• 4 enero, 2021 a las 12:46 pm #42037

    Zenda el 15 de diciembre, 2020 a las 12:11

    Escribe un cuento navideño, ambientado en esta Navidad tan diferente,  y participa en el nuevo concurso de Zenda, patrocinado por Iberdrola y dotado con 2.000 euros en premios. Aquí te explicamos cómo participar en este concurso.

    Manda tus historias aquí, en este foro, hasta el 8 de enero de 2021.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para la dos historias finalistas es de 500 € para cada uno.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los cuentos navideños deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar del martes 15 de diciembre de 2020 al viernes 8 de enero de 2021 a las 23:59. El lunes 11 de enero publicaremos en Zenda una selección con los 10 cuentos que optan a los premios. El miércoles 13 de enero de 2021 se difundirán los nombres del ganador del primer premio de 1.000 euros y de los ganadores de los segundos premios de 500 euros.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #unaNavidaddiferente en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu cuento!

    Aquí les dejo mi relato esperando que lo disfruten tanto como yo escribiéndolo.

    https://loryzepam.tumblr.com/post/639376539800174592/el-castigo

     

    Alejandro Silvent
    Participante

    4 enero, 2021 a las 1:39 pm #42038

    Zenda el 15 de diciembre, 2020 a las 12:11

    Escribe un cuento navideño, ambientado en esta Navidad tan diferente,  y participa en el nuevo concurso de Zenda, patrocinado por Iberdrola y dotado con 2.000 euros en premios. Aquí te explicamos cómo participar en este concurso.

    Manda tus historias aquí, en este foro, hasta el 8 de enero de 2021.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para la dos historias finalistas es de 500 € para cada uno.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los cuentos navideños deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar del martes 15 de diciembre de 2020 al viernes 8 de enero de 2021 a las 23:59. El lunes 11 de enero publicaremos en Zenda una selección con los 10 cuentos que optan a los premios. El miércoles 13 de enero de 2021 se difundirán los nombres del ganador del primer premio de 1.000 euros y de los ganadores de los segundos premios de 500 euros.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #unaNavidaddiferente en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu cuento!

    ¡Maldito bicho! Relato aquí

    Hay fechas en las que estar solo es una maldición, y una pandemia puede aislarte de tu familiar además de poner tu mundo patas arriba. Pero cuando se juntan ambas... sólo te queda gritar: ¡Maldito bicho!

    Txomin Requeta Jerez
    Participante

    4 enero, 2021 a las 1:59 pm #42039

    Aquí mi relato para el concurso:

    https://lacuartillaymedia.blogspot.com/2021/01/los-cansados-ojos.html

    Saludos y salud.

    María López
    Participante

    4 enero, 2021 a las 2:12 pm #42040

    Un inesperado regalo de Navidad.

    Ana supo siempre que estudiaría ciencias, su mente era curiosa y el porqué de las cosas ocupaba gran parte de sus pensamientos cada día. Fue una niña amable, introvertida e inteligente, desde pequeña se mostraba responsable y colaboradora. Se había recibido como Bióloga y en la actualidad se dedicaba al estudio de las mutaciones genéticas para un laboratorio francés pionero en las técnicas de medicina personalizada. Su trabajo se centraba en el estudio del comportamiento de las células madre de ratas y cerdos, aunque en los proyectos más recientes lo hacía con células humanas.

    Con el paso de los años su pasión por la ciencia no había cambiado; escogía con criterio objetivo cada proyecto en el que aceptaba participar, asegurándose que fueran divertidos, rentables, útiles e interesantes. Sin embargo, desde el punto de vista personal algo fallaba y se escapaba a su criterio lógico, comenzaba a inquietarle la posibilidad de que nunca, en vida, pudiese ver el resultado de su trabajo materializado en un cambio tangible para algo o para alguien... En imágenes breves y fugaces, veía como horas y horas dedicadas a la investigación se volvían papel, conferencias, colaboraciones, premios…Había publicado muchos estudios y recibido reconocimiento por ellos. Estaba a diario rodeada por compañeros de máximo nivel y prestigio; su trabajo era bien remunerado y mantenía su interés por la investigación intacto.

    Para la misma Ana era difícil entender por qué no se sentía feliz; había hecho todas las elecciones de su vida con total libertad y en plena consciencia. Sus padres acompañaron y apoyaron todas las decisiones personales y profesionales a lo largo de su vida. Solo ella sentía en el silencio de la noche, un frío seco e intenso, una llama en su interior se apagaba.

