• Leandro Pérez
    Jefe de claves

    1 marzo, 2017 a las 5:40 pm #249

    Miguel Munárriz sale a la palestra los jueves para actualizar su blog Ayer fue miércoles toda la mañana, llamado así en honor a su paisano Ángel González. El poeta asturiano escribió un poema que comienza con ese verso y que en el siguiente le da la vuelta: “Por la tarde cambió: se puso casi lunes”.

    En el primer jueves, Munárriz escribió sobre Borges y Bioy. En el siguiente recordó a Alatriste. Luego "entrevistó" a Gil de Biedma. Y desde entonces no ha parado, como podéis ver en esta selección de enlaces:

    http://www.zendalibros.com/borges-y-bioy/

    http://www.zendalibros.com/veinte-anos-despues-una-aproximacion-perez-reverte-alatriste/

    http://www.zendalibros.com/entrevista-a-jaime-gil-de-biedma/

    http://www.zendalibros.com/onetti/

    http://www.zendalibros.com/autonautas-julio-cortazar/

    http://www.zendalibros.com/luis-eduardo-aute/

    http://www.zendalibros.com/cuentos-novelas-leer-navidad/

    http://www.zendalibros.com/corazon-tan-blanco-javier-marias-25-anos-despues/

    http://www.zendalibros.com/valle-inclan/

    Ayer fue miércoles toda la mañana. Y hoy, como cualquier día, merece la pena leer el blog de Miguel Munárriz. Aunque no sea jueves.

     

    juan tenorio
    Participante

    8 septiembre, 2022 a las 7:07 pm #53434

    Se ató los botines, miró a sus compañeros, primero al cinco, le miró el pelo, los rasgos, el porte, pasó al ocho, luego al tres. Todos sonreían, seguros del triunfo. Miró la pared, pegado con cinta, estaba una estampa de cristo crucificado. https://www.dollar-to-peso.es Se fijó en la cinta, era de papel, no quería centrarse en el cristo. Al final lo miró. Respiró hondo, a medida que sacaba el aire pedía. Te pido que me ayudés Quiero ser normal. Te prometo, hacer un hospital donde me lo pidas quiero ser normal. Jugar como todos ellos. Empezó a caminar hacia el túnel, miraba todo, sus compañeros, ayudantes, técnicos. Todo iba bien, ya casi lo tenía se que, podía controlarlo. Los pasos retumbaban y el grito de la gente aumentaba.algo lo frenaba, se obligo a mantener la calma. Miró las puntas de sus botines, ya no podía volver atrás, apareció la escalera, llegó al centro de la cancha, no quería levantar la cabeza.

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