• 14 junio, 2021 a las 1:02 pm #45549

    chesussancho.blogspot.com

    La historia está llena de repeticiones. Como si fuera el sol y la luna, el día y la noche, volvemos a los mismos personajes, a los mismos acontecimientos.

    Jesucristo, Quijote, Hamlet, el primer hombre que pisó la Luna, Hiroshima, el Holocausto, Galileo, Leonardo, Homero, Mozart, la novena sinfonía, Altamira, la Capilla Sixtina, la Gioconda, las Meninas.

    El presidente de los Estados Unidos, New York, la Coca-Cola, Disney, Apple, China, Charlot, Marilyn, los Beatles, Harry Potter, el Padrino, Kurt Cobain, My Way, los Simpsons, Maradona, Yesterday.

    Que la pequeña Greta Thunberg es la conciencia del planeta Tierra. La primera mujer en llegar a Marte. Una historia tan actual y tan fascinante como la nuestra.

    14 junio, 2021 a las 2:41 pm #45550

    https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=4132464846838200&id=100002241767212

    Ana Aguilera Ruiz
    Participante

    14 junio, 2021 a las 3:59 pm #45551

    Zenda el 8 de junio, 2021 a las 10:43

    Zenda celebra un nuevo concurso en el que ya puedes participar, en este foro. Un concurso de sueños. De sueños deportivos, profesionales o personales, de sueños de gloria, a través de relatos, de narraciones ficticias o reales. Cuenta tus #SueñosdeGloria desde hoy, 8 de junio, el domingo 27 de junio, y participa en este concurso, dotado con 2.000 euros en premios y patrocinado por Iberdrola.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para los dos finalistas es de 500 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el martes 8 de junio de 2021, al domingo 27 de junio de 2021 a las 23:59. El miércoles 30 de junio publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 1 de julio de 2021 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #SueñosdeGloria en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    Hola, creo que me he apuntado unas ochocientas veces, pero es el mismo relato. Es la primera vez y no domino Instagram ni este sistema así que, perdón por las molestias. Espero que mi torpeza no me descalifique. En proceso de mejora....

    AAR (@anaaguileraruiz8) • Fotos y videos de Instagram

    https://www.instagram.com/anaaguileraruiz8/

    Muchas gracias y un saludo

    Ana

    14 junio, 2021 a las 9:06 pm #45553

    Hola a todos, aquí tenéis mi relato para #SueñosdeGloria

     

     

    https://www.instagram.com/p/CQHIrJ_MuOG/?utm_medium=copy_link

    14 junio, 2021 a las 9:50 pm #45555

    https://www.blogger.com/blog/post/edit/6761958854722543243/2010500928491407226

     

    Trescientos sesenta y seis triunfos

     

    Cuando levantó la copa sintió que el mundo le pertenecía. A pesar de ser pequeña, la elevó con ambas manos. La observó el contraste con el foco que le daba justo en los ojos. Vio como relucía, prístina, inmaculada, como nueva, hecha para la ocasión.

    Sospechó que dar la vuelta olímpica era un festejo desmedido. Prefirió sumirse en una celebración  intima que no estimulaba sus retinas pero sí su corazón.

    Un invicto envidiable lo había llevado hasta la cima. Increíble lo que había vivido. Apenas empezado el torneo, estaba casi seguro de su eliminación. Nadie daba un duro por él y los suyos. El historial y los antecedentes tampoco estaban de su lado. Convengamos que el sistema táctico, a pesar de ser en extremo conservador, era bastante arriesgado. Un todo o nada implacable. Mantener el arco en cero de manera constante, que el portero tuviera el menor de los trabajos y una presión constante para alivianar la tarea de líberos y volantes. Un trabajo en equipo basado en voluntades individuales cohesionadas de manera admirable. Lo imposible se logró.

    ¿Quién lo hubiera jurado? Cuando el equipo apenas podía mantenerse en pie y cada jornada era el augur de una derrota segura, las tardes eran amargas y tan solo la alborada de una nueva catástrofe superaba ese dolor cansino. El equipo estaba desmembrado, desgarros y lesiones varias de cuerpo y alma, lo habían hecho disminuir el número de la formación hasta el mínimo tolerable para seguir participando y no quedar eliminado. No habían sido pocas las ocasiones de aquellos momentos aciagos en los que el club ni siquiera había presentado el equipo en la cancha. Jugar contra él y los suyos era tener el triunfo asegurado. La vida les estaba dando una paliza de antología. Consecuencia lógica, la parcialidad había mermado y las tribunas estaban casi vacías. Los hinchas habían perdido la fe en el equipo que jugaba cada día en mayores soledades, salvo algunos incondicionales, allí presentes aún antes las dudas más justificadas. Sus aportes, aunque pequeños, fueron invaluables. El aliento suele calar hondo en los corazones cuando la técnica es mínima.

    En un momento fatídico la cosa se transformó en una cuestión de vida o muerte. El destino raramente nos pone en esos bretes definitivos, pero esta era una de esas extrañas ocasiones.