    Ese 14 de diciembre, el día que recibieron la llamada para hacer un documental acerca de la medicina personalizada y su aplicación en las enfermedades raras; Ana y el resto del grupo, sin levantarse de sus sillas y en medio de un ambiente distendido por la cercanía de las fiestas, debatieron por algunos minutos quien del grupo de científicos quería hacerlo. Más por resignación que por motivación, y entre las bromas de los compañeros, finalmente Ana accedió a dedicar algunas horas a preparar el material, simplificando algunos conceptos y a responder las preguntas u otras peticiones del entrevistador.  En la época de Navidad solía tener menos trabajo y era una oportunidad para hacer algo diferente y mantener su mente ocupada.

    Javier tenía 13 años, a los 6 meses de vida le habían diagnosticado una enfermedad rara. Esta patología, adicional al deterioro físico por la insuficiencia de oxígeno en su sistema, le causaba también un retardo mental leve. Seguía el ritmo del colegio con dificultad y con la ayuda de sus profesores, su mayor incentivo para mantenerse firme eran sus amigos. Llegar a casa le recordaba su diagnóstico, ese que intentaba olvidar tantas veces. A su edad podía percibir la tristeza permanente de sus padres, a pesar de los inagotables esfuerzos e intentos que ellos hacían de vivir y disfrutar el día a día, sin pensar demasiado en el futuro.

    El pronóstico de Javier era devastador pues los síntomas de deterioro físico y mental se incrementaban rápidamente con el paso del tiempo. Javier los sentía. Mas de una vez, se había despertado llorando cuando soñaba que un monstruo le acechaba por horas sin descanso para finalmente devorarle en vida. Prefería no compartir esos sueños y los sentimientos que le provocaban con nadie, porque en algunos casos solo conseguía revivirlos y hacer que su corazón se acelerara a un ritmo incontrolable.

     

    Javier, había participado en varios estudios clínicos con algunas mejoras, pero sin cambios positivos significativos en su calidad o expectativa de vida.  Sus padres estaban moralmente agotados y físicamente desgastados por una batalla que no les daba tregua. Desde hacía años más que una cura definitiva buscaban mantener viva la esperanza.

    Ese día de la grabación del documental, un 23 de diciembre y a vísperas de la Navidad, todo estaba preparado.

    Por parte de la productora asistieron dos personas, el entrevistador y un camarógrafo. Era una sala de trabajo pequeña y cómoda, bien iluminada, en las mismas instalaciones del laboratorio de Ana. Ana adelantaba y valoraba con el entrevistador el orden de las intervenciones y la mejor forma de presentar un tema complejo de forma que resultara interesante para los televidentes. Había llevado algunas imágenes para mostrar las diferencias y similitudes entre las células de los cerdos y las humanas.

    Aproximadamente 15 minutos después, a la hora prevista y acompañado de sus padres llegó Javier. Entró en la sala con una sonrisa, andando con dificultad y ayudado por un par de muletas, pero por sus propios medios.

    Los ojos de Ana y Javier se encontraron de frente. Ana sintió que se detenía el tiempo y, sin aviso previo, un rayo fulminante incendiaba su pecho. Javier la miraba intensamente, después de cientos de horas en hospitales con médicos de innumerables especialidades, había encontrado a alguien que por mucho tiempo y sin saberlo estaba buscando. Una mezcla de paz, alivio, cansancio y esperanza recorría su cuerpo.

    Ahí estaban Ana y Javier, con emociones imposibles de describir, siendo protagonistas por primera vez, de un encuentro frontal entre la ciencia, absoluta, inmutable y abstracta y la necesidad, la desesperación y el dolor humano.

    #unaNavidaddiferente

    Muchas suerte a todos los participantes y feliz año 2021!

