• Rosa Barba
    Participante

    11 diciembre, 2019 a las 7:20 pm #30868

    Algo hice que lo mandé dos veces.

    Leer en #30867. Gracias.

     

     

    Luis San José López
    Participante

    11 diciembre, 2019 a las 7:37 pm #30872

    CAMBIO CLIMÁTICO:

    ✍🏼...«Hace mucho tiempo, en un recóndito lugar de la galaxia, vivió un mundo lleno de seres y criaturas hermosas. Había tanta diversidad que en ninguna imaginación se podría originar la idea de tal inmensa creación natural. Sin embargo, hubo otro resultado fruto de la estadística y que haría con el tiempo, la disminución de todo lo que hacía que todo tuviera sentido.
    Con los años, cada acto, cada acción, cada iniciativa de ese ser, fue debilitando la infalible armadura que protegía cada individuo de ese acogedor lugar. Finalmente las consecuencias fueron tan demoledoras pero tan sutiles, que ese ser no vio hasta que extremo estaba forzando ese mundo. Y una vez establecidos los transportes a motor, los edificios necesitados de energía, las industrias, los sistemas alimentarios y la deforestación entre otros, sentenciaron ese planeta a muerte para siempre.»

     

    https://www.instagram.com/p/B58PA12AG3M/?igshid=1oatpd6vgswy7

    María Gil Sierra
    Participante

    11 diciembre, 2019 a las 7:46 pm #30881

    Zenda el 28 de noviembre, 2019 a las 13:21

    Escribe una historia sobre el cambio climático y participa en nuestro concurso, patrocinado por Iberdrola y dotado con 3.000 euros en premios, que Zenda organiza ante la celebración en Madrid de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Escribe un relato que puede ser ficticio o real, o de ciencia ficción, de anticipación, ambientado en el pasado, en el presente, distópico o de cualquier género. El jurado del certamen lo forman  escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El jurado, que elegirá un ganador y un finalista, valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos. El primer premio está dotado con 2.000 € y el segundo con 1.000 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Las historias sobre el cambio climático deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar el jueves 28 de noviembre de 2019 a las 12:00, al domingo 15 de diciembre de 2019 a las 23:59. El martes 17 de diciembre publicaremos en Zenda una selección con las 10 historias que optan a los premios. El viernes 20 de diciembre de 2019 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #COP25 en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

    Hola de nuevo:

    Os dejo mi segundo y último texto. Se titula Circe se equivocó.

    Abrazos y suerte.

    https://lasletrasrebujonas.blogspot.com/

    11 diciembre, 2019 a las 8:00 pm #30882

    Hola de nuevo... Les dejo mi segunda participación, en esta ocasión se trata del microrrelato "Otoño ilustrado".

    ¡Gracias!

    Adrián Abuín
    Participante

    11 diciembre, 2019 a las 8:39 pm #30883

    Zenda el 28 de noviembre, 2019 a las 13:21

    Escribe una historia sobre el cambio climático y participa en nuestro concurso, patrocinado por Iberdrola y dotado con 3.000 euros en premios, que Zenda organiza ante la celebración en Madrid de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Escribe un relato que puede ser ficticio o real, o de ciencia ficción, de anticipación, ambientado en el pasado, en el presente, distópico o de cualquier género. El jurado del certamen lo forman  escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El jurado, que elegirá un ganador y un finalista, valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos. El primer premio está dotado con 2.000 € y el segundo con 1.000 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Las historias sobre el cambio climático deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar el jueves 28 de noviembre de 2019 a las 12:00, al domingo 15 de diciembre de 2019 a las 23:59. El martes 17 de diciembre publicaremos en Zenda una selección con las 10 historias que optan a los premios. El viernes 20 de diciembre de 2019 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #COP25 en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

    Hola, dejo aquí mi aportación .

    Gracias.

     

    Quizás...

     

    11 diciembre, 2019 a las 8:56 pm #30884

    Zenda el 28 de noviembre, 2019 a las 13:21

    Escribe una historia sobre el cambio climático y participa en nuestro concurso, patrocinado por Iberdrola y dotado con 3.000 euros en premios, que Zenda organiza ante la celebración en Madrid de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Escribe un relato que puede ser ficticio o real, o de ciencia ficción, de anticipación, ambientado en el pasado, en el presente, distópico o de cualquier género. El jurado del certamen lo forman  escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El jurado, que elegirá un ganador y un finalista, valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos. El primer premio está dotado con 2.000 € y el segundo con 1.000 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Las historias sobre el cambio climático deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar el jueves 28 de noviembre de 2019 a las 12:00, al domingo 15 de diciembre de 2019 a las 23:59. El martes 17 de diciembre publicaremos en Zenda una selección con las 10 historias que optan a los premios. El viernes 20 de diciembre de 2019 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #COP25 en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