    Hubo que torcer el derrotero. El cambio fue radical. Cambió el escudo de un decadente león rosado a un robusto venado de colores naturales. La casaca borra vino también mutó su apariencia. Gamas fuertes y personales en sus prendas. No era el momento de medias tintas. La presentación fue fundamental. Un ganador no solo debe serlo, sino también aparentarlo no por superficialidades vanas, el motivo fundamental era no cejar hasta creerse el cambio uno mismo. Mejoró mucho el aspecto y lo acompañó con disciplina, un excelente bastón para las voluntades débiles, al menos hasta recobrar las fuerzas necesarias para reemprender la proeza.

    La fe en el equipo retornó, incluso se veían caras nuevas y compañías más saludables. La calidad de los consejos también había progresado. Un sinfín de voluntario se presentaron para darle una mano al equipo. Por supuesto no faltaron los advenedizos que deseaban retornar a los viejos vicios. A esos se los descartó de plano. Fue una estrategia ardua, una vuelta a fojas cero cada día, como si nunca se hubiera ganado y un solo resultado adverso arrojara todo el esfuerzo por la borda.

    Cuando comenzaron los triunfos se enfrentó a un nuevo rival hasta entonces desconocido. Las mieles de la gloria, que con su atractivo néctar prometían emborracharlo de soberbia y una fatua sensación de invencibilidad. Allí tuvo que redoblar la apuesta. La humildad fue fundamental, era demasiado lo que estaba en juego. A medida que se encaramaba a la cima, más profundo era el abismo. En un momento miró hacia abajo de reojo y comprendió que la caída sería mortal. Solo alguien que dedica todos sus esfuerzos en una misión y está seguro de la nobleza de la misma, sabe que el instante final, el de la consagración, sin dudas será hermoso, pero al día siguiente habría que recomenzar como si nada hubiera sucedido. Era una regla tan fría como necesaria.

    Allí estaba, con el símbolo del triunfo en sus manos.  La copa estaba vacía, limpia, como nueva. Ese fue su mayor logro. Había dejado el alcohol. Y mientras mantuviera el rumbo tal vez, solo tal vez y eso era importante remarcarlo, en forma definitiva.

    Un año entero sin beber. Un partido cada día. Lo fundamental en esta disciplina es que no te metan goles, mantener la valla sin vencer. ¡Y en un año bisiesto! Trescientos sesenta y seis triunfos con la tentación intentando quebrar sus defensas, que por momentos se hallaban evidentemente agotadas. Sin una miserable fecha libre. Ni hablar de los feriados y por un largo tiempo suspendidas las fiestas. Esos lujos no estaban permitidos. El enemigo etílico fue implacable y no aflojó el ataque en ningún momento. Poseía jugadores crueles cual demonios y probablemente algunos infiltrados en sus filas personales que deseaban los viejos malos tiempos, sobre un digno pero costoso porvenir. Eran nostálgicos del jolgorio y los desmanes pero nunca atentos al juego, cual parcialidad violenta e irracional, de esas que causan rechazo tan sólo con su presencia.

    Cada mañana, un equipo silencioso y responsable, realiza un trabajo serio, conservando la humildad más allá de las medallas, de esas que se dan en reuniones de apoyo con el fin de incentivar a los participantes. Cuando el fantasma de los licores fuera tan solo una pátina difusa de recuerdos desagradables, se abocaría a las lides de entrenador para otros jugadores en situaciones similares. Su experiencia era invaluable.

    Finalizó el rito del festejo, guardando la Copa en la vitrina junto a otros elementos de cocina. La colocó detrás de una juguera, como cábala. Brindaría junto a su familia reunificada con un zumo de naranja. El premio era ni más ni menos que una vida plena.

     

     

    15 junio, 2021 a las 1:51 am #45556

    Zenda el 8 de junio, 2021 a las 10:43

    Zenda celebra un nuevo concurso en el que ya puedes participar, en este foro. Un concurso de sueños. De sueños deportivos, profesionales o personales, de sueños de gloria, a través de relatos, de narraciones ficticias o reales. Cuenta tus #SueñosdeGloria desde hoy, 8 de junio, el domingo 27 de junio, y participa en este concurso, dotado con 2.000 euros en premios y patrocinado por Iberdrola.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para los dos finalistas es de 500 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el martes 8 de junio de 2021, al domingo 27 de junio de 2021 a las 23:59. El miércoles 30 de junio publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 1 de julio de 2021 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #SueñosdeGloria en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    https://relatate7.blogspot.com/2021/06/la-carrera.html

    Mi relato a concurso. Espero que guste

    Osiris Gaona Pineda
    Participante

    15 junio, 2021 a las 2:37 am #45557

    https://www.facebook.com/hashtag/sueñosdegloria?__eep__=6&__cft__[0]=AZUaknJnCEUI2Qw_znqAdXd1s31jsb3_ShoIS5XOZfIB7uBUFAbDryfpgxKSR64gRE90fdIifF0smxnUJyBX38MnEde-malY8K_1Z-OnGVVZMw&__tn__=*NK-R

