• 21 octubre, 2018 a las 11:36 am #23311

    Buenos días, participo con Escenas de otoño

    enlace:

     

    https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=1955898724480002&id=100001796810372¬if_t=feedback_reaction_generic¬if_id=1540112317111553&ref=m_notif

    Ese crujir de las hojas caídas,

    Se me antoja un lamento.

    shhhhhhhhhhhhhhhhhh...

    Al sol buscando van los alcatraces,

    que sabe el aire a otoño y mermelada.

    El cielo añil me sigue subyugando;

    amarillos los meandros, dorada la hojarasca.

    Me avala y me protege el viento ocre,

    fabulo embrujado mientras coso una disculpa.

    Mediocre, subido: ¡abracadabra!

    Tecleo en el wasap, marrón glacé

    (pobre de mí)

    Y no, compota de castañas...

    Melancólico, como yo, anda el río,

    contando que ya no canta.

    De oro se disfraza el arcoíris,

    Susurrando que el tiempo no se para...

    Lejos lloran los minutos del verano

    agotados entre flores y cascadas

    Shhhhhhhhhhhhhhhhhh...

    Me enloquece esa muchacha,

    me apodera la frescura

    de sus pechos de manzana...

    Culpable y turbio yo, ella lozana

    (tal que Eva)

    con un vino afrutado me agasaja.

    Mi mente grita quiero, mi cuerpo se enmaraña

    Te gusta el vino añejo me susurra,

    maliciosamente sabia, aquella acacia.

    Y yo la miro contrariado.

    Te falta clorofila, digo; y a ti, responde, ganas.

    Me voy, me voy, maldita sea,

    pero sigue crujiendo acongojada,

    cuando piso, la hojarasca.

    Soy gente de ley, me convenzo.

    Como tejo perenne, verde en sus ramas.

     

     

    Sandra Lorenzano
    Participante

    21 octubre, 2018 a las 7:09 pm #23393

    El poema 19.09.2017 publicado en el blog https://sandralorenzano.blogspot.com/2018/10/otono-19092017.html

    #Otoño 19.09.2017
    #Otoño
    19.09.2017[1]
    Sandra Lorenzano

    1.
    Los rostros demudados. Los pasos rápidos. El silencio.
    Así las calles la tarde del 19 de septiembre.
    No estábamos donde estaban nuestros cuerpos.
    No estábamos allí.
    Estábamos en el territorio del miedo.
    Unos con memoria de más de tres décadas. Otros estrenándose en esto de los viejos horrores.
    Después vinieron las manos, la solidaridad, los amigos,
    los abrazos, las búsquedas, las lágrimas,
    los perros, los albergues, las noches en vela.
    Después.
    La espera.
    Caminábamos todos.
    Los rostros demudados. Los pasos rápidos. Hacia dónde.
    Una marea de gente por las calles fracturadas.
    Al filo del otoño:
    el silencio.

    2.
    Después vino lo demás: las manos, la solidaridad, los abrazos.
    Los más jóvenes.
    No dudé de ellos. Los conozco.
    Nosotros no supimos cuidarlos. Les dejamos una herencia desgarrada.
    Una ciudad que devora a sus hijos.
    El designio feroz de un fuego que arrasa la memoria.

    3.
    Me quedo con unas pocas imágenes:
    El silencio para escuchar los sonidos de la vida.
    Los aplausos.
    Las cabezas que se inclinan ante el cuerpo rescatado
    (allí estuvo quien ya no está).
    Las costureras. Nuevamente. La pobreza no cambia de destino.
    Las cadenas de mensajes que piden y que ofrecen.
    Los que no han dormido.
    Las cintas amarillas cerrando las entradas.
    Los encuentros sin palabras y el demasiado ruido.
    Las listas que crecen cada hora
    (llamarlos a todos por su nombre, escribió Ajmátova).
    El polvo dolido que vuelve en los versos de Pacheco.

    4.
    No se confundan, esto no es poesía: es el quiebre de la lengua para siempre.
    Quien dice euforia –a pesar de todo-
    quien dice triunfo
    no sabe que las grietas nos habitan.

    [1] El 19 de septiembre de 2017 un sismo de 7.1 en la escala de Richter sacudió a la Ciudad de México. A 32 años exactos del terremoto de 1985.

     

    Sandra Lorenzano
    Participante

    21 octubre, 2018 a las 7:13 pm #23395

    Poema publicado en Facebook #Otoño (¿cómo sabemos que éste es el lugar indicado para publicarlo? Dice "Respuesta" y no "Nuevo mensaje". ¿Está bien?

    https://www.facebook.com/sandra.lorenzano1/posts/10217008143373229

    SEREMOS AGUA
    "Inquietante lección de los jazmines:
    cuanto más agonizan más perfuman"
    Santiago Kovadloff

    1.
    Íbamos en lancha. El río marrón. El motor que ahora recuerdo silencioso.
    ¿Quién la llevaba en brazos?
    Callados, esperábamos que fuera ella la que hablara.
    Que dijera, “Hace frío”. O “Por qué vamos a la isla”.
    Sin su voz, no sabíamos qué hacer ni qué decirnos.
    Actuábamos.
    Dudando del papel que teníamos asignado, actuábamos para sus cenizas.