    Buenos días, aquí van mis dos textos:

    https://lucesambar.blogspot.com/2019/12/todos-somos-dorian.html

    https://lucesambar.blogspot.com/2019/12/un-ramo-de-nomeolvides.html

    11 diciembre, 2019 a las 9:03 pm #30885

    Zenda el 28 de noviembre, 2019 a las 13:21

    Escribe una historia sobre el cambio climático y participa en nuestro concurso, patrocinado por Iberdrola y dotado con 3.000 euros en premios, que Zenda organiza ante la celebración en Madrid de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Escribe un relato que puede ser ficticio o real, o de ciencia ficción, de anticipación, ambientado en el pasado, en el presente, distópico o de cualquier género. El jurado del certamen lo forman  escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El jurado, que elegirá un ganador y un finalista, valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos. El primer premio está dotado con 2.000 € y el segundo con 1.000 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Las historias sobre el cambio climático deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar el jueves 28 de noviembre de 2019 a las 12:00, al domingo 15 de diciembre de 2019 a las 23:59. El martes 17 de diciembre publicaremos en Zenda una selección con las 10 historias que optan a los premios. El viernes 20 de diciembre de 2019 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #COP25 en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

    (Teniendo en cuenta que es la primera vez que hago esto... habrá que ver cómo funciona, o si va a ser que no).

    Imagino que alguien tendrá algo que decir.

    Salud!

    Amanda Torres
    Participante

    11 diciembre, 2019 a las 10:41 pm #30886

    Zenda el 28 de noviembre, 2019 a las 13:21

    Escribe una historia sobre el cambio climático y participa en nuestro concurso, patrocinado por Iberdrola y dotado con 3.000 euros en premios, que Zenda organiza ante la celebración en Madrid de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Escribe un relato que puede ser ficticio o real, o de ciencia ficción, de anticipación, ambientado en el pasado, en el presente, distópico o de cualquier género. El jurado del certamen lo forman  escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El jurado, que elegirá un ganador y un finalista, valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos. El primer premio está dotado con 2.000 € y el segundo con 1.000 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Las historias sobre el cambio climático deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar el jueves 28 de noviembre de 2019 a las 12:00, al domingo 15 de diciembre de 2019 a las 23:59. El martes 17 de diciembre publicaremos en Zenda una selección con las 10 historias que optan a los premios. El viernes 20 de diciembre de 2019 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #COP25 en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

    Aquí está mi historia.

    https://amandatorresguionista.wordpress.com/2019/12/11/la-pista-del-corredor/

     

    Un saludo

    Amanda.

     

    Nani Canovaca
    Participante

    12 diciembre, 2019 a las 1:30 am #30888

    Esta es mi historia sobre el cambio climático:

    https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=822257584873504&id=100012678098779

     

     

     

    12 diciembre, 2019 a las 10:04 am #30889

    Zenda el 28 de noviembre, 2019 a las 13:21

    Escribe una historia sobre el cambio climático y participa en nuestro concurso, patrocinado por Iberdrola y dotado con 3.000 euros en premios, que Zenda organiza ante la celebración en Madrid de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Escribe un relato que puede ser ficticio o real, o de ciencia ficción, de anticipación, ambientado en el pasado, en el presente, distópico o de cualquier género. El jurado del certamen lo forman  escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El jurado, que elegirá un ganador y un finalista, valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos. El primer premio está dotado con 2.000 € y el segundo con 1.000 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Las historias sobre el cambio climático deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar el jueves 28 de noviembre de 2019 a las 12:00, al domingo 15 de diciembre de 2019 a las 23:59. El martes 17 de diciembre publicaremos en Zenda una selección con las 10 historias que optan a los premios. El viernes 20 de diciembre de 2019 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #COP25 en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

    En el siguiente enlace se encuentra mi historia, no obstante la copio a continuación.

    Muchas gracias.

    https://www.facebook.com/bitia.martinez/posts/10158064735910739

    #COP25 EL ÁRBOL DE LA VIDA

    Anza se agarraba fuertemente del cuello de su padre, mientras sujetaba un paraguas para evitar la insolación. Hacía apenas unas horas habían salido de un pequeño pueblo abandonado donde habían conseguido algunas latas de comida. Ahora seguían escuchando silencio.

    Tras las fuertes inundaciones, epidemias, y sequías… la población mundial se había reducido considerablemente, por no hablar de naciones inundadas completamente y perdidas bajo el mar.

    Ahora había que conseguir agua y comida como fuera, así como evitar cadáveres y, por desgracia, a los vivos. La desconfianza crecía, ya que todos querían lo poco que tenías.

    Las fuerzas de vivir se las daba su pequeña de casi cuatro años, Anza, quien para su edad no se había desarrollado lo suficiente en peso y altura, así que su lucha era mantenerla sana y con vida.