    Magnolia Tango
    Nació una noche de verano. En el momento que nacía dos autos se estrellaron en Avenida Nonoalco frente al hospital. Las enfermeras y doctores saltaron a la ventana para enterarse del zafarrancho. La madre se quedó pujando sola, mientras veía que el feto sacaba las extremidades inferiores, ella con un dolor agudo e insoportable, gritó a los doctores para que atraparan lo que su vientre expulsaba. Un jalón de piernas, un instrumento metálico. El desagarre vaginal, un llanto lastimero acompañado de olor a piña. Afuera en la acera, los restos de autos destrozados y contrastantes, uno con letras groovy y multicolor “Espectáculos Tropicales”, Ninon Sevilla y Tongolele, una ambulancia, una carrosa fúnebre.
    Elisa siempre fue diferente al resto de la familia, físicamente e interiormente. El padre dudaba de su paternidad. No perdía la oportunidad de herir tanto a la madre como a Elisa. Ese pie que no baila, no es mío, decía. Su progenitora se la quedaba viendo horas enteras, tratando de descubrir de dónde venían tales diferencias. Desde su nacimiento, no paraba de llorar, siempre llamando la atención. Un día, en una comida familiar, la abuela preguntaba a los hermanos: ¿Qué quieren ser cuando sean grandes? Unos contestaron, yo quiero ser bombero, yo quiero ser doctora, yo maestra. Al llegar el turno de Elisa, ella respondió sin titubeos, yo quiero ser del arrabal. La madre y la abuela quedaron sin aliento, con la mueca de quién ve al diablo. La mano certera de la abuela golpeó con fuerza la boca de la niña. Elisa no entendió el porqué del bofetón.
    Magnolia Tango bailarina de rumba, salsa, merengue y Cha-chá. Deseaba sentir y descubrir pasiones intensas como las que veía en la televisión en blanco y negro. Nada más real, las pasiones intensas no son multicolores.
    En ocasiones bailaba ritmos cubanos, con el tocado con telas a lunares, piñas y mangos colgando. Terminado el espectáculo un auto la esperaba a la salida del antro lujoso, con la entrada neón, anunciando el show de la gran bailarina de Cabaret: “La espectacular, la única, de piernas esbeltas y largas Magnoliaaaaa Tango”. El chofer le abría la puerta con reverencias y admiración, las mismas sensaciones que ocultaba, bajando los ojos con sumisión. Dentro, un hombre misterioso, la mayoría de las veces comprometido, la esperaba relamiéndose los bigotes y ansioso por tener muy cerca a la bella Magnolia. Ella lo besaba con cierta malicia, luciendo carmín rojo, pestañas pesadas que enmarcaban la mirada y la hacían misteriosa y sensual y escondiendo su pie pequeño, para que no se lo viera. Muy a propósito dejaba manchas de colorete en el cuello de la camisa de sus múltiples acompañantes. Los besos en el cuello la enloquecían. Un día era Luis, otro Carlos, al día siguiente habría otro con un auto más bonito, más grande. Los perfumes de sus conquistas serían distintos: Aramís, Vetiver, Franela Gris. Magnolia sonreía llena de vanidad, audacia y coquetería.
    Elisa regresaba de ese mundo technicolor. La luz de su mirada iba apagándose poco a poco. Sus ojos se posaban con rabia y frialdad en su pierna izquierda, la cuál desmentía lastimeramente sus sueños de Gloria, piernas antagónicas, disimiles, tan diferentes como ella misma y su familia. Evadía en sus viajes espectaculares, ese miembro izquierdo, muerto e inerte. Un muñón, primordio amorfo con un pie pequeñísimo, pie de loto, como el de las mujeres chinas. Escóndelo, oyó decir desde su infancia. En su recuerdo repasaba la cantidad de noches que su madre y su abuela le embadurnaban el pie con remedios de todas las yerbas posibles: ruda, romero, salvia y alcanfor. El desfile de médicos, yerberas y santeros que veían ese pequeñísimo pie, al cual no encontraban explicación. Puede que no sea de ella, sino no de una hermana gemela, que la lleva dentro, y de la que solo asoma ese pie tan diferente. En los cientos de discursos que tuvo que escuchar, había de todo. Unos creían que era un castigo, otros que era un milagro. Llevaban ofrendas a la niña del pie de loto. También maldiciones en la puerta de la casa, con insignias alusivas a la maldita niña deforme. La pequeña Elisa abría sus cuadernos y dibujaba vestuarios de múltiples colores, tocados con plumas exóticas y frutas tropicales, pero no para ella, sino para su hermana. La tengo dentro, decía. Me baila dentro. La gente cree que soy yo, es mi hermana. Es ella con su pie pequeñito. Todo el mundo cree que soy yo la que me muevo, porque ese pie suyo lo escondo, no dejo que lo vea nadie. Pero es ella la que se suelta a bailar. La hermosa Magnolia Tango es ella, créanlo o no, ella desarrolla en carboncillo los escenarios y agenda la siguiente cita para el romance encriptado de la estrella. Brilla más en lo oculto, enl lo oscuro. Gira y gira. Con ese pequeño pie, se mueve. No le hace falta luz y ninguna otra cosa si se escucha de fondo la música de “la pollera colorá…”

    Osiris Gaona Pineda
    Participante

    15 junio, 2021 a las 4:35 am #45559


    Este es el enlace en facebook


    https://www.facebook.com/hashtag/sue%C3%B1osdegloria?__gid__=1326663437524916


    Hola, aquí les dejo uno de mis Textos


    https://lacalvarialiteratura.blogspot.com/2021/06/suenosdegloria.html

    EL ÚLTIMO ADIÓS



    Por Gilberto García Mercado

    En el autobús fue donde contemplé a Fermina Cáceres. Llevaba el cabello sobre los hombros y en su mirada parecía descansar definitivamente el amor. Fue la primera y última vez que la vi. Aunque hablaba despacio y con moderación parecía que la venía escuchando desde hacía años. Al menos así me lo pareció. Me sedujo su figura delgada, sus dientes blanquísimos y el olor a sándalo que despedía su cuerpo con cada movimiento que hacía para acompañar sus palabras, en el sillón de al lado. Mientras duró el viaje, entendí, que la joven venía a la capital en busca de un mejor destino, de un universo en donde ella tuviera grandes posibilidades de triunfar.