    María López

    Enlace a la publicación en facebook:

    https://emea01.safelinks.protection.outlook.com/?url=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2F1049132768%2Fposts%2F10222567695034969%2F&data=04%7C01%7C%7Cbdd31bb25c4642c1f4b108d8b0a9b9e9%7C84df9e7fe9f640afb435aaaaaaaaaaaa%7C1%7C0%7C637453590293326073%7CUnknown%7CTWFpbGZsb3d8eyJWIjoiMC4wLjAwMDAiLCJQIjoiV2luMzIiLCJBTiI6Ik1haWwiLCJXVCI6Mn0%3D%7C1000&sdata=D2VRl8%2FegNoxKSK1aqk1zHQOsqdqzkifPL9rH9imhYI%3D&reserved=0

     

     

    4 enero, 2021 a las 2:19 pm #42041

    Zenda el 15 de diciembre, 2020 a las 12:11

    Escribe un cuento navideño, ambientado en esta Navidad tan diferente,  y participa en el nuevo concurso de Zenda, patrocinado por Iberdrola y dotado con 2.000 euros en premios. Aquí te explicamos cómo participar en este concurso.

    Manda tus historias aquí, en este foro, hasta el 8 de enero de 2021.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para la dos historias finalistas es de 500 € para cada uno.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los cuentos navideños deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar del martes 15 de diciembre de 2020 al viernes 8 de enero de 2021 a las 23:59. El lunes 11 de enero publicaremos en Zenda una selección con los 10 cuentos que optan a los premios. El miércoles 13 de enero de 2021 se difundirán los nombres del ganador del primer premio de 1.000 euros y de los ganadores de los segundos premios de 500 euros.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #unaNavidaddiferente en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu cuento!

    Hola, os envío los enlaces a mis dos relatos navideños.

    https://www.facebook.com/marta.santomemalvido/posts/10222978783311189

    https://www.facebook.com/marta.santomemalvido/posts/10222978785351240

    Saludos y felices fiestas!

    4 enero, 2021 a las 2:31 pm #42042

    Zenda el 15 de diciembre, 2020 a las 12:11

    Escribe un cuento navideño, ambientado en esta Navidad tan diferente,  y participa en el nuevo concurso de Zenda, patrocinado por Iberdrola y dotado con 2.000 euros en premios. Aquí te explicamos cómo participar en este concurso.

    Manda tus historias aquí, en este foro, hasta el 8 de enero de 2021.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para la dos historias finalistas es de 500 € para cada uno.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los cuentos navideños deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar del martes 15 de diciembre de 2020 al viernes 8 de enero de 2021 a las 23:59. El lunes 11 de enero publicaremos en Zenda una selección con los 10 cuentos que optan a los premios. El miércoles 13 de enero de 2021 se difundirán los nombres del ganador del primer premio de 1.000 euros y de los ganadores de los segundos premios de 500 euros.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #unaNavidaddiferente en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu cuento!

    https://migueldf.com/relatos/

    Este es mi relato para esta navidad diferente. Espero que os guste.

    Raquel Lozano Calleja
    Participante

    4 enero, 2021 a las 2:38 pm #42043

    Buenos días y Feliz año:

    Adjunto acompaño el enlace al blog donde he colgado el relato.

    Un saludo.

    http://pielderetales.blogspot.com/2021/01/colas.html

     

     

    Antonio Bieliukas
    Participante

    4 enero, 2021 a las 2:39 pm #42044

    Zenda el 15 de diciembre, 2020 a las 12:11

    Escribe un cuento navideño, ambientado en esta Navidad tan diferente,  y participa en el nuevo concurso de Zenda, patrocinado por Iberdrola y dotado con 2.000 euros en premios. Aquí te explicamos cómo participar en este concurso.

    Manda tus historias aquí, en este foro, hasta el 8 de enero de 2021.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para la dos historias finalistas es de 500 € para cada uno.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los cuentos navideños deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar del martes 15 de diciembre de 2020 al viernes 8 de enero de 2021 a las 23:59. El lunes 11 de enero publicaremos en Zenda una selección con los 10 cuentos que optan a los premios. El miércoles 13 de enero de 2021 se difundirán los nombres del ganador del primer premio de 1.000 euros y de los ganadores de los segundos premios de 500 euros.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #unaNavidaddiferente en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu cuento!

    Buenos días. De seguidas el enlace donde se encuentra mi cuento de navidad.

    Saludos

    https://elultimoangel.blogspot.com/2021/01/el-silencio-del-nino-jesus.html

    María López
    Participante

    4 enero, 2021 a las 3:44 pm #42045

    Un inesperado regalo de Navidad.