    Por otro lado, Anza era increíblemente habladora, al contrario de su padre.
    - Papá entonzes ¿vamoz a la colonia “Árbol de la vida”? – preguntaba con su característico ceceo y apartando con su pequeña mano el pelo castaño de su cara. El parecido físico con su padre era mucho, aunque tenía los ojos de su madre.
    - Sí.
    - ¿Y habrán niñoz como yo?
    - Espero que sí cariño.
    - ¿Tendrán juguetez? Yo lez puedo dejar a mi muñeca, aunque le falte un ojo.
    El lugar llamado “Árbol de la vida” era uno de esos rumores donde se decía que la humanidad había empezado de cero, que habían ido plantando árboles al lado de uno de los pocos ríos que quedaban.

    Al fin y al cabo, los árboles no sólo podían dar comida, también eran los “yonkies” del CO2, uno de los principales culpables del calentamiento global y a su vez, del cambio climático.

    De repente, como si hubiera podido volver atrás en el tiempo, Enrique se veía junto a su mujer, Clara. Ambos de 40 años sentados en el sofá abrazados, mirando la televisión, mientras la barrigota de Clara ocupaba casi dos plazas del mismo. Él se sonreía al recordarlo. No obstante, en la televisión las noticias no paraban de hablar de “Calentamiento Global”, “Cambio climático inevitable”, “desastres naturales” … tanta alarma al final los había hecho insensibles a lo que estaba por llegar… mientras los que podían hacer grandes cambios, se llenaban los bolsillos y preparaban su propia “Arca de Noé”.

    En ese momento otro pensamiento vino a su mente, como una pesadilla. Clara dando a luz. El hospital con luces parpadeantes. Una gran inundación al lado del mismo. Los teléfonos de los presentes sin parar de sonar haciendo que algunos abandonaran el lugar. Sangre, mucha sangre. Clara pálida preguntando por la salud de la niña quien acababa de nacer.
    - Lo sentimos mucho.
    - ¿Qué?
    - Te quiero mucho mi vida, cuida bien de ella- cerrando sus bellos y amados ojos para no volverlos a abrir.
    Enrique solo en una sala, con su hija llorando en los brazos y su mujer muerta.

    - ¡Papá!
    - ¿Qué cariño?
    - No me conteztaz.
    - Lo siento, que decías.
    - Zi en eze lugar veremoz también a mamá.
    Enrique la bajó al suelo, frente a la sombra que daban unas ruinas.
    - Cariño ya lo hemos hablado otras veces.
    Ella se quedó callada mirándolo, como esperando una nueva respuesta.
    - Mamá ahora mismo está descansando.
    - Pero lleva mucho tiempo azí.
    - Algún día la verás, estoy muy seguro de eso, pero ahora es complicado de entender.
    - Pero yo quiero entenderlo ahora- con los ojos inundados en lágrimas.
    - Lo sé cariño- abrazándola.
    Siguieron su camino y para sorpresa de él encontraron un riachuelo.

    Enrique recogió el agua mientras la filtraba, empezando a llenar varias botellas que llevaba en un carrito de bebé, donde ponía a Anza cuando se cansaba o se dormía, o en el carro de la compra que también tenían.
    Él era un hombre bastante astuto. En esos casi cuatro años, había conseguido sobrevivir con un bebé, con lo poco que tenía y con todo tipo de gente. Hasta que al final vio que lo mejor era estar solos.

    De repente, escucharon un ruido, Anza corrió a los brazos de su padre, quien sacó una pistola. Ambos estaban tensos y asustados. No obstante, poco a poco fueron viendo los cabellos blanquecinos de un anciano de unos 78 años que también iba en busca de agua con una escopeta y un perro.
    - ¡Aléjese de nosotros!
    - No les haré nada, lo juro.
    - Sí, esa ya me la sé, hasta que bajemos la guardia y otros de su grupo nos ataquen.
    - ¡Estoy solo, de verdad!
    - Papá, déjalo, ez zolo un abuelito.
    La pequeña se fue hacia el anciano, quien había tirado el arma.
    - Hola me llamo Anza- extendiendo su mano.
    - ¡Anza vuelve aquí!
    - Hola yo me llamo Juan, mucho gusto- con una sonrisa
    Enrique empezó a mirar los alrededores. Parecía estar solo de verdad.
    - No paza nada papá, ¿lo vez? – cogiendo la mano al anciano, quien sonreía ante el cariño de la niña.
    - Les daré todo lo que necesiten.
    Juan les contó cómo había sobrevivido, mientras Anza acariciaba a Toby. Hasta hacía poco, se trasladaba de un lugar a otro con su mujer, su hijo y su cuñada. Pero o la enfermedad o enfrentamientos con otros, había hecho que los perdiera a todos. Él ahora en solitario sólo esperaba la muerte.
    - Papa, ¡el abuelito ze viene con nozotroz!
    - ¿Cómo dices?
    - Sí que tiene carácter. Por cierto, ¿Anza de dónde viene?
    - De Ezperanza- ambos se sonrieron.