    «Quiero estudiar modelaje», me dijo abriendo desmesuradamente sus ojos negros, «Desde pequeña, ha sido mi más grande obsesión».

    La joven podía tener unos veinte años. Además de bella y bien plantada, a través de su voz pude adivinar un apego exquisito por la cultura, se notaba en la chiquilla un sendero en donde la luz brillaba con singular perpetuidad.

    «Debe de ser un ángel extraviado en estas latitudes», me dije abandonándome en las aguas turbias del amor.

    Ella habló de todo, de libros, de cultura general, de civilizaciones, de Francia, de los alemanes, de los griegos, en el autobús la mayoría de sus ocupantes eran estudiantes que retornaban a Cartagena de Indias a retomar sus estudios en escuelas y universidades.

    Con la euforia propia de la edad anhelaba que Fermina Cáceres se dignara pedir el número de mi móvil y no me condenara al fracaso de una relación truncada por no solicitar un bendito número de celular. Y no era porque el hombre, por su condición de individuo forjado por Dios no tomara la delantera de amablemente y cortés solicitar el número telefónico de una mujer, es que el momento no daba ocasión porque ante mí, como melodía celestial se hallaba hablando Fermina Cáceres. Otra voz no podía acallar la solemnidad del momento por mucho que alguien quisiera refutar o celebrar sus palabras...

    Volví en mí, recuperé la lucidez de mi vida cuando la chiquilla pidió al conductor que la dejara en algún lugar de la Avenida Pedro de Heredia. El cielo se insinuaba diáfano y la mañana de hinojos se inclinaba ante febrero. Fermina Cáceres descendió del vehículo, sentí como si una parte de mi se me desprendiera con su partida. La vi abordar un taxi y perderse para siempre por las calles de la urbe en medio de la canícula  abrasante de la mañana de febrero. En ningún momento de su recorrido, la hermosa joven se dignó mirar hacia atrás y alzar el brazo despidiéndose de los jóvenes del autobús a quienes desde ese instante ella condenaba para siempre.

    De ese hecho circunstancial sobreviven los recuerdos. Es como si la mente preparara en todo tiempo o lugar, una fisura exclusiva para Fermina Cáceres. La busqué como loco por toda la ciudad, me engañé creyendo ver en otros cuerpos esculturales la figura de la mujer. Hasta contraté a un investigador privado para que diera con el paradero de Fermina. El pobre tipo dijo que renunciaba ante la negativa de los resultados y mi obsesión enfermiza por localizar a la mujer.
    «! No existe!», exclamó el detective, «¡Fermina solo vive en su cabeza!».

    Al final se aprende a convivir con esas imágenes por siempre. Hasta creo que disfruto soñando con las escenas del pasado cuando tomo el autobús de regreso a la ciudad. Sí, se suben muchas chiquillas encantadoras como Fermina Cáceres, pero su conversación no es la misma, se halla exenta de sus sueños, de querer ser modelo contra viento y marea.
    No se qué habrá sido de ella en todos estos años. He querido exorcizar las escenas del ayer para que la imagen de la mujer sea relegada al olvido. A veces tomo el autobús y me siento al lado de una anciana que con gran donaire y amabilidad me sonríe con dulzura.

    ―¿Y adónde se dirige mi señora?―aventuro la frase.

    ―Voy a una conferencia sobre modas―reitera la dama.

    No creo que sea casualidad que tenga a Fermina Cáceres después de tantos años a mi lado. La miro de soslayo tratando de descubrir en sus facciones solemnes la figura menuda y grácil de la chiquilla de antes.

    ―¿Es usted por casualidad Fermina Cáceres?―pregunto.

    ―Sí―manifiesta la anciana―¿Me conoces de algo?

    ―He escuchado hablar de usted…

    ―Tengo una escuela de modelaje y hoy hacen un homenaje a mi vida y obra―manifiesta la mujer.

    Y es como si la estuviera viendo cuarenta años después. Me dice que tiene algunas entradas para el evento y que le agradaría mucho verme entre los invitados. Se esfuerza en que acepte la invitación, habla con propiedad, me toma de la mano y la pone a la altura de su corazón. «¡Por favor, ven a la celebración!», exclama angustiada la dama. El autobús se detiene en la parada, yo desciendo imperturbable mientras la mujer balbucea un, «llámame, cariño». La ciudad es otra en octubre, tal parece que la lluvia de la mañana hubiera transformado los rostros austeros y miserables. Mientras avanzo no me digno mirar atrás, en casa me esperan mi mujer y mis hijos.