    Ana supo siempre que estudiaría ciencias, su mente era curiosa y el porqué de las cosas ocupaba gran parte de sus pensamientos cada día. Fue una niña amable, introvertida e inteligente, desde pequeña se mostraba responsable y colaboradora. Se había recibido como Bióloga y en la actualidad se dedicaba al estudio de las mutaciones genéticas para un laboratorio francés pionero en las técnicas de medicina personalizada.

    Su trabajo se centraba en el estudio del comportamiento de las células madre de ratas y cerdos, aunque en los proyectos más recientes lo hacía con células humanas. Con el paso de los años su pasión por la ciencia no había cambiado; escogía con criterio objetivo cada proyecto en el que aceptaba participar, asegurándose que fueran divertidos, rentables, útiles e interesantes. Sin embargo, desde el punto de vista personal algo fallaba y se escapaba a su criterio lógico, comenzaba a inquietarle la posibilidad de que nunca, en vida, pudiese ver el resultado de su trabajo materializado en un cambio tangible para algo o para alguien... En imágenes breves y fugaces, veía como horas y horas dedicadas a la investigación se volvían papel, conferencias, colaboraciones, premios…

    Había publicado muchos estudios y recibido reconocimiento por ellos. Estaba a diario rodeada por compañeros de máximo nivel y prestigio; su trabajo era bien remunerado y mantenía su interés por la investigación intacto. Para la misma Ana era difícil entender por qué no se sentía feliz; había hecho todas las elecciones de su vida con total libertad y en plena consciencia. Sus padres acompañaron y apoyaron todas las decisiones personales y profesionales a lo largo de su vida. Solo ella sentía en el silencio de la noche, un frío seco e intenso, una llama en su interior se apagaba.

    Ese 14 de diciembre, el día que recibieron la llamada para hacer un documental acerca de la medicina personalizada y su aplicación en las enfermedades raras; Ana y el resto del grupo, sin levantarse de sus sillas y en medio de un ambiente distendido por la cercanía de las fiestas, debatieron por algunos minutos quien del grupo de científicos quería hacerlo. Más por resignación que por motivación, y entre las bromas de los compañeros, finalmente Ana accedió a dedicar algunas horas a preparar el material, simplificando algunos conceptos y a responder las preguntas u otras peticiones del entrevistador.

    En la época de Navidad solía tener menos trabajo y era una oportunidad para hacer algo diferente y mantener su mente ocupada. Javier tenía 13 años, a los 6 meses de vida le habían diagnosticado una enfermedad rara. Esta patología, adicional al deterioro físico por la insuficiencia de oxígeno en su sistema, le causaba también un retardo mental leve. Seguía el ritmo del colegio con dificultad y con la ayuda de sus profesores, su mayor incentivo para mantenerse firme eran sus amigos. Llegar a casa le recordaba su diagnóstico, ese que intentaba olvidar tantas veces. A su edad podía percibir la tristeza permanente de sus padres, a pesar de los inagotables esfuerzos e intentos que ellos hacían de vivir y disfrutar el día a día, sin pensar demasiado en el futuro.

    El pronóstico de Javier era devastador pues los síntomas de deterioro físico y mental se incrementaban rápidamente con el paso del tiempo. Javier los sentía. Mas de una vez, se había despertado llorando cuando soñaba que un monstruo le acechaba por horas sin descanso para finalmente devorarle en vida. Prefería no compartir esos sueños y los sentimientos que le provocaban con nadie, porque en algunos casos solo conseguía revivirlos y hacer que su corazón se acelerara a un ritmo incontrolable. Javier, había participado en varios estudios clínicos con algunas mejoras, pero sin cambios positivos significativos en su calidad o expectativa de vida. Sus padres estaban moralmente agotados y físicamente desgastados por una batalla que no les daba tregua. Desde hacía años más que una cura definitiva buscaban mantener viva la esperanza.

    Ese día de la grabación del documental, un 23 de diciembre y a vísperas de la Navidad, todo estaba preparado. Por parte de la productora asistieron dos personas, el entrevistador y un camarógrafo. Era una sala de trabajo pequeña y cómoda, bien iluminada, en las mismas instalaciones del laboratorio de Ana. Ana adelantaba y valoraba con el entrevistador el orden de las intervenciones y la mejor forma de presentar un tema complejo de forma que resultara interesante para los televidentes. Había llevado algunas imágenes para mostrar las diferencias y similitudes entre las células de los cerdos y las humanas.

