto sin que nadie descubriese lo que guardaban sus páginas, sin un solo lector: eso ya ni lo sabemos, pasamos la vida autopublicitándonos más o menos para poder satisfacer nuestra vanidad. Que sí, no me digáis que no, todos llevamos un pedazo muy gordo de ella. Y claro, no voy a decir que la idea del premio no sea el atractivo máximo. Pero a veces, si salimos un poquito fuera de nuestro ombligo y vemos lo que otros hacen, logramos ser conscientes de que el mundo está abarrotado de gente que sabe escribir. Escribir, imaginar, crear, engañar. Y deberíamos alegrarnos. Yo me he leído unos cuantos cuentos de navidad de quitarme el sombrero. Y ya con eso este concurso y otros donde el propio autor sea lector (y con ello también todo lo juez que quiera) es una joya. De verdad. Y a ver si para el 2018 podemos vivir sabiendo que somos muy envidiosos, pero que en realidad no merece la pena. Feliz Navidad que acaba! [/quote]

     

    Me gusta mucho tu comentario Cinta. Feliz año a todos

    Mara Dres
    Participante

    9 enero, 2018 a las 12:55 am #12691

    Creo que estamos tan acostumbrados a la adulación, tan acostumbrados a obviar la crítica, que nos cuesta aceptar que algunas cosas  nuestras son mediocres o pésimas, que hay gente llena de talento y calidad, que ignoramos más de lo que sabemos y que somos poco en esto, yo ni siquiera me atrevo a llamarme escritora, y hablo de mí y solo de mí que pellizco las letras y ellas a mí destrozan.

    Buenas noches, yo hoy intento aprender y mañana, mañana también.

    besos ❤️❗️

    Cinta Cano Barbudo
    Participante

    9 enero, 2018 a las 1:30 pm #12694

    [quote quote=12689]

    Yo creo que es muy normal que leas otros relatos no premiados y que te gusten, que te parezcan a veces mejores que los ganadores. Si queremos buscar razones, podemos encontrar varias, todas válidas: desde la subjetividad de quienes ejerzan de jurado al hecho de que sólo hay uno (o dos) premios y muchos escritos que pueden tocarnos más, así es la literatura. De hecho al final son los lectores los que acaban dando el triunfo o el fracaso a un libro si tiene la suerte de ser publicado, y hay best sellers buenísimos y otros que tiraríamos al cubo de la basura, de igual manera que pasa con las obras más modestas. Participar en concursos y sospechar, plantearse dudas, es muy humano, todos lo habremos hecho en algún momento. A veces nos decimos que las cosas están amañadas o sí, es cierto, habrá quien sea profesional de concursos. ¿Y qué? También eso es arte, si logra encandilar a un jurado. ¿Premios dados de antemano? Habrá unos que sí y otros que no, como en todas las esferas de la vida. La honestidad también es un arte, y también lo puede ser la corrupción. Somos escritores y creo que una de nuestras fortunas es creer en que todo, absolutamente todo, contradicciones especialmente, es posible. Pero, dejando a un lado lo que pueda o no pueda ser, nadie nos obliga a presentar nuestros relatos. Algunas veces sabemos que es un puro ejercicio, otras, tal vez cuando estamos especialmente orgullosos de nuestro trabajo, aspiramos a ganar, a quedar finalistas…en cualquier caso, cuando eso sucede el mundo se vuelve una fiesta. Al menos para mí. Y como me ha sucedido, creo que seguiré creyendo en que puede que un día vuelva a ganar el primer premio, el accésit, o simplemente forme parte de una antología. A veces es cierto que uno se desespera porque ve en los fallos nombres de personas ya muy consagradas, con un colchón muy mullido y sabes que ese prestigio, en ciertos certámenes, es una garantía para ellos y un punto en tu contra. Pero al mismo tiempo ves cosas muy frescas, de gente muy joven, y te alegras porque hay cabida, porque hay esperanza. Está claro que muchos de nosotros, como tantos otros artesanos de todos los menesteres, nunca alcanzaremos la fama. Y sin embargo, que hoy alguien se vaya directo a mi blog y me lea, y sin conocerme me diga algo agradable de uno de mis escritos es ya tan sorprendente, tan grande, es un premio en sí mismo. Tener un blog es un premio. Cuántos escritores habrán muerto sin que nadie descubriese lo que guardaban sus páginas, sin un solo lector: eso ya ni lo sabemos, pasamos la vida autopublicitándonos más o menos para poder satisfacer nuestra vanidad. Que sí, no me digáis que no, todos llevamos un pedazo muy gordo de ella. Y claro, no voy a decir que la idea del premio no sea el atractivo máximo. Pero a veces, si salimos un poquito fuera de nuestro ombligo y vemos lo que otros hacen, logramos ser conscientes de que el mundo está abarrotado de gente que sabe escribir. Escribir, imaginar, crear, engañar. Y deberíamos alegrarnos. Yo me he leído unos cuantos cuentos de navidad de quitarme el sombrero. Y ya con eso este concurso y otros donde el propio autor sea lector (y con ello también todo lo juez que quiera) es una joya. De verdad. Y a ver si para el 2018 podemos vivir sabiendo que somos muy envidiosos, pero que en realidad no merece la pena. Feliz Navidad que acaba!