    Al final Enrique, colocó al anciano en el carro de la compra junto a Anza. Los tres y Toby, siguieron su camino.

    Tras varias semanas por fin llegaron al lugar. El ambiente se sentía más fresco, así como olores a frutas venían hacia su encuentro.

    Les hicieron deshacerse de las armas y se presentó ante ellos Lucas:

    - Bienvenidos al “Árbol de la vida”. Hasta ahora habéis vivido una distopía, pero la utopía empieza ahora.

    12 diciembre, 2019 a las 10:09 am #30890

    Zenda el 28 de noviembre, 2019 a las 13:21

    Escribe una historia sobre el cambio climático y participa en nuestro concurso, patrocinado por Iberdrola y dotado con 3.000 euros en premios, que Zenda organiza ante la celebración en Madrid de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Escribe un relato que puede ser ficticio o real, o de ciencia ficción, de anticipación, ambientado en el pasado, en el presente, distópico o de cualquier género. El jurado del certamen lo forman  escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El jurado, que elegirá un ganador y un finalista, valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos. El primer premio está dotado con 2.000 € y el segundo con 1.000 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Las historias sobre el cambio climático deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar el jueves 28 de noviembre de 2019 a las 12:00, al domingo 15 de diciembre de 2019 a las 23:59. El martes 17 de diciembre publicaremos en Zenda una selección con las 10 historias que optan a los premios. El viernes 20 de diciembre de 2019 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #COP25 en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

    Buenas de nuevo, os pongo mi segunda y última participación.

    Gracias nuevamente :)

    https://www.facebook.com/bitia.martinez/posts/10158064740470739

    #COP25 SI NO ME LEES PUEDE QUE SEA TU FINAL (por Bitia Martínez Pérez)

    Hola seas quien seas,

    Lo siento por empezar este mensaje así, pero tengo que ir al grano ya que te esperan desastres naturales, países que desaparecen bajo el mar, hambre, guerras por el agua, gobiernos no preparados para el futuro, subidas del nivel del mar y desertización en otras zonas, incendios, …

    ¡Guau! Espera, espera… ¿mucha información?

    ¿Y si te contara que al final solucionamos todo esto y que nunca llega a ocurrir?

    Bueno, de partida sería mentira, porque hay varias verdades descritas anteriormente que sí se dieron, teniendo en cuenta que la situación en el siglo XXI era que: ¡el cambio climático ya se estaba dando!… ¡ajá!… pues sí. Ya lo sabes.

    Muchos hacían oídos sordos a eso, otros pensaban que no llegaríamos a verlo, … pero siento decirte que sí… y que no hay más ciego que el que no quiere ver

    Por culpa de las grandes cantidades… y cuando digo grandes cantidades me refiero a muuuchasss… de CO2 que se estaban generando, comenzó (resumiendo un poco) lo que conocemos como calentamiento global y de este obtenemos… tachán: el cambio climático.

    Y si vuelves arriba… sí al principio de todo el texto, para, ya sabes… no volver a repetir las mismas desgracias… esas son las consecuencias de esto último a lo que nos referimos, como bien diría Thanos: inevitable… Sí, lo sé, soy muy friki de pelis antiguas, como las 22 películas que hicieron los de Marvel cuando aún se podía filmar con actores reales.

    Pero, volviendo al tema y como bien dijo Ursula K. Le Guin: «La Luz es la mano izquierda de la oscuridad». Qué gran contrariedad y verdad al mismo tiempo.

    Entonces… ¿y si te dijera que al final hubo solución para muchos de los desastres anteriormente descritos y para otros que no he puesto?

    Pues bien, como se mencionaba en Bloomberg, la energía solar ya era más barata que el carbón, el petróleo o el gas.
    Por ello, cuando estábamos empezando a inclinarnos al borde del abismo, algunos países empezaron a ponerse serios con las energías renovables, que no sólo eran más baratas sino también generaban menos CO2. Al poder conseguir la energía de cualquier parte, disminuyeron las guerras pues muchas se daban por el dominio sobre las energías tradicionales (no-renovables).

    Por otro lado, teniendo en cuenta todos los desastres naturales que se estaban dando y otros, que se perfilaban ya muy claramente, los países empezaron a construir infraestructuras para paliar unos y prevenir los otros.

    También estaba el tema del agua, pero se solucionó en gran parte con potabilizadoras, desaladoras y otros recursos, que a su vez se unía con la escasez de alimentos, es decir, ayudó a que pudiéramos seguir cultivando, aunque en ambientes más controlados.

    Y así, arremangados todos y en faena, se fueron identificando las posibles consecuencias del cambio climático y poniendo solución a cada una de ellas.

    ¿Suena genial verdad?

    Pero en realidad no es tan guay como parece porque, como ya te decía, el cambio climático era inevitable y cuando empezamos a poner remedio ya era muy tarde.