    Aproximadamente 15 minutos después, a la hora prevista y acompañado de sus padres llegó Javier. Entró en la sala con una sonrisa, andando con dificultad y ayudado por un par de muletas, pero por sus propios medios. Los ojos de Ana y Javier se encontraron de frente. Ana sintió que se detenía el tiempo y, sin aviso previo, un rayo fulminante incendiaba su pecho. Javier la miraba intensamente, después de cientos de horas en hospitales con médicos de innumerables especialidades, había encontrado a alguien que por mucho tiempo y sin saberlo estaba buscando. Una mezcla de paz, alivio, cansancio y esperanza recorría su cuerpo.

    Ahí estaban Ana y Javier, con emociones imposibles de describir, siendo protagonistas por primera vez, de un encuentro frontal entre la ciencia, absoluta, inmutable y abstracta y la necesidad, la desesperación y el dolor humano.

    Enlace a publicación en facebook:

    https://www.facebook.com/1049132768/posts/10222567695034969/

    Concurso Zenda #unaNavidaddiferente

    Suerte y feliz año 2021 a todos los participantes!

    4 enero, 2021 a las 4:12 pm #42046

    Buen día. Aquí está el enlace de Instagram con un texto que propongo para el Concurso de Cuentos "Una navidad diferente":

    https://www.instagram.com/p/CJZLGzxjnzl/

    Saludos desde la Ciudad de México,

    Mauricio Montiel Figueiras.

    4 enero, 2021 a las 4:14 pm #42047

    Buen día. Aquí está el enlace de Instagram con un texto que propongo para el Concurso de Cuentos "Una navidad diferente":

    https://www.instagram.com/p/CJPXHyFjUw1/

    Saludos desde la Ciudad de México,

    Mauricio Montiel Figueiras.

    4 enero, 2021 a las 4:47 pm #42048

    Pablo Lara el 2 de enero, 2021 a las 20:18

    (Nota: se duplicó el mensaje más abajo)

    Buenas tardes. Aquí les dejo mi relato:

    https://www.instagram.com/p/CJjV-QJH9L_/

    ¡Feliz año!

    Cuento de navidad:

    Eco número 13.

    Eran doce, sólo doce. Su sonido, intransigente y poderoso, se ensañaba taladrando las cabezas huecas de algunos de los oídos que hoy se paraban a escuchar su canto inmisericorde. Un castigo para inocentes y pecadores o, tal vez, sólo para aquellos que acostumbran a pensar demasiado. Y la pena era un latigazo que restallaba en el aire con la misma piedad que aquellos obuses de su aciaga niñez. Pero esta noche no serían las llamas quienes pintarían de rojo el cielo.

    El eco de cada campanada, en un ejercicio de infinita arrogancia, parecía esforzarse por sobrevivir todo lo posible en aquel cuchitril destartalado para reírse una última vez de quien lo ocupase, antes de perderse en una sinfonía burlona encerrada en un susurro.

    No era más que la pugna anual contra un imbatible silencio de medianoche quien, por un momento, parecía prosternarse. Antes, esta efímera victoria solía celebrarse. Pero ya no había uvas que comer, cava con el que brindar o hermanos a los que abrazarse. A algunos se los llevó la enfermedad, a otros un sofión familiar venido a más y a otros, simplemente, los alejó una mente senil en una situación complicada.

    Aquella noche, el único calor que de allí emanaba provenía de un viejo televisor que bañaba con su plasma azul tanto paredes descoloridas como rostros ensombrecidos. Máscaras de melancolía gobernadas por los exudantes ojos de sus portadores. Todos allí reunidos frente al mismo televisor por la misma mentira. Juntos pero solos. Un collage navideño de corazones huérfanos dispuestos en un desguace orgánico al que llamaban salón. Nunca la vida pareció estar tan encaprichada de asemejarse a la muerte. Por desgracia ella no los abandonó como sí hicieron algunas de sus familias.

    Las doce campanadas y su tañido se marcharon, como también hicieron el resto de invitados. Todos, menos uno, que permanecía exánime engullido por un sillón que había visto días mejores. Cómo él. Su mirada hacía horas que se había perdido en algún pixel muerto del televisor buscando, tal vez, alguna razón por la cual sus recuerdos no fueran su mejor opción. Pero no las encontraba. Sabía que el mundo había cambiado. Que se libraba una guerra sin balas, que el blindaje ya no era de acero sino de tela y que el enemigo no gritaba cuando se le daba muerte. Pero aquel viejo abismo que conocía tan bien seguía sin asomar ninguna luz.

