• JESÚS NAVARRO LAHERA
    Participante

    14 marzo, 2022 a las 11:17 am #50368

    Buenos días:

    Aquí les dejo mi relato, titulado Ni una más.

    https://www.facebook.com/jesus.navarrolahera/posts/2190248761129042

    Muchas gracias por este tipo de concursos e iniciativas.

    Saludos, Jesús

    Álvaro Goicoechea
    Participante

    14 marzo, 2022 a las 2:03 pm #50371

    Zenda el 2 de marzo, 2022 a las 11:30

    Ponte en la piel de una persona nacida en Ucrania. Eres un niño, una anciana, un joven, un padre, una madre. Y quieres contar tu historia. Para solidarizarnos con las víctimas de la invasión de Ucrania, Zenda organiza el concurso de relatos #VocesdeUcrania, dotado con 2.000 euros que serán donados a las organizaciones humanitarias que elijan el ganador y los dos finalistas.

    Este concurso, patrocinado por Iberdrola, cuenta con un jurado formado por los escritores Margaryta Yakovenko, Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez. Puedes participar desde hoy, 3 de marzo, hasta el domingo 20 de marzo.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el jueves 3 al domingo 20 de marzo de 2022 a las 23:59. El miércoles 2 de febrero publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 25 de marzo de 2022 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #VocesdeUcrania en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    Aquí dejo mi humilde texto.

    Muchas gracias por la oportunidad.

    Saludos.

     

    https://chinaskiessay.blogspot.com/2022/03/volodia.html

    Nuria Espinosa
    Participante

    14 marzo, 2022 a las 4:39 pm #50372

    Hola buenas tardes, aquí dejo mi aportación para #VocesdeUcrania

    Gracias, un cordial saludo.

    Nuria de Espinosa

    https://escritoranuriadeespinosa.blogspot.com/2022/03/con-la-mochila-cuestas.html

    ERMINDA Pérez Gil
    Participante

    14 marzo, 2022 a las 6:50 pm #50383

    Isabel Castillero Luque el 8 de marzo, 2022 a las 13:40

    Precioso relato, Erminda :-)

    Gracias, Isabel. 🥰

    14 marzo, 2022 a las 7:33 pm #50384

    Zenda el 2 de marzo, 2022 a las 11:30

    Ponte en la piel de una persona nacida en Ucrania. Eres un niño, una anciana, un joven, un padre, una madre. Y quieres contar tu historia. Para solidarizarnos con las víctimas de la invasión de Ucrania, Zenda organiza el concurso de relatos #VocesdeUcrania, dotado con 2.000 euros que serán donados a las organizaciones humanitarias que elijan el ganador y los dos finalistas.

    Este concurso, patrocinado por Iberdrola, cuenta con un jurado formado por los escritores Margaryta Yakovenko, Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez. Puedes participar desde hoy, 3 de marzo, hasta el domingo 20 de marzo.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el jueves 3 al domingo 20 de marzo de 2022 a las 23:59. El miércoles 2 de febrero publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 25 de marzo de 2022 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #VocesdeUcrania en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    Buenas tardes,

    Participo con el siguiente relato:

    No hay sangre, no la veo y, aun así, la siento. La siento correr acelerada dentro de mí. La siento esparcirse lenta bajo los escombros. Se que está ahí, palpitando, muriendo. Solo hace una semana de la primera explosión y la vida se ha roto tanto que parece latir a un ritmo distinto al marcado por el sol. La locura ha descuartizado la realidad de nuestras calles, hay pedazos de ella esparcidos por las aceras, en las miradas de la gente que escapa, en las persianas de los comercios que se empeñan en que la vida siga.

    Las noches en el refugio están acunadas por un silencio espeso, la horrible agitación de las paredes ante el estruendo de una explosión se mezcla con las canciones de cuna de alguna madre cansada y los sutiles sollozos del miedo de quien tiembla entre sus mantas. El sueño se desgasta entre miradas tensas y la esperanza de que mañana todo acabará.

    Cuando vuelvo a mi casa la recorro con el asombro de quien no esperaba encontrarla en pie, el café, escaso ya, hoy me sabe más amargo y, a través de la ventana, veo los esfuerzos de los demás por intentar ordenar el caos. Cuarenta y ocho horas después de la primera explosión, llevé a mi hermana y a su hija a la estación mientras las carreteras se colapsaban por segundos, una esperanza triste serpenteaba recorriendo el asfalto y los arcenes con las manos llenas de algo del ayer que dejaban atrás, una vida que se iba cayendo y desmoronando a cada paso. Carritos de bebé sacrificados dando color a un recorrido gris, sueños abandonados al borde del camino entre lágrimas, sonrisas que ya no alcanzaban los ojos y que aún así, surgían espontáneas entre los más pequeños. Recogimos a una madre embarazada y a su bebé, ella agotada, como todos, aunque más que algunos. El pequeño colgado de su pecho y la profunda tristeza de su mirada hizo que mi hermana me pidiera parar el coche y ofrecerle un sitio entre nosotros. La estación, abarrotada, hizo agónicas las largas hora de espera. Al fin, mi hermana y mi sobrina junto con la otra mujer y el bebé dormido entre sus brazos montaron en uno de los vagones. La despedida y el «nos vemos pronto» siguen atascados en mi garganta, apretando un nudo que aprieta mi pecho y, a veces, me hace muy difícil respirar.

    Quiero creer que nos volveremos a ver, pero no siempre puedo. No puedo hacerlo cuando recorro las calles llenas de despojos de lo que éramos ayer y de edificios calcinados, cuando sé de amigos que ya no están, porque se han ido de una forma o de otra, cuando yo, que nunca creí en el poder de las armas, llevo ahora colgada una de mi hombro. Y quiero creerlo cuando a pesar de todo, veo como mi país resiste, como la voluntad de quienes habitamos esta tierra es más resistente que el humo que sale de los