    Este es mi enlace en facebook:


    https://www.facebook.com/hashtag/sue%C3%B1osdegloria?__gid__=1326663437524916

    Hola, este es mi segundo texto. Abrazos para todos y buena suerte


    https://lacalvarialiteratura.blogspot.com/2021/06/suenosdegloria_19.html

    EL BOXEADOR OLVIDADO



    Por Gilberto García Mercado



    Al final de la calle aún se levanta el bar de mala muerte con su fachada de miseria y olvido. En otro tiempo el lugar albergó celebridades, personajes y figuras públicas que en sus oficios y carreras brillaban con luz propia y venían a festejar sus enhorabuenas, aquí. Pero eran aquellos otros tiempos. La efervescencia de una sociedad colombiana creciendo a la sombra de los cultivos de coca, de emporios económicos que de la noche a la mañana se erigieron en grandes negocios, donde administradores y empleados recibían a sus clientes con una indiferencia hermética y asombrosa. Más tarde alguien me diría que a los mencionados fulanos lo que les interesaba era lavar los dólares del narcotráfico.


    Pues bien, el bar de mala muerte tuvo su mejor esplendor por esos años, una generación que andaba perdida entre perjuicios y malas decisiones venía en busca de su redención, aquí, en la medida que la sucesión de los gobiernos azuzados por la comunidad internacional atacaban y desarticulaban a los carteles de la droga, el bar de mala muerte fue palideciendo derivando en lo que es hoy ante la vista de todo el mundo: una construcción en ruinas, triste y sin dignidad.


    Los que no vivieron la época de don Pablo Escobar difícil entenderán los alcances y pormenores de ese capítulo convulso que marcó para siempre a los coterráneos de este país. Incluso, algunos dirán que jamás existió, ¡pero ese no es el punto que se quiere abordar en estas cuartillas de deserción y olvido, no! Porque hay un individuo que fue amo y señor en aquellas instalaciones majestuosas, que tenía tanto dinero que no sabía qué hacer con él. Era ya costumbre que «El Campeón», a quien comenzaron a llamar así en vez de su nombre, a partir de que noqueara en franca lid al número uno del mundo en su categoría, finalizara la celebración por la victoria en las instalaciones del augusto y grandioso bar.


    Todos bebían a expensas del deportista, las parrandas se extendían hasta el amanecer. El boxeador se hacía acompañar de mujeres hermosas envueltas en vestiduras doradas, cualquier acción que alguien emprendiera en beneficio de nuestro personaje era recompensado con grandes fajos de billetes de alta denominación. Y como casi siempre ocurría luego de una victoria en el ensogado, a la sublime conmemoración se sumaban los extraños dignatarios de la época, hombres ceñudos, vestidos con las mejores marcas, cruzados sus pechos con largas y gruesas cadenas de oro puro.



    «¡El gasto corre por nuestra cuenta!», exclamaban los dignatarios, «¡Es nuestro regalo por la victoria!».



    Y como los momentos no son para siempre, se van desvaneciendo imperceptibles, poco a poco los años y los golpes fueron minando la humanidad de «El Campeón». El país fue entrando en distintas fases con cada Presidente que llegaba al poder, y aunque el boxeador se negaba aceptar la realidad, un día bastante aciago para su carrera, un joven que le hacía recordar sus inicios, rebosante de ágiles movimientos logró asestarle en pleno mentón un golpe que llevaba dinamita pura, noqueándole en el acto, y, convirtiendo al otro, al aspirante que era su otro yo en alguna parte, en el campeón mundial indiscutible de su categoría.



    Ese día la celebración se llevó a cabo en el bar de otro país, la gente se embriagó a expensas del nuevo campeón, otros semblantes iniciaron la ceremonia de pagar el vino y licor de importación que habían ingerido, mientras que él, el cuerpo adolorido por la golpiza, despertó en la cama mugrosa de un hospital de extramuros adonde lo habían llevado y, en el tiempo que permaneció adaptándose a la nueva realidad, nadie entró para siquiera consolarlo sobre la derrota y, como nunca había sucedido, esa vez el hospital no fue embestido por los periodistas.



    El bar de mala muerte está a punto de derrumbarse. Desde hace años, sobre el muro del umbral hay un aviso que también ha cedido a los embates del tiempo, entre una caligrafía borrosa y trémula se alcanza a leer: «Se vende la propiedad, informes al teléfono….»



    Los transeúntes en su recorrido poco a poco se han ido olvidando de la sombría construcción. Cuando las cosas inician su camino hacia su desaparición lo hacen con sutiles movimientos que jamás se miran ni perciben. El café de mala muerte, que un día fuera el foco de reunión de la otrora frívola sociedad del país, poco a poco fue cayendo en el olvido, hoy nadie se acuerda de él, la lluvia y el viento terminaron por borrar aquel aviso en el umbral que era un esbozo, una tímida rogatoria hacia su salvación. En el lote brumoso sobre el cual algún día se alzara el bar de mala muerte, abunda la humedad y una soledad que asusta. Se ha corrido la voz de que en el lugar habitan los fantasmas de una generación perdida. La historia con su yugo de olvido y supresión derrotaron los sueños de gloria del pugilista. Nadie lo volvió a ver por allí, algunos afirman que el pobre hombre murió por la pena. Otros que se fue a pasar sus últimos días de destierro y olvido a una clínica psiquiátrica.
    No falta el curioso que afirme ver entre las sombras de la noche a una figura alta y encorvada, golpeando una pera y exclamando:



    ―¡Yo soy el campeón, el glorioso campeón!