    Estuvo a punto de reconciliarse consigo mismo cuando algo lo hizo ponerse en pie y encolerizar. Sus manos eran demasiado torpes para manejar aquel incomprensible regalo, pero no tuvieron problema alguno en estamparlo impetuosamente contra el televisor. Ya sabía que aquel color negro sería para siempre, al menos ahora sabría que sería por su culpa.

    Durante una docena de minutos, deambuló obnubilado preso de una danza colérica al son de una mente que se deshacía en maldiciones. Cuando volvió en sí, pudo ver que sus pies le habían conducido escaleras arriba dónde ahora descansaban flotando a veinte metros del suelo de la calle. A un solo paso de liberarse de aquel cóctel de ansiolíticos que lo mantenía conectado a la vida como un enfermo terminal a una máquina, a un solo paso de abrazar la felicidad que se resignaba a volver.

    Y por primera vez sintió paz. Los tambores de guerra habían enmudecido para dar paso al silencio reconciliador. Ya no quedaba rastro alguno de ira o venganza sólo anhelo de descanso eterno alejado de un dolor incurable.

    Sólo eran doce, pero la decimotercera también sonó. Diferente, visceral. Sin burla, sin eco, sin piedad. En vivo y en directo. Pero no reverberó sobre metal, sino hueso. No hubo explosión de fuegos artificiales, sino la de un cráneo deshaciéndose en un géiser de sangre y un crujido horroroso.

    Extraño color el rojo, pareciera conceder más importancia a las heridas de dónde más brotara. Aquellas que no lo hicieran, merecían el desdén a ojos de quien no las sufre. Pecado infecto del que tampoco se libró. Pues al final la tristeza que tanto subestimaba doblegó lo que el fuego de mortero y la metralla no pudieron.

    Eran doce, sólo doce. Pero a veces, un moribundo eco podía hacer sonar la decimotercera.

     

    Buenas tardes y feliz año!

    Aqui les dejo mi segundo cuento:

    https://www.facebook.com/100024887768380/posts/838233500349568

    Un saludo!

    Carmen Garcia-Gancedo
    Participante

    4 enero, 2021 a las 5:19 pm #42050

    Zenda el 15 de diciembre, 2020 a las 12:11

    Escribe un cuento navideño, ambientado en esta Navidad tan diferente,  y participa en el nuevo concurso de Zenda, patrocinado por Iberdrola y dotado con 2.000 euros en premios. Aquí te explicamos cómo participar en este concurso.

    Manda tus historias aquí, en este foro, hasta el 8 de enero de 2021.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para la dos historias finalistas es de 500 € para cada uno.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los cuentos navideños deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar del martes 15 de diciembre de 2020 al viernes 8 de enero de 2021 a las 23:59. El lunes 11 de enero publicaremos en Zenda una selección con los 10 cuentos que optan a los premios. El miércoles 13 de enero de 2021 se difundirán los nombres del ganador del primer premio de 1.000 euros y de los ganadores de los segundos premios de 500 euros.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #unaNavidaddiferente en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu cuento!

    Buenas tardes:

    En el siguiente enlace podrán encontrar mi relato "Una lotería inusual":

    https://punto-yleido.blogspot.com/2021/01/una-loteria-inusual.html

    Mil gracias por la organización del concurso y feliz año.

    Carmen

     

    4 enero, 2021 a las 6:13 pm #42051

    Zenda el 15 de diciembre, 2020 a las 12:11

    Escribe un cuento navideño, ambientado en esta Navidad tan diferente,  y participa en el nuevo concurso de Zenda, patrocinado por Iberdrola y dotado con 2.000 euros en premios. Aquí te explicamos cómo participar en este concurso.

    Manda tus historias aquí, en este foro, hasta el 8 de enero de 2021.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para la dos historias finalistas es de 500 € para cada uno.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los cuentos navideños deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar del martes 15 de diciembre de 2020 al viernes 8 de enero de 2021 a las 23:59. El lunes 11 de enero publicaremos en Zenda una selección con los 10 cuentos que optan a los premios. El miércoles 13 de enero de 2021 se difundirán los nombres del ganador del primer premio de 1.000 euros y de los ganadores de los segundos premios de 500 euros.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #unaNavidaddiferente en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu cuento!

