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									Zenda Foro - Debates Recientes				            </title>
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            <description>Foro de Zenda</description>
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                        <title>Una carta, una viaje, una pequeña cosmologia intima.</title>
                        <link>https://foro.zendalibros.com/prueba-foro/una-carta-una-viaje-una-pequena-cosmologia-intima/</link>
                        <pubDate>Wed, 13 May 2026 17:51:13 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[Ese día, el último en que te vi, América pintaba la casa. Según ella, había conseguido una pintura de calidad excelente. En ese momento, el cuarto principal se teñía de un azul lapislázuli. ...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<p>Ese día, el último en que te vi, América pintaba la casa. Según ella, había conseguido una pintura de calidad excelente. En ese momento, el cuarto principal se teñía de un azul lapislázuli. Aún no logro decidir qué me hizo sentir aquello; el momento fue breve, pero inquietante.</p>
<p>Luego de eso, tú estabas ahí, esperando en el cruce del camino, con algo en la mano. Nunca supe cómo jamás se te olvidaba llevar aquel bolsito con el que ibas a todos lados.</p>
<p>Mientras cruzábamos la pasarela, me dijiste que te acompañara a un lugar donde vendían zapatos a cinco dólares. Mientras caminábamos, me preguntaba para qué querías más zapatos. ¿Sería que sentías la voluntad de comenzar algo nuevo? ¿O quizás solo lo hacías de manera compulsiva, como casi toda la gente que compra zapatos desesperadamente?</p>
<p>Cuando elegiste los que más te gustaban, pensé —y no supe en realidad por qué lo hacías—. Al ver tu cara feliz, todo respiraba desde su fragilidad, incluyéndonos.</p>
<p>Hace unos días soñé que estabas en un lugar desconocido. Tus zapatos brillaban a la luz del sol, como campanillas azules en un paisaje verde. Intuí, al despertar, que te habían llevado a lugares lejanos.</p>
<p>Después supe —o alguien me dijo— que hace años te vieron por última vez en una estación, con tu bolsito en la mano.</p>
<p>Al recordarte, algo me dice que estás bien. Que ese nuevo lugar era lo que necesitabas.</p>
<p>A veces, ciertos paisajes no alcanzan para encontrarnos... algunas veces cuando la incertidumbre me supera me pregunto qué camino debería tomar, ser tan valiente como tú e irme de manera inesperada, lanzarme a la vida y vivir, intentar ser una heroína en un cuento de hadas, pero mi camino es diferente: yo siempre sentí que tenía todo lo que quería junto frente a mis ojos, y lo que aún no existía, me empeñaba en manifestarlo. Ahora mis deseos de juventud sin fin se han apaciguado, como el mar soy un océano en una puesta de sol en calma, pues eso en lo que se ha traducido últimamente mi vida. Siempre que viene a mí la pregunta ahora qué haré, lo primero que siento es una quietud profunda e insondable como aquel azul de las paredes en aquel cuarto. Ya nada puede perturbar mis días. Es extraño, porque por dentro me he vuelto fuerte. Mi corazón es un alboroto, no en el sentido incontrolable de la emoción, más bien es como el núcleo de una estrella, que arde aparentemente pasiva mientras descargas de energía atómica chocan entre sí, buscando fundirse en un solo elemento.</p>
<p>Mientras camino por la orilla del lago en el cual nos divertíamos, a mi memoria llegan aquellos veranos juveniles. El reflejo antiguo de las montañas me sumerge en el recuerdo de tu voz, aquella tonalidad melódica, aguda, un fa# que hacía oscilar las aguas. Mientras el fuego calentaba nuestras piernas frías, tú nos cantabas. De alguna manera siento que aquella voz aún vive aquí en el agua; al lanzar rocas en ella vibra, quizás en el fondo, en las cuevas, en los pasadizos, en las corrientes cerca de los volcanes, en lo más recóndito de la tierra, ahí donde las criaturas míticas de antaño pertenecen, al otro lado del limbo, tu música permanezca como llave, quizás habrá puertas hacia otras latitudes, hacia otros continentes, hacia otras dimensiones, como la luz del sol que llega hasta nosotros desde el núcleo de la galaxia, Así te veo, viajera eterna de los mundos.</p>
<p>~Neteru Essence</p>
<p> </p>]]></content:encoded>
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                        <title>Vida</title>
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                        <pubDate>Tue, 12 May 2026 23:28:18 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[Vida
 
y brindando
por la salud de tus bienes
tropecé
con el legado de mis sienes:
 