    Yo vi morir a mi madre y a mi hermano arrastrados por una de las primeras Grandes inundaciones. Otras fueron aún más terribles y duraderas. Tengo vecinos que tuvieron que migrar a mi país porque en sus países no se puso remedio y también vieron morir a gran parte de su familia y amigos.
    Porque sí… muchas cosas se hicieron… pero hasta que no sufrimos algunas consecuencias no aprendimos a temer otras aún por venir…

    Ahora tenemos que desplazarnos por tubos fortificados para poder movernos por la ciudad, y, con suerte, de vez en cuando, salir a que nos dé un poco de aire fresco. Tenemos un estricto control sanitario para evitar las epidemias, ya que se removieron aguas con vertidos tóxicos y además se acumularon muchísimos cadáveres que no pudieron ni ser identificados adecuadamente, mucha gente vive hasta ahora con la duda de si su hijo/a, esposo/a, nieto/a… siguen con vida o no.

    Obviamente muchísima gente perdió su trabajo, su casa, sus ahorros, sus tierras… su vida entera.

    Tengo muchos más colores para seguir pintando este cuadro, todos lúgubres y del color de una profunda miseria, pero no es ése el objetivo de esta carta, sino hacerte pensar que esto hubiera podido ser mucho peor.

    Ahora te pregunto ¿seguirás haciendo oídos sordos o te replantearás tu forma de vida?

    Un gusto poder escribirte desde el futuro. En esto también hemos progresado, aunque nosotros no podemos deshacer los errores del pasado desde aquí. Tú aún sí.

    Sé que cuando te llegue este mensaje aún no es demasiado tarde para salvar muchas cosas y espero actúes en consecuencia y que lo compartas con la profunda urgencia que tiene.

    Un saludo,

    Daniel Martínez - Fecha de nacimiento: 23 de abril de 2021.

    12 diciembre, 2019 a las 11:43 am #30891

    Zenda el 28 de noviembre, 2019 a las 13:21

    Escribe una historia sobre el cambio climático y participa en nuestro concurso, patrocinado por Iberdrola y dotado con 3.000 euros en premios, que Zenda organiza ante la celebración en Madrid de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Escribe un relato que puede ser ficticio o real, o de ciencia ficción, de anticipación, ambientado en el pasado, en el presente, distópico o de cualquier género. El jurado del certamen lo forman  escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El jurado, que elegirá un ganador y un finalista, valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos. El primer premio está dotado con 2.000 € y el segundo con 1.000 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Las historias sobre el cambio climático deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar el jueves 28 de noviembre de 2019 a las 12:00, al domingo 15 de diciembre de 2019 a las 23:59. El martes 17 de diciembre publicaremos en Zenda una selección con las 10 historias que optan a los premios. El viernes 20 de diciembre de 2019 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #COP25 en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

    Buenas otra vez, no encuentro la historia del "Árbol de la vida" en el foro y tampoco aparece en mi cuenta, por si acaso os dejo nuevamente el enlace y el texto.

    Gracias otra vez

    https://www.facebook.com/bitia.martinez/posts/10158064735910739

    #COP25 EL ÁRBOL DE LA VIDA
    Anza se agarraba fuertemente del cuello de su padre, mientras sujetaba un paraguas para evitar la insolación. Hacía apenas unas horas habían salido de un pequeño pueblo abandonado donde habían conseguido algunas latas de comida. Ahora seguían escuchando silencio.

    Tras las fuertes inundaciones, epidemias, y sequías… la población mundial se había reducido considerablemente, por no hablar de naciones inundadas completamente y perdidas bajo el mar.

    Ahora había que conseguir agua y comida como fuera, así como evitar los cadáveres y, por desgracia, a los vivos. La desconfianza crecía, ya que todos querían lo poco que tenías.

    Las fuerzas de vivir se las daba su pequeña de casi cuatro años, Anza, quien para su edad no se había desarrollado lo suficiente en peso y altura, así que su lucha era mantenerla sana y con vida.

    Por otro lado, Anza era increíblemente habladora, al contrario de su padre.

    -       Papá, entonzes ¿vamoz a la colonia “Árbol de la vida”? – preguntaba con su característico ceceo y apartando con su pequeña mano el pelo castaño de su cara. El parecido físico con su padre era mucho, aunque tenía los ojos de su madre.

    -       Sí.

    -       ¿Y habrán niñoz como yo?

    -       Espero que sí cariño.

    -       ¿Tendrán juguetez? Yo lez puedo dejar a mi muñeca, aunque le falte un ojo.

    El lugar llamado “Árbol de la vida” era uno de esos rumores donde se decía que la humanidad había empezado de cero, que habían ido plantando árboles al lado de uno de los pocos ríos que quedaban.