    2.
    Alguien me cuenta que cuando aparece un resto
    -pedacito de piel, hueso que es apenas astilla-
    la madre lo toma en brazos y lo arrulla.
    Las otras la rodean, allí, junto a la tierra removida.
    Husmeadoras, las llaman. Rastreadoras. Sabuesas.
    Abrazan a ese hijo que es fragmento,
    murmullo de sueño,
    y le cantan.

    3.
    “Me repliego hacia el sur”, dice el poeta.
    Y yo pienso en tus mares,
    en la sal de tu lengua,
    y en el azafrán sin fin de su espalda.

    4.
    Pronto seremos agua junto a ella.
    No hay polvo que resista los embates del río.
    El paisaje se deshace en gotas que día a día horadan las casas,
    las palabras, las certezas.
    No volvió a ser otoño.
    Hogar líquido para el naufragio en que quedamos.
    Pronto también seremos agua.

    5.
    La vida al ritmo de los pasos,
    mirando esa hoja que parece más verde,
    las raíces brillantes por la lluvia,
    los caracoles que por fin se asoman.
    Mi madre hubiera reconocido
    el canto de los pájaros.
    “¡Miren! -gritaba de pronto-
    La calandria que viene cada tarde.”
    Un pájaro más, pensábamos nosotros.
    Los árboles, el río, eran lo que siempre había sido.
    Eran lo que siempre sería.
    El mundo era eterno,
    No teníamos muertos.
    Hoy me tiendo de espaldas en la hierba,
    los brazos en cruz, la cabeza al oriente.
    Minúsculos seres me hacen compañía;
    son el eco del eco de los huesos amados.

    6.
    Podría recorrerte con mi lengua distante
    para aprender una a una tus palabras secretas,
    tu voz más oscura,
    el sabor de tu aliento.

    Soy el aquí de tu allá cada vez que amanece
    en nuestros infinitos mapas superpuestos.

    7.
    “Restos de ciento sesenta y seis personas en enterramiento clandestino”.
    Eso dice el titular del 7 de septiembre.
    La foto muestra una blusa azul, una falda, un pedazo de tela roja.
    Ciento sesenta y seis ausencias que carcomen los huesos.
    El frontal y el parietal acribillados.
    La pelvis destrozada.
    No abro el periódico. Dejo que se haga vieja la noticia.
    Habrá otros cientos que se le encimen.
    Bolsas negras. Falanges. Metatarsos.
    El más pequeño tenía tres meses.
    ¿Qué jazmines perfumaron su agonía?

    8.
    ¿En qué siglo lejano besé tus cicatrices?
    ¿En qué remota geografía deletreaste el desconsuelo?
    También nosotras seremos agua.

    Manuel Ponce Barrones
    Participante

    21 octubre, 2018 a las 9:37 pm #23439

     

     

    Poema publicado en: https://www.facebook.com/notes/manu-ponce/el-oto%C3%B1o-y-la-rosa/10212873044916970/

    Titulado :El otoño y la Rosa

    Para: https://foro.zendalibros.com/…/topic/concurso-de-poesia-de…/. #otoño #zenda

    Autor:Manuel Ponce

    21 octubre, 2018 a las 9:53 pm #23446

    Buenas noches, esta es mi aportación al concurso. Muchísima suerte a todos

     

    https://www.facebook.com/mj.martinez.9883/posts/330112460879460

     

     

     

    Manuel Ponce Barrones
    Participante

    21 octubre, 2018 a las 10:04 pm #23448

     

    Buenas participo con mi poesía titulada :La tercera estación-hecha en exclusiva para el concurso de Zenda he Iberdrola.Dios os bendiga

    https://www.facebook.com/notes/manu-ponce/la-tercera-estaci%C3%B3n/10212873207041023/

     

     

    Sebastián Pita
    Participante

    21 octubre, 2018 a las 10:14 pm #23454

    http://sebpita.blogspot.es/

    Mis ojos se marcharon tras tu pelo pajizo
    y mis labios te buscaron con urgencia,
    como mis pulmones el aire.


    Mis manos encontraron tus pieles, tus cabellos,
    sentí el éxtasis que generan tus caderas
    y una explosión de lava que mi cintura atrapa.


    Desperté del sueño sabiendo que estás lejos.
    Y.
    Se me cayeron las palabras, pesadas como yunques,
    volaron mis veranos, llegaron los otoños,
    cruzaron los océanos, viajaron en los buques,
    volvieron a Madrid, de luto, los madroños.



    Huyeron, de los lienzos, los trazos a los pinceles,
    miraron los extraños mis densos lagrimones,
    brotaron los versos, como el agua, a borbotones,
    y volaron de mi mente las palabras a estos papeles.

    21 octubre, 2018 a las 10:21 pm #23455

    https://m.facebook.com/story. php?story_fbid= 2241907186131431&id= 100009365149587

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