existencia y oráculo son testigos
de que al igual que nacer
 
amar
es síntoma de que nos vamos]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<p> </p>
<p>Vida</p>
<p> </p>
<p>y brindando</p>
<p>por la salud de tus bienes</p>
<p>tropecé</p>
<p>con el legado de mis sienes:</p>
<p> </p>
<p>existencia y oráculo son testigos</p>
<p>de que al igual que nacer</p>
<p> </p>
<p>amar</p>
<p>es síntoma de que nos vamos</p>
<p> </p>
<p> </p>]]></content:encoded>
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                        <title>Al final tenían razón</title>
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                        <pubDate>Sun, 10 May 2026 17:13:54 +0000</pubDate>
                        <description><![CDATA[`Pues sí, lo reconozco,resulta que tenían razón. Al finaltenían toda la razón. No lo niego.Ni de lejos lo conseguí.Ciertamente no me acerqué a escribirun solo poema con la mitad de genialida...]]></description>
                        <content:encoded><![CDATA[<p><span>`</span><br /><span>Pues sí, lo reconozco,<br />resulta que tenían razón. Al final<br />tenían toda la razón. No lo niego.<br />Ni de lejos lo conseguí.<br /><br />Ciertamente no me acerqué a escribir<br />un solo poema con la mitad de genialidad<br />de la Szymborska, Casas o Vilas.<br /><br />Tampoco mi bella y trabajada locura<br />o mis más oscuros e inconfesables sueños<br />me inspiraron un solo best-seller<br />(como los del loco cabronazo de Stephen King)<br /><br />o mi cinefilia -rubricada por miles<br />de horas de sofá y escandalosa factura del videoclub<br />me convirtió en director de Hollywood<br />y poder regalarles a ustedes un "El padrino IV"<br /><br />Yo, que he sido polémico y contradictorio<br />como un león vegano,<br />que fui guerrero como un descarado sioux<br />sacando el dedo al séptimo de caballería.<br />Sí, cierto, no llegué a colonizar Marte,<br />aunque tuve el gusto de conocer<br />algunas inteligencias superiores.<br /><br />Yo, que mezclé y removí edenes e infiernos<br />entre rascacielos de errores y ultraerrores<br />entre filosofías exprés, lencerías apátridas,<br />sangres al bourbon y horizontes maleducados;<br />que adquirí un stock de jaulas y futuros<br />inconclusos con la artillería del desencanto...<br /><br />Y es que ni mis trapicheos de juventud<br />y mi adicción por los dulces y falsos efluvios nocturnos<br />me permitieron ganar un euro<br />en algún rentable negocio <i>duty free</i>,<br /><br />ni mi incursión en la reforma de pisos<br />junto a mi relación alcohólica<br />con el director de una sucursal del <i>Banesto</i><br />acercó un ápice los ceros de mi cuenta bancaria<br />a los de Florentino Pérez.<br /><br />No, amigos míos, mi medio tupé y sugerente mirada<br />tampoco me proporcionaron la décima parte<br />de atractivas amantes que George Clooney.<br />No ablandé el corazón de la chica más sexi<br />y maravillosamente asocial del instituto.<br /><br />Jamás solucioné una miga el hambre mundial<br />ni inventé una mierda de crema exfoliante.<br />Ni mi buen fondo me hizo santo,<br />ni mis pecados me hicieron digno del diablo,<br />ni mis patadas voladoras Bruce Lee.<br /><br />Y no, evidentemente nunca gané un balón de oro<br />ni mi talento artístico creó algo parecido<br />al <i>"Imagine"</i> de Lennon o al <i>"El Guernica"</i> de Picasso,<br />ni, por supuesto, mi labia me llevó a la Casa Blanca,<br />ni siquiera a alguna mísera concejalía<br />de mi muy modesto pueblo.<br /><br />(_ Dios de los agnósticos y los soñadores devotos:<br />¡en qué barra de bar me abandonaste definitivamente!)<br /><br />La pura verdad es que me tuve que conformar<br />con algún triste premio en un par de foros de poesía,<br />con algún polvo de miedo sobre la moqueta del piso<br />mientras Vito Corleone ordenaba asesinar al traidor de turno,<br />con comandar una banda de divertidos descerebrados<br /><br />o con un ciego alucinante gracias a una pastilla rosa<br />regalada por una camello de un inolvidable verde de ojos<br />-casi de otro planeta- a juego con sus rastas<br />junto a la plaza de toros de Pamplona.<br /><br />Pero sobre todo,<br /><br />sobre todo, recibí el amor<br />de unas pocas y deslumbrantes personas,<br />como el sol de un amanecer de postal<br />en una playa virgen de Costa Rica.<br /><br />Y hasta algún ronroneo o lametón oportunos<br />-cual hombro divino-<br />cuando el mundo entero hacía aguas,<br />y mi viejo y fiel espejo mágico<br />me explotaba en las narices,<br />sin previo aviso, en más de mil,<br />o quizás y no exagero, en un millón de jodidos pedazos.<br /><br />________</span></p>]]></content:encoded>
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