    Al fin y al cabo, los árboles no solo podían dar comida, también eran los “yonkies” del CO2, uno de los principales culpables del calentamiento global y a su vez, del cambio climático.

    De repente, como si hubiera podido volver atrás en el tiempo, Enrique se veía junto a su mujer, Clara. Ambos de 40 años sentados en el sofá abrazados, mirando la televisión, mientras la barrigota de Clara ocupaba casi dos plazas del mismo. Él se sonreía al recordarlo. No obstante, en la televisión las noticias no paraban de hablar de “Calentamiento global”, “Cambio climático inevitable”, “desastres naturales” … tanta alarma al final los había hecho insensibles a lo que estaba por llegar… mientras que los que podían hacer grandes cambios, se llenaban los bolsillos y preparaban su propia “Arca de Noé”.

    En ese momento otro pensamiento vino a su mente, como una pesadilla. Clara dando a luz. El hospital con luces parpadeantes. Una gran inundación al lado del mismo. Los teléfonos de los presentes sin parar de sonar haciendo que algunos abandonaran el lugar. Sangre, mucha sangre. Clara pálida preguntando por la salud de la niña quien acababa de nacer.

    -       Lo sentimos mucho.

    -       ¿Qué?

    -       Te quiero mucho mi vida, cuida bien de ella- cerrando sus bellos y amados ojos para no volverlos a abrir.

    Enrique solo en una sala, con su hija llorando en los brazos y su mujer muerta.

    -       ¡Papá!

    -       ¿Qué cariño?

    -       No me conteztaz.

    -       Lo siento, ¿qué decías?

    -       Zi en eze lugar veremoz también a mamá.

    Enrique la bajó al suelo, frente a la sombra que daban unas ruinas.

    -       Cariño ya lo hemos hablado otras veces.

    Ella se quedó callada mirándolo, como esperando una nueva respuesta.

    -       Mamá ahora mismo está descansando.

    -       Pero lleva mucho tiempo azí.

    -       Algún día la verás, estoy muy seguro de eso, pero ahora es complicado de entender.

    -       Pero yo quiero entenderlo ahora- con los ojos inundados en lágrimas.

    -       Lo sé, cariño- abrazándola.

    Siguieron su camino y para sorpresa de él encontraron un riachuelo.

    Enrique recogió el agua mientras la filtraba, empezando a llenar varias botellas que llevaba en un carrito de bebé, donde ponía a Anza cuando se cansaba o se dormía, o en el carro de la compra que también tenían.

    Él era un hombre bastante astuto. En esos casi cuatro años, había conseguido sobrevivir con un bebé, con lo poco que tenía y con todo tipo de gente. Hasta que al final vio que lo mejor era estar solos.

    De repente, escucharon un ruido, Anza corrió a los brazos de su padre, quién sacó una pistola. Ambos estaban tensos y asustados. No obstante, poco a poco fueron viendo los cabellos blanquecinos de un anciano de unos 80 años que también iba en busca de agua con una escopeta y un perro.

    -       ¡Aléjese de nosotros!

    -       No les haré nada, lo juro.

    -       Sí, esa ya me la sé, hasta que bajemos la guardia y otros de su grupo nos ataquen.

    -       ¡Estoy solo, de verdad!

    -       Papá, déjalo, ez zolo un abuelito.

    La pequeña se fue hacia el anciano, quien había tirado el arma.

    -       Hola me llamo Anza- extendiendo su mano.

    -       ¡Anza vuelve aquí!

    -       Hola yo me llamo Juan, mucho gusto- con una sonrisa

    Enrique empezó a mirar los alrededores. Parecía estar solo de verdad.

    -       No paza nada papá, ¿lo vez? – cogiendo la mano al anciano, quien sonreía ante el cariño de la niña.

    -       Les daré todo lo que necesiten.

    Juan les contó cómo había sobrevivido, mientras Anza acariciaba a Toby. Hasta hacía poco, se trasladaba de un lugar a otro con su mujer, su hijo y su cuñada. Pero o la enfermedad o enfrentamientos con otros, había hecho que los perdiera a todos. Él ahora en solitario sólo esperaba la muerte.

    -       Papa, ¡el abuelito ze viene con nozotroz!

    -       ¿Cómo dices?

    -       Tiene carácter- riendo- Por cierto, Anza ¿tu nombre de dónde viene?

    -       De Ezperanza- ambos se sonrieron.

    Al final Enrique, colocó al anciano en el carro de la compra junto a Anza. Los tres y Toby, siguieron su camino.

    Tras varias semanas por fin llegaron al lugar. El ambiente se sentía más fresco, así como olores a frutas venían hacia su encuentro.

    Les hicieron deshacerse de las armas y se presentó ante ellos Lucas:

    -       Bienvenidos al “Árbol de la vida”. Hasta ahora habéis vivido una distopía, pero la utopía empieza ahora.