    Me gusta mucho tu comentario Cinta. Feliz año a todos [/quote] Muchas gracias Raquel!!! A mí esto ya me hace muuyyyyyyy feliz! Un abrazo grandoteeeee

    Cinta Cano Barbudo
    Participante

    9 enero, 2018 a las 1:30 pm #12695

    [quote quote=12691]Creo que estamos tan acostumbrados a la adulación, tan acostumbrados a obviar la crítica, que nos cuesta aceptar que algunas cosas nuestras son mediocres o pésimas, que hay gente llena de talento y calidad, que ignoramos más de lo que sabemos y que somos poco en esto, yo ni siquiera me atrevo a llamarme escritora, y hablo de mí y solo de mí que pellizco las letras y ellas a mí destrozan. Buenas noches, yo hoy intento aprender y mañana, mañana también. besos ❤️❗️ [/quote]

    Bravo Mara, así es!!!! Y me encanta tu poesía!!!

    Teresa Calvo García
    Participante

    9 enero, 2018 a las 2:08 pm #12696

    En mi opinión, los finalistas de los concursos de esta página web se eligen al dedillo y no por la calidad de lo que escriben. Es una bazofia sinceramente y yo también he leído muchos cuentos que participan y que luego no llegan a finalistas y en lugar de esos, queda cada cuento que mucho deja que desear! Las cosas como son.

    Alejandro Carrasco
    Participante

    9 enero, 2018 a las 6:10 pm #12697

    Me quedo con el gusto de haber participado porque a mi blog entraron muchas veces a leer mi cuento. Los certámenes son así, subjetivos. Si me toca ganar alguno, sé que más de algún participante no estará contento y dudará del concurso.

    Aprovechando, solo porque sí, lo publico de nuevo por si gustan.

    https://alejoescribidor.wordpress.com/2017/12/20/entrega-de-regalos/

    Isabel Olmos
    Participante

    9 enero, 2018 a las 9:20 pm #12700

    Un concurso literario que pretende ser serio debería descartar automáticamente cualquier relato con faltas de ortografía. Sinceramente, me extraña que  las personas que aparecen como jurado no hayan reparado en estos errores.  Una ortografía impecable ha de ser el primer criterio para elegir qué textos pasan a la final. Saludos