    El futuro a la vida.

    https://ydenuevollegastetu.blogspot.com/2021/01/el-futuro-la-vida.html

    #unaNavidaddiferente

    4 enero, 2021 a las 6:15 pm #42052

    Buenas tardes,

    Adjunto mi primer relato:

    https://www.instagram.com/p/CJoRREEF-5e/?igshid=130dgv1t52fkz

    Feliz año 2021

    🌲🤪🤩

    Oriol Batlle
    Participante

    4 enero, 2021 a las 7:34 pm #42053

    Zenda el 15 de diciembre, 2020 a las 12:11

    Escribe un cuento navideño, ambientado en esta Navidad tan diferente,  y participa en el nuevo concurso de Zenda, patrocinado por Iberdrola y dotado con 2.000 euros en premios. Aquí te explicamos cómo participar en este concurso.

    Manda tus historias aquí, en este foro, hasta el 8 de enero de 2021.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para la dos historias finalistas es de 500 € para cada uno.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los cuentos navideños deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar del martes 15 de diciembre de 2020 al viernes 8 de enero de 2021 a las 23:59. El lunes 11 de enero publicaremos en Zenda una selección con los 10 cuentos que optan a los premios. El miércoles 13 de enero de 2021 se difundirán los nombres del ganador del primer premio de 1.000 euros y de los ganadores de los segundos premios de 500 euros.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #unaNavidaddiferente en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu cuento!

    Una noche de pandemia en Navidad:

    https://www.facebook.com/oriolbs/posts/10221755248142498

    4 enero, 2021 a las 7:35 pm #42054

    Cuento para el concurso #unaNavidaddiferente.

    Mis relatos: Como te lo cuento (misrelatos-microrrelatos.blogspot.com)

     

    MAYRA JUSSEPP CHAVES
    Participante

    4 enero, 2021 a las 7:40 pm #42055

    ¡Buenas tardes! más abajo les comparto mi cuento para participar del concurso #UnaNavidadDiferente. Me siento agradecida por la oportunidad. Saludos desde San Francisco, Córdoba. Argentina. Link de acceso a mi facebook (donde fue publicado) https://www.facebook.com/MayJCh/

    https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=10159100043506499&id=551676498

     