    15 junio, 2021 a las 11:57 am #45561

    Zenda el 8 de junio, 2021 a las 10:43

    Zenda celebra un nuevo concurso en el que ya puedes participar, en este foro. Un concurso de sueños. De sueños deportivos, profesionales o personales, de sueños de gloria, a través de relatos, de narraciones ficticias o reales. Cuenta tus #SueñosdeGloria desde hoy, 8 de junio, el domingo 27 de junio, y participa en este concurso, dotado con 2.000 euros en premios y patrocinado por Iberdrola.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para los dos finalistas es de 500 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el martes 8 de junio de 2021, al domingo 27 de junio de 2021 a las 23:59. El miércoles 30 de junio publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 1 de julio de 2021 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #SueñosdeGloria en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    Participo en el concurso #SueñosdeGloria con el microrrelato: "En la gloria" que enlazo a continuación:  https://ponmeunagua.blogspot.com/2021/06/en-la-gloria.html

    Vicent Barbera Corts
    Participante

    15 junio, 2021 a las 1:48 pm #45566

    Concurso sueños de gloria. #SueñosdeGloria

    Volver a soñar.

    Subo al coche, un día más, como tantos otros, arranco y salgo a la autopista, la música muy alta, mis dientes muy apretados, grito como no había gritado nunca y lloro como jamás lo volveré a hacer, me quedo ciego de cansancio, me duele absolutamente todo y desde entonces solo recuerdo la sensación del acelerador sometiéndose a mi voluntad, aprieto y aprieto, sin importarme nada, esta vez estoy decidido, de una forma u otra mañana no iré a trabajar, no puedo, no quiero, no lo haré, sigo acelerando, gritando, llorando.

    Me encuentro ya cerca de la salida que me lleva a mi casa, volando literalmente sobre el asfalto, desesperado y sin saber cómo he llegado a esto, ¿porque lo permito?, nadie me ha enseñado ni me ha avisado de que la vida podía ser así, de que hay gente así, de que los sueños no se cumplen, ¿para qué me esfuerzo tanto? ¿Para quién?

    La salida, bajo la música, de repente me encuentro lúcido, sereno, veo la carretera, la salida, y veo el muro que las separa. Acelero de nuevo, a fondo, mi pie está apunto de salirse por debajo del coche, cruzo media línea continua y me quedo en el centro de la carretera, vuelven las lágrimas, los gritos, vuelve la rabia y el dolor, miro el muró y noto como me llama, como me grita, así que voy hacia él.

    Doy un volantazo en el último segundo, soy cobarde hasta para eso, no puedo hacerlo ¿soy débil por no lograrlo, o fuerte?

    Realmente no se ni quien soy, ni que soy, unos me dicen que no valgo para nada, otros que tengo talento, ¿y yo? ¿Qué opino de mi mismo? Me hago estas preguntas como si fuera otra persona sentada a mi lado, la persona que ha tirado de mi volante para que no me mate, me pregunta: ¿de qué tienes miedo?, ¿Qué quieres?, ¿Qué vas a hacer ahora?, ¿Qué estás pensando imbécil?, ¿Cuál es tu sueño?, No sé qué responderle.

    Estoy llegando a mi casa, mi cabeza está hecha un lio, aparco y abro la puerta del patio, subo los cuatro pisos de escaleras mientras las preguntas dan vueltas por todo mi cuerpo, desde las manos hasta los pies.

    Meto la llave y entro sin hacer ruido, me siento en el borde de la cama, sin encender la luz, encorvado, como si mi cuerpo pesara una tonelada, me giro veo una sombra tumbada, es mi esposa, duerme tranquilamente, oigo su respiración, noto su olor y me calma, sigo mirándola y sonrió, ¿De que tienes miedo? De perderla, si la pierdo lo pierdo todo, tengo miedo de no ser suficiente para ella, de no poder hacerla feliz. ¿Qué quieres? Vivir tranquilo, con ella, quiero tener un futuro, ¿Qué vas a hacer ahora? Supongo que me acostaré, y mañana volveré a ir a trabajar, hay que pagar facturas. ¿Qué estás pensando imbécil? No lo sé, solo estoy harto de todo, de pequeño soñé con ser muchas cosas, tenía muchas ganas, ahora todo eso está muy borroso, ¿Cuál es tu sueño? Ser escritor, quiero escribir, solo escribir.

    Noto una mano en mi hombro, la otra me seca las lágrimas, me besa y apoya su cabeza en mi mejilla, me dice que me quiere y yo me derrumbo. ¿Qué he estado a punto de hacer? Le digo que también la quiero, me levanto de la cama, respiro hondo y me estiro, enciendo el ordenador, y empiezo a escribir.

     

    https://www.libroadictos.com/articulos/volver-a-sonar/

    Vicent Barbera Corts
    Participante

    15 junio, 2021 a las 2:18 pm #45567

    Concurso sueños de gloria. #SueñosdeGloria

    Volver a soñar
    Subo al coche, un día más, como tantos otros, arranco y salgo a la autopista, la música muy alta, mis dientes muy apretados, grito como no había gritado nunca y lloro como jamás lo volveré a hacer, me quedo ciego de cansancio, me duele absolutamente todo y desde entonces solo recuerdo la sensación del acelerador sometiéndose a mi voluntad, aprieto y aprieto, sin importarme nada, esta vez estoy decidido, de una forma u otra mañana no iré a trabajar, no puedo, no quiero, no lo haré, sigo acelerando, gritando, llorando.

