• 25 mayo, 2022 a las 6:52 pm #51688

    Hola soy Francisco Javier Moral Campos.


    Mi relato se titula "Algo de gluten y mucho de humor" y podéis encontrarlo en mi perfil de Facebook https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=pfbid05PX9qEt4HTdsucBSDQqSeCd6DVTzYEZFakPShkKWV799qgd7RdDnzjDyN9q3A6Tfl&id=1667258264

    Mucha suerte y buen camino!!

    27 mayo, 2022 a las 1:44 pm #51790

    Me gustaría participar con el relato: El veneno en los pies publicado en mi perfil de Facebook:

    https://www.facebook.com/paco.garcia.31521301

     

    Juan Sal
    Participante

    27 mayo, 2022 a las 3:19 pm #51792

    Hola, desde la húmeda Buenos Aires, les dejo el link a mi breve y humilde cuento: https://www.facebook.com/groups/110104705698878

    Suerte a todos!

    Young Chris
    Participante

    9 julio, 2022 a las 5:00 am #52204

    The proliferation of new Wordle-inspired map and geography games is showing no signs of diminishing. My latest favorite is Wheredle, an unique spin on the viral word game.

    Miguel Torres
    Participante

    10 julio, 2022 a las 3:18 am #52232

    La rana.
    No se trata del cuento del patito feo convertido en un bello cisne, ni de la transformación del feo sapo en el galante caballero luego de recibir el beso de la adorable princesa. No. No se trata de mutaciones mágicas. Esta fábula inicia en un charco maloliente cerca del vecindario. En el lugar se asentaba una alberca rodeada de varios matorrales crecidos al azar, las ramas se prolongaban sin destino confundiéndose con la arbolada cercana de eucaliptos; y por su aspecto descuidado y abandonado nos parecía que no tenía dueño. En el agua empozada proliferaban cientos de animalitos de diversos tamaños. Sin embargo, nos llamaban más la atención los que tenían varias extremidades en sus cuerpos negruzcos. Y nuestra imaginación volaba cuando creíamos poseer un mar repleto de peces enormes con los cuales podríamos alimentar a todos los amigos del barrio y la ciudad, del mundo entero, y nos convertíamos en unos ricos y poderosos navieros. Y dejando a los únicos zapatos de la escuela reposando en la orilla, nos adentrábamos en las aguas para dar alcance a los monstruos marinos. Pero la riqueza era esquiva y se nos escurría por entre los dedos. Sólo logramos que unos pocos cayeran en nuestra red: una bolsa de plástico transparente, y emergimos felices mostrando nuestro tesoro. Una rana de gran tamaño, asentada en el borde, nos miraba con sus ojos saltones; parecía llorar por el arrebato de sus crías. Le bastó que croara para que huyéramos despavoridos.
    l.m.t.e.

    https://www.facebook.com/zendalibros

    Miguel Torres
    Participante

    10 julio, 2022 a las 3:22 am #52233

    El Colibrí.

    La avecita del plumaje verde oscuro e intenso revoloteaba alrededor de un frondoso jardín de una rica mansión aleteando vertiginosamente sus alas; parecía que, si menguaba la agitación del vuelo, su delicado cuerpo caería primorosa e inevitablemente al suelo. Sus movimientos llamaban fuertemente la atención de las margaritas y azucenas del vergel del patio vecino; en tanto, los crisantemos y gladiolos esperaban pacientes y anhelantes a que su asiduo invitado se allegara sus pétalos, les sorbiera el néctar de sus gineceos y provocara el escurrimiento de su polen para fecundar sus ovarios jadeantes. Aunque sus movimientos eran ligeros percibió, con sus aguzados sentidos, que las flores del campo ajeno esperaban deseosas de su aprecio. Mientras ellas suspiraban viendo la hermosura de sus plumas y de su largo y afilado pico, y soñaban que su extremidad dura y aguzada se introdujera en sus entrañas para sentir sus arrobadas caricias. Satisfecha con su ración cotidiana, la avecita, encumbró su vuelo por el cielo azul celeste; el piso quedó regado de los coqueteos blancos y amarillos.

    l.mt.e.

    https://www.facebook.com/zendalibros

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