    𝑳𝑨 𝑵𝑨𝑽𝑰𝑫𝑨𝑫 𝑬𝑺𝑪𝑶𝑵𝑫𝑰𝑫𝑨.
    Érase un tiempo, en un recóndito pueblito ubicado a la vuelta del mundo, donde los niños no conocían la navidad, habían sido criados por adultos, que en algún momento también habían sido niños y tampoco sabían lo que era. Infinitas generaciones la habían festejado, pero un día todo cambió. Ese día, se firmó un pacto dónde todos los adultos convinieron que lo mejor era, que la navidad desaparezca. Nadie se opuso; y aunque todos sabían que ese día sería especial, nadie diría nada, para no alertar a los niños. ¿Qué había pasado? ¿Por qué se había tomado esa drástica decisión? Sólo una persona lo sabía, la persona más longeva de todo el pueblo, ese año, había celebrado su cumpleaños 92. Se trataba de Gloria, que cuando era tan sólo una niña, vio como sus padres llegaban de una reunión con los demás integrantes del pueblo y entre lágrimas, escondían un papel en un mosaico flojo de la cocina. Con la curiosidad que identifica a cualquier niño del mundo, no tardó mucho en leerlo y dejarlo nuevamente en su lugar. Ese papel, redactaba el motivo por el cual, la navidad ya no sería un día festivo. Finalizando en común acuerdo con la firma de todos los adultos del pueblo de aquel entonces. Al tiempo, vio como sus padres, quemaban el famoso papel, desde ese entonces, Gloria, se convertiría en un secreto viviente. Temió el guardar este secreto, pues la palabra “secreto”, implicaba el NO contárselo a NADIE y eso, era algo que le costaba mares a Gloria. En su infancia, era muy curiosa y todos la llamaban: “Meticheché” porque un día su abuelo, le dijo: "Deja de ser tan metiche, ché". Y le quedó. Le costaba tanto guardar para sí misma su descubrimiento, que se autoconvenció de que no había leído nada y que ella no sabía más de lo que sabía el resto. Los años transcurrieron, llevando en sus alas a toda la población de esa época, solo quedaban Gloria y uno que otro niño con arrugas más. Tal es así, que, si Gloria fallecía, el secreto se iría con ella. Pero no así, se encargaría de lo contrario. Ella quería dejar una huella en la historia del pueblo y quería que la recordarán por ser quién se animó a hablar de algo importante y no por ser quien tuvo la oportunidad de cambiarlo todo y no lo hizo; su secreto era un diamante en bruto y estaba realmente cansada de que solo brille en su interior. Es que, aún leve en sus recuerdos, estaban las navidades que SÍ logró disfrutar, esa mesa larga, llena de risas y de regalos… todo lo que su mente no logró suprimir; es que ahí, había sido feliz y no pretendía arrebatar ese recuerdo feliz a ningún niño más. Agarró lápiz y papel y con un pulso titubeante, escribió en él lo siguiente: “UN VEINTITRÉS DE DICIEMBRE SE FIRMA EL SIGUIENTE ACUERDO PARA CANCELAR CUALQUIER FESTEJO DE NAVIDAD, ESTE AÑO PERDIMOS A MUCHOS ABUELOS Y LA MESA FAMILIAR NO ES LA MISMA SIN ELLOS, NO HABRÁ FELICIDAD, SIN ELLOS NADA ES IGUAL, LOS REGALOS ESTÁN DE MÁS, LA TRADICIÓN FAMILIAR SE PERDIÓ Y LOS VEINTICINCO DE DICIEMBRE, YA NO HAY NADA QUE CELEBRAR”. Se aseguró de escuchar los pasos de su nieta Soledad en la habitación de al lado. Y esperanzada en los genes “Meticheché” lo dejó guardado en una madera movediza de su habitación. Obviamente, la atenta niña observó como su abuela escondía el papel y no dudó en buscarlo apenas tuvo la oportunidad. La intuición de Gloria no falló, ya que su nieta Soledad, era la más “meticheché” de la familia y no tardó mucho en divulgar el mensaje. La genética era fuerte. En pocos días, todo el pueblo sabía del secreto bien guardado, y no dudaron en consultarle a Gloria a qué se refería con ese papel. La pequeña Gloria, luego de tantos años, contó su secreto y reveló lo maravilloso que era el festejo y lo equivocados que estaban los adultos en ese momento, ya que, el paso del tiempo es directamente proporcional a los lugares vacíos de la mesa, pero siempre alguien nuevo, llega para ocupar ese lugar e irradiar de felicidad. “Los abuelos son prestados”, dijo a voz alzada con lágrimas en sus ojos, y a modo de cuento, les dijo a todos lo que escuchaban con atención: “Son como ángeles caídos del cielo que Dios envía a la tierra para sembrar una semillita en el corazón de cada niño de la humanidad. Cuando les toca volver con Dios, esa semillita germina dentro de cada niño, haciendo que éste nunca más esté solo. Los abuelos son eternos, siempre algo de ellos, queda en el ambiente. El no celebrar la navidad, haría una grieta profunda en el corazón de los pequeños. Recuerden que siempre, debe haber motivos para celebrar”. Al finalizar su historia, todos los habitantes del pueblo estaban llorando y Gloria, recibió el abrazo más reconfortante que jamás había recibido en su larga vida. Desde ese día, no dudaron en aplazarlo más, tenían tiempo para organizar y preparar, cada Veinticinco de Diciembre, se celebraría la navidad.

    “𝓒𝓸𝓵𝓸𝓻í𝓷 𝓬𝓸𝓵𝓸𝓻𝓪𝓭𝓸, 𝓮𝓼𝓽𝓮 𝓬𝓾𝓮𝓷𝓽𝓸, 𝓼𝓮 𝓱𝓪 𝓪𝓬𝓪𝓫𝓪𝓭𝓸.”.

    4 enero, 2021 a las 7:41 pm #42056

    https://misrelatos-microrrelatos.blogspot.com/2021/01/como-te-lo-cuento.html

     

    Cuento para el concurso #unaNavidaddiferente.

     

    Alberto Jesús Vargas
    Participante

    4 enero, 2021 a las 7:46 pm #42057

    Dejo el enlace donde podréis leer este cuento que quiero compartir. Feliz año a todos.

    http://albertojesus.blogspot.com/2021/01/nuestro-arbol.html

     

El debate ‘Concurso de cuentos en una Navidad diferente’ está cerrado y no admite más respuestas.