    Mireya Jimena Ruiz
    Participante

    12 diciembre, 2019 a las 12:18 pm #30892

    Buenas amigos,

    Os dejo por aquí el enlace a mi historia esperando que os guste. Felices fiestas!!!

    https://mialmadeletras.blogspot.com/2019/12/el-arca.html

    12 diciembre, 2019 a las 12:30 pm #30893

    Zenda el 28 de noviembre, 2019 a las 13:21

    Escribe una historia sobre el cambio climático y participa en nuestro concurso, patrocinado por Iberdrola y dotado con 3.000 euros en premios, que Zenda organiza ante la celebración en Madrid de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Escribe un relato que puede ser ficticio o real, o de ciencia ficción, de anticipación, ambientado en el pasado, en el presente, distópico o de cualquier género. El jurado del certamen lo forman  escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El jurado, que elegirá un ganador y un finalista, valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos. El primer premio está dotado con 2.000 € y el segundo con 1.000 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Las historias sobre el cambio climático deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar el jueves 28 de noviembre de 2019 a las 12:00, al domingo 15 de diciembre de 2019 a las 23:59. El martes 17 de diciembre publicaremos en Zenda una selección con las 10 historias que optan a los premios. El viernes 20 de diciembre de 2019 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #COP25 en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

    Instagram: https://www.instagram.com/p/B5-AgN9Izvo/

    Facebook: https://www.facebook.com/GonzaloGAlmansa/photos/a.455910274902303/719140941912567/?type=3&theater

    Twitter: https://twitter.com/GonzaloGAlmansa/status/1205070567759470592

    Ahí va mi pequeño relato. Espero que sea de vuestro agrado.

    Javier Ruiz Beneyto
    Participante

    12 diciembre, 2019 a las 12:45 pm #30894

    Zenda el 28 de noviembre, 2019 a las 13:21

    Escribe una historia sobre el cambio climático y participa en nuestro concurso, patrocinado por Iberdrola y dotado con 3.000 euros en premios, que Zenda organiza ante la celebración en Madrid de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Escribe un relato que puede ser ficticio o real, o de ciencia ficción, de anticipación, ambientado en el pasado, en el presente, distópico o de cualquier género. El jurado del certamen lo forman  escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El jurado, que elegirá un ganador y un finalista, valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos. El primer premio está dotado con 2.000 € y el segundo con 1.000 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Las historias sobre el cambio climático deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar el jueves 28 de noviembre de 2019 a las 12:00, al domingo 15 de diciembre de 2019 a las 23:59. El martes 17 de diciembre publicaremos en Zenda una selección con las 10 historias que optan a los premios. El viernes 20 de diciembre de 2019 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #COP25 en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

    Ahí va mi historia Narcisismo trasnochado para el Concurso de historias sobre el cambio climático. Un saludo.

    #COP25

    https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=169076110824441&id=100031661587300&anchor_composer=false&ref=bookmarks

    Cristina Sainz
    Participante

    12 diciembre, 2019 a las 1:55 pm #30895

    Zenda el 28 de noviembre, 2019 a las 13:21

    Escribe una historia sobre el cambio climático y participa en nuestro concurso, patrocinado por Iberdrola y dotado con 3.000 euros en premios, que Zenda organiza ante la celebración en Madrid de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Escribe un relato que puede ser ficticio o real, o de ciencia ficción, de anticipación, ambientado en el pasado, en el presente, distópico o de cualquier género. El jurado del certamen lo forman  escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El jurado, que elegirá un ganador y un finalista, valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos. El primer premio está dotado con 2.000 € y el segundo con 1.000 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Las historias sobre el cambio climático deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar el jueves 28 de noviembre de 2019 a las 12:00, al domingo 15 de diciembre de 2019 a las 23:59. El martes 17 de diciembre publicaremos en Zenda una selección con las 10 historias que optan a los premios. El viernes 20 de diciembre de 2019 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #COP25 en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

    Buenos días

    aquí envío mi historia.

    https://www.instagram.com/p/B5-KGOOHoLE/

    12 diciembre, 2019 a las 5:19 pm #30897

    Buenos días:

    Aquí dejo mi pequeño relato. Se titula "Promesas"

    El sol empezaba a ser engullido por el mar. Ese sol que antes de apagar el día revienta y anaranja el cielo, enrojece el horizonte y en contraste, da a las nubes una tonalidad mucho más oscura de la que tuvieron durante el día.
    Apoyados en la barandilla de mármol del mirador de su casa, a unos cuantos cientos metros de la playa, Rodrigo y su hijo observaban la escena tranquilamente. Una pieza de fruta en la mano del niño. Una rodaja de otra en la copa del padre.
    -Alfonso, sé que no pasamos mucho tiempo juntos. Trabajo muchas horas al día para que tengas un buen porvenir y así dentro de unos cuantos años puedas disfrutar con tus hijos igual que hacemos nosotros ahora. Algún día serás tú el que estés aquí con tu hijo disfrutando de lo que la vida nos ofrece. Pero no te preocupes, que mañana no va a haber motivo alguno para que tú y yo no vayamos a bucear y ver los corales como te prometí.
    El Sol terminó de agonizar, el naranja se convirtió en negro y la noche les saludo mientras padre e hijo volvían al interior de su vivienda estival.