    Me encuentro ya cerca de la salida que me lleva a mi casa, volando literalmente sobre el asfalto, desesperado y sin saber cómo he llegado a esto, ¿porque lo permito?, nadie me ha enseñado ni me ha avisado de que la vida podía ser así, de que hay gente así, de que los sueños no se cumplen, ¿para qué me esfuerzo tanto? ¿Para quién?

    La salida, bajo la música, de repente me encuentro lúcido, sereno, veo la carretera, la salida, y veo el muro que las separa. Acelero de nuevo, a fondo, mi pie está apunto de salirse por debajo del coche, cruzo media línea continua y me quedo en el centro de la carretera, vuelven las lágrimas, los gritos, vuelve la rabia y el dolor, miro el muró y noto como me llama, como me grita, así que voy hacia él.

    Doy un volantazo en el último segundo, soy cobarde hasta para eso, no puedo hacerlo ¿soy débil por no lograrlo, o fuerte?

    Realmente no se ni quien soy, ni que soy, unos me dicen que no valgo para nada, otros que tengo talento, ¿y yo? ¿Qué opino de mi mismo? Me hago estas preguntas como si fuera otra persona sentada a mi lado, la persona que ha tirado de mi volante para que no me mate, me pregunta: ¿de qué tienes miedo?, ¿Qué quieres?, ¿Qué vas a hacer ahora?, ¿Qué estás pensando imbécil?, ¿Cuál es tu sueño?, No sé qué responderle.

    Estoy llegando a mi casa, mi cabeza está hecha un lio, aparco y abro la puerta del patio, subo los cuatro pisos de escaleras mientras las preguntas dan vueltas por todo mi cuerpo, desde las manos hasta los pies.

    Meto la llave y entro sin hacer ruido, me siento en el borde de la cama, sin encender la luz, encorvado, como si mi cuerpo pesara una tonelada, me giro veo una sombra tumbada, es mi esposa, duerme tranquilamente, oigo su respiración, noto su olor y me calma, sigo mirándola y sonrió, ¿De que tienes miedo? De perderla, si la pierdo lo pierdo todo, tengo miedo de no ser suficiente para ella, de no poder hacerla feliz. ¿Qué quieres? Vivir tranquilo, con ella, quiero tener un futuro, ¿Qué vas a hacer ahora? Supongo que me acostaré, y mañana volveré a ir a trabajar, hay que pagar facturas. ¿Qué estás pensando imbécil? No lo sé, solo estoy harto de todo, de pequeño soñé con ser muchas cosas, tenía muchas ganas, ahora todo eso está muy borroso, ¿Cuál es tu sueño? Ser escritor, quiero escribir, solo escribir.

    Noto una mano en mi hombro, la otra me seca las lágrimas, me besa y apoya su cabeza en mi mejilla, me dice que me quiere y yo me derrumbo. ¿Qué he estado a punto de hacer? Le digo que también la quiero, me levanto de la cama, respiro hondo y me estiro, enciendo el ordenador, y empiezo a escribir.

    En blog: https://www.libroadictos.com/articulos/volver-a-sonar/

    15 junio, 2021 a las 7:10 pm #45578

    Aquí va mi participación en el CONCURSOS DE SUEÑOS DE GLORIA

     

    https://www.blogger.com/blog/post/edit/3227070767160713541/3914632016148381116

    Alberto Palacios
    Participante

    15 junio, 2021 a las 8:24 pm #45580

    Hola.

    Os dejo el enlace a mi relato Los días de gloria.

    Un saludo.

    Gema A Blasco Ferrer
    Participante

    15 junio, 2021 a las 9:12 pm #45591

    ¡Gloria a Las Rosas!

     

    https://lirabelgema.blogspot.com/2021/06/las-rosas.html?m=1

    Javier Celada Pérez
    Participante

    15 junio, 2021 a las 9:19 pm #45596

    Zenda el 8 de junio, 2021 a las 10:43

    Zenda celebra un nuevo concurso en el que ya puedes participar, en este foro. Un concurso de sueños. De sueños deportivos, profesionales o personales, de sueños de gloria, a través de relatos, de narraciones ficticias o reales. Cuenta tus #SueñosdeGloria desde hoy, 8 de junio, el domingo 27 de junio, y participa en este concurso, dotado con 2.000 euros en premios y patrocinado por Iberdrola.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para los dos finalistas es de 500 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el martes 8 de junio de 2021, al domingo 27 de junio de 2021 a las 23:59. El miércoles 30 de junio publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 1 de julio de 2021 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #SueñosdeGloria en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    Mi propuesta:

    https://elrumordelashoras.blogspot.com/2021/06/operacion-dragon.html

    Gracias

    15 junio, 2021 a las 9:49 pm #45605

    Zenda el 8 de junio, 2021 a las 10:43

    Zenda celebra un nuevo concurso en el que ya puedes participar, en este foro. Un concurso de sueños. De sueños deportivos, profesionales o personales, de sueños de gloria, a través de relatos, de narraciones ficticias o reales. Cuenta tus #SueñosdeGloria desde hoy, 8 de junio, el domingo 27 de junio, y participa en este concurso, dotado con 2.000 euros en premios y patrocinado por Iberdrola.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para los dos finalistas es de 500 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el martes 8 de junio de 2021, al domingo 27 de junio de 2021 a las 23:59. El miércoles 30 de junio publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 1 de julio de 2021 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #SueñosdeGloria en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    Hola. Les dejo mi cuento. Pueden encontrarlo en  https://t.co/uD7yuiLtyD

    https://t.co/uD7yuiLtyD

    La estafadora

    Todo comenzó en séptimo grado.