    GONZALO SEVILLA
    Participante

    9 enero, 2018 a las 11:26 pm #12702

    [quote quote=12377]Yo creo que es muy normal que leas otros relatos no premiados y que te gusten, que te parezcan a veces mejores que los ganadores. Si queremos buscar razones, podemos encontrar varias, todas válidas: desde la subjetividad de quienes ejerzan de jurado al hecho de que sólo hay uno (o dos) premios y muchos escritos que pueden tocarnos más, así es la literatura. De hecho al final son los lectores los que acaban dando el triunfo o el fracaso a un libro si tiene la suerte de ser publicado, y hay best sellers buenísimos y otros que tiraríamos al cubo de la basura, de igual manera que pasa con las obras más modestas. Participar en concursos y sospechar, plantearse dudas, es muy humano, todos lo habremos hecho en algún momento. A veces nos decimos que las cosas están amañadas o sí, es cierto, habrá quien sea profesional de concursos. ¿Y qué? También eso es arte, si logra encandilar a un jurado. ¿Premios dados de antemano? Habrá unos que sí y otros que no, como en todas las esferas de la vida. La honestidad también es un arte, y también lo puede ser la corrupción. Somos escritores y creo que una de nuestras fortunas es creer en que todo, absolutamente todo, contradicciones especialmente, es posible. Pero, dejando a un lado lo que pueda o no pueda ser, nadie nos obliga a presentar nuestros relatos. Algunas veces sabemos que es un puro ejercicio, otras, tal vez cuando estamos especialmente orgullosos de nuestro trabajo, aspiramos a ganar, a quedar finalistas…en cualquier caso, cuando eso sucede el mundo se vuelve una fiesta. Al menos para mí. Y como me ha sucedido, creo que seguiré creyendo en que puede que un día vuelva a ganar el primer premio, el accésit, o simplemente forme parte de una antología. A veces es cierto que uno se desespera porque ve en los fallos nombres de personas ya muy consagradas, con un colchón muy mullido y sabes que ese prestigio, en ciertos certámenes, es una garantía para ellos y un punto en tu contra. Pero al mismo tiempo ves cosas muy frescas, de gente muy joven, y te alegras porque hay cabida, porque hay esperanza. Está claro que muchos de nosotros, como tantos otros artesanos de todos los menesteres, nunca alcanzaremos la fama. Y sin embargo, que hoy alguien se vaya directo a mi blog y me lea, y sin conocerme me diga algo agradable de uno de mis escritos es ya tan sorprendente, tan grande, es un premio en sí mismo. Tener un blog es un premio. Cuántos escritores habrán muerto sin que nadie descubriese lo que guardaban sus páginas, sin un solo lector: eso ya ni lo sabemos, pasamos la vida autopublicitándonos más o menos para poder satisfacer nuestra vanidad. Que sí, no me digáis que no, todos llevamos un pedazo muy gordo de ella. Y claro, no voy a decir que la idea del premio no sea el atractivo máximo. Pero a veces, si salimos un poquito fuera de nuestro ombligo y vemos lo que otros hacen, logramos ser conscientes de que el mundo está abarrotado de gente que sabe escribir. Escribir, imaginar, crear, engañar. Y deberíamos alegrarnos. Yo me he leído unos cuantos cuentos de navidad de quitarme el sombrero. Y ya con eso este concurso y otros donde el propio autor sea lector (y con ello también todo lo juez que quiera) es una joya. De verdad. Y a ver si para el 2018 podemos vivir sabiendo que somos muy envidiosos, pero que en realidad no merece la pena. Feliz Navidad que acaba! [/quote]

    GONZALO SEVILLA
    Participante

    10 enero, 2018 a las 12:00 am #12703

    [quote quote=12702]