    El pequeño barco se acababa de parar a no mucha distancia de la costa. Tampoco hacía falta más. Allí había suficiente profundidad para hacer una inmersión de varios metros. Los dos individuos, padre e hijo, tenían el equipo preparado y ya habían realizado inmersiones varias veces, por lo que no necesitaban demasiadas instrucciones del monitor. Ambos se sumergieron casi a la par. Primero Rodrigo. Luego Alfonso. No se separaban apenas unos metros uno de otro, siempre cerca y a la vista. Sin embargo, cada uno miraba por su lado, buscando algo concreto. Mantuvieron su actividad durante unos minutos hasta que por fin Alfonso pareció encontrar lo que buscaban. Cuando Rodrigo miró a su padre vio como este le hacía un gesto de que le siguiera. Se sumergieron un poquito más para poder contemplar lo que Alfonso le había prometido que verían. A unos cuantos metros de profundidad yacía una casa bastante grande, muy bonita. Bastante deteriorada, una barandilla de mármol daba la entrada a una mansión que hacía tiempo había sido una vivienda ostentosa. Rodrigo no podía verlo, pero por las mejillas de Alfonso corrían ahora unas gotas igual de saladas que el mar en el que se encontraban buceando.
    Alfonso había cumplido la promesa que había hecho a su hijo. Tras varias inmersiones, habían encontrado la casa de su niñez.
    La emoción envolvió a Alfonso, mientras a lágrima viva recordaba como se comía una manzana en una tarde anaranjada cuando, hacía ya cerca de treinta y cinco años, su padre le prometía que al día siguiente irían a bucear para ver los corales cerca de la costa.

    12 diciembre, 2019 a las 6:02 pm #30898

    Buenos días:

    Aquí os dejo mi relato. Se titula "Promesas"

    El sol empezaba a ser engullido por el mar. Ese sol que antes de apagar el día revienta y anaranja el cielo, enrojece el horizonte y en contraste, da a las nubes una tonalidad mucho más oscura de la que tuvieron durante el día.
    Apoyados en la barandilla de mármol del mirador de su casa, a unos cuantos cientos metros de la playa, Rodrigo y su hijo observaban la escena tranquilamente. Una pieza de fruta en la mano del niño. Una rodaja de otra en la copa del padre.
    -Alfonso, sé que no pasamos mucho tiempo juntos. Trabajo muchas horas al día para que tengas un buen porvenir y así dentro de unos cuantos años puedas disfrutar con tus hijos igual que hacemos nosotros ahora. Algún día serás tú el que estés aquí con tu hijo disfrutando de lo que la vida nos ofrece. Pero no te preocupes, que mañana no va a haber motivo alguno para que tú y yo no vayamos a bucear y ver los corales como te prometí.

    El Sol terminó de agonizar, el naranja se convirtió en negro y la noche les saludo mientras padre e hijo volvían al interior de su vivienda estival.

    El pequeño barco se acababa de parar a no mucha distancia de la costa. Tampoco hacía falta más. Allí había suficiente profundidad para hacer una inmersión de varios metros. Los dos individuos, padre e hijo, tenían el equipo preparado y ya habían realizado inmersiones varias veces, por lo que no necesitaban demasiadas instrucciones del monitor. Ambos se sumergieron casi a la par. Primero Rodrigo. Luego Alfonso. No se separaban apenas unos metros uno de otro, siempre cerca y a la vista. Sin embargo, cada uno miraba por su lado, buscando algo concreto. Mantuvieron su actividad durante unos minutos hasta que por fin Alfonso pareció encontrar lo que buscaban. Cuando Rodrigo miró a su padre vio como este le hacía un gesto de que le siguiera. Se sumergieron un poquito más para poder contemplar lo que Alfonso le había prometido que verían. A unos cuantos metros de profundidad yacía una casa bastante grande, muy bonita. Bastante deteriorada, una barandilla de mármol daba la entrada a una mansión que hacía tiempo había sido una vivienda ostentosa. Rodrigo no podía verlo, pero por las mejillas de Alfonso corrían ahora unas gotas igual de saladas que el mar en el que se encontraban buceando.
    Alfonso había cumplido la promesa que había hecho a su hijo. Tras varias inmersiones, habían encontrado la casa de su niñez.
    La emoción envolvió a Alfonso, mientras a lágrima viva recordaba como se comía una manzana en una tarde anaranjada a la vez que, hacía ya cerca de treinta y cinco años, su padre le prometía que al día siguiente irían a bucear para ver los corales cerca de la costa.

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