    El día en que la señorita Hilda hizo una pregunta y él fue el único que levantó la mano para dar la respuesta correcta. Lo había escuchado en la tele la noche anterior. Pura casualidad. Pero la señorita no le preguntó cómo lo sabía. Y le puso un diez en su libreta de calificaciones.

    Sin dudas, para él, ésa fue su primera estafa. Porque a partir de ahí, la señorita Hilda siempre creyó que él sabía. Y no era así. Sólo sabía justo aquello que los demás no.

    Sin embargo, esa pequeña estafa le permitió soñar. ¿Su sueño? El éxito. Publicar una novela, descubrir una vacuna, hacer algo que cambiara el mundo. Especialmente, su mundo, del que se refugiaba leyendo en un rincón de la pequeña cocina de chapa.

    El sueño creció con él, y en la escuela secundaria fantaseaba con ganar algún premio. Pero como las ciencias no se le daban –a pesar de lo que hubiera supuesto la señorita Hilda- eligió la escritura. ¿Podría ganar un Nobel, tal vez?

    Y así empezó a escribir. Y en cada escrito, pequeñas estafas. Porque siempre se encontraba con otras señoritas Hildas, para quienes él tenía algo que decir.

    De modo que mientras escribía trabajos breves, monografías académicas,  repitió su estafa en la facultad. Sus profesores siempre destacaban algo que sobresalía en su escritura. Pero él siempre supo que sus ideas no le pertenecían, que el azar le había hecho cruzarse con ellas. Aún así, siguió escribiendo. Terminó su carrera, crecía con su sueño, avanzaba. Y cada vez que lo valoraban, él veía crecer su estafa.

    A veces sólo se consideraba un buen ilusionista. Y a veces, un falsificador maestro.

    Un día se dio cuenta que ya era tarde. Que no habría premios ni distinciones internacionales.

    Con alivio, sintió que era el fin, de su sueño, pero también de la estafa.

    Hizo un bollo con el último cuento impreso, que había estado corrigiendo hasta hacía un instante. Lo eliminó del archivo de su notebook. Y arrojó sus sueños al desván de las cosas inútiles.

    Se refugió distraídamente en su celular. Alguien había hecho “like” en una publicación de algún amigo. Abrió el mensaje. Y leyó su cuento, el que acababa de tirar a la papelera, en el muro de Instagram de una tal Hilda Yañez. Atiborrado de likes. Y con la leyenda de “Premio al mejor cuento de ciencia ficción del año”.

    Eva Núñez
    Participante

    16 junio, 2021 a las 10:30 am #45606

    Zenda el 8 de junio, 2021 a las 10:43

    Zenda celebra un nuevo concurso en el que ya puedes participar, en este foro. Un concurso de sueños. De sueños deportivos, profesionales o personales, de sueños de gloria, a través de relatos, de narraciones ficticias o reales. Cuenta tus #SueñosdeGloria desde hoy, 8 de junio, el domingo 27 de junio, y participa en este concurso, dotado con 2.000 euros en premios y patrocinado por Iberdrola.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para los dos finalistas es de 500 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el martes 8 de junio de 2021, al domingo 27 de junio de 2021 a las 23:59. El miércoles 30 de junio publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 1 de julio de 2021 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #SueñosdeGloria en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    Con este relato participo en el concurso #sueñosdegloria

    https://evie.es/el-viaje-de-valentina/

    Evie

     

    Juan Rivas
    Participante

    16 junio, 2021 a las 11:24 am #45607

    Zenda el 8 de junio, 2021 a las 10:43

    Zenda celebra un nuevo concurso en el que ya puedes participar, en este foro. Un concurso de sueños. De sueños deportivos, profesionales o personales, de sueños de gloria, a través de relatos, de narraciones ficticias o reales. Cuenta tus #SueñosdeGloria desde hoy, 8 de junio, el domingo 27 de junio, y participa en este concurso, dotado con 2.000 euros en premios y patrocinado por Iberdrola.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para los dos finalistas es de 500 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el martes 8 de junio de 2021, al domingo 27 de junio de 2021 a las 23:59. El miércoles 30 de junio publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 1 de julio de 2021 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #SueñosdeGloria en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    ¿Gloria? la del poeta que no la perseguía, la del sabio que calla, la del loco que nunca lo estuvo. La del ciego que te mira...el sordo que escucha...el mudo que te habla. La del muerto que salva. Gloria es en la tierra la del amante que por amor no ama, y de Dios, en las alturas.

    https://twitter.com/juandelbrothers/status/1405092983335227401

     

    Paco Pérez Caballero
    Participante

    16 junio, 2021 a las 1:11 pm #45609

    Vylena Vasnik intentando escribir
    Por Paco Pérez Caballero

    https://pacoperez.com/blog/index.php/2021/06/16/vylena-vasnik-intentando-escribir/

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