    Yo creo que es muy normal que leas otros relatos no premiados y que te gusten, que te parezcan a veces mejores que los ganadores. Si queremos buscar razones, podemos encontrar varias, todas válidas: desde la subjetividad de quienes ejerzan de jurado al hecho de que sólo hay uno (o dos) premios y muchos escritos que pueden tocarnos más, así es la literatura. De hecho al final son los lectores los que acaban dando el triunfo o el fracaso a un libro si tiene la suerte de ser publicado, y hay best sellers buenísimos y otros que tiraríamos al cubo de la basura, de igual manera que pasa con las obras más modestas. Participar en concursos y sospechar, plantearse dudas, es muy humano, todos lo habremos hecho en algún momento. A veces nos decimos que las cosas están amañadas o sí, es cierto, habrá quien sea profesional de concursos. ¿Y qué? También eso es arte, si logra encandilar a un jurado. ¿Premios dados de antemano? Habrá unos que sí y otros que no, como en todas las esferas de la vida. La honestidad también es un arte, y también lo puede ser la corrupción. Somos escritores y creo que una de nuestras fortunas es creer en que todo, absolutamente todo, contradicciones especialmente, es posible. Pero, dejando a un lado lo que pueda o no pueda ser, nadie nos obliga a presentar nuestros relatos. Algunas veces sabemos que es un puro ejercicio, otras, tal vez cuando estamos especialmente orgullosos de nuestro trabajo, aspiramos a ganar, a quedar finalistas…en cualquier caso, cuando eso sucede el mundo se vuelve una fiesta. Al menos para mí. Y como me ha sucedido, creo que seguiré creyendo en que puede que un día vuelva a ganar el primer premio, el accésit, o simplemente forme parte de una antología. A veces es cierto que uno se desespera porque ve en los fallos nombres de personas ya muy consagradas, con un colchón muy mullido y sabes que ese prestigio, en ciertos certámenes, es una garantía para ellos y un punto en tu contra. Pero al mismo tiempo ves cosas muy frescas, de gente muy joven, y te alegras porque hay cabida, porque hay esperanza. Está claro que muchos de nosotros, como tantos otros artesanos de todos los menesteres, nunca alcanzaremos la fama. Y sin embargo, que hoy alguien se vaya directo a mi blog y me lea, y sin conocerme me diga algo agradable de uno de mis escritos es ya tan sorprendente, tan grande, es un premio en sí mismo. Tener un blog es un premio. Cuántos escritores habrán muerto sin que nadie descubriese lo que guardaban sus páginas, sin un solo lector: eso ya ni lo sabemos, pasamos la vida autopublicitándonos más o menos para poder satisfacer nuestra vanidad. Que sí, no me digáis que no, todos llevamos un pedazo muy gordo de ella. Y claro, no voy a decir que la idea del premio no sea el atractivo máximo. Pero a veces, si salimos un poquito fuera de nuestro ombligo y vemos lo que otros hacen, logramos ser conscientes de que el mundo está abarrotado de gente que sabe escribir. Escribir, imaginar, crear, engañar. Y deberíamos alegrarnos. Yo me he leído unos cuantos cuentos de navidad de quitarme el sombrero. Y ya con eso este concurso y otros donde el propio autor sea lector (y con ello también todo lo juez que quiera) es una joya. De verdad. Y a ver si para el 2018 podemos vivir sabiendo que somos muy envidiosos, pero que en realidad no merece la pena. Feliz Navidad que acaba!

    [/quote]He leído con mucha atención tu acertado y objetivo comentario, estoy plenamente de acuerdo con tu opinión; en realidad, uno de los objetivos de quienes escribimos es que nos lean,  no es el éxito el que debería motivarnos. El cuento  de Navidad con el que participé, lo publiqué en Facebook y obtuve una extraordinaria respuesta de quienes lo leyeron, con eso tengo bastante. Saludos y feliz 2018.

    Raquel Jiménez
    Participante

    10 enero, 2018 a las 5:13 pm #12712

    En primer lugar enhorabuena a todos los seleccionados!!

    Sobre el debate que siempre se genera tras las primera selección (o la final) de los concursos de relatos...qué relato es mejor que otro... como comentáis es una cuestión muy subjetiva, y por ello rescato otro debate que me interesa mucho que es el del canon. Al fin y al cabo, ¿quién ha dicho qué debe ser canónicamente bueno o malo?

    Y en este sentido quiero destacar este artículo que leí en los inicios de Zenda https://www.zendalibros.com/quien-teme-al-canon-feroz-las-limitaciones-concepto/

    He leído pocas cosas al respecto tan acertadas como el texto de Alberto Montaner Frutos. Y creo de veras que ese es el único debate útil, más allá de un concurso u otro. Generar reflexión sobre el canon en todos los géneros permitirá una mayor comprensión de este tema (y sus flancos)

Debes estar registrado para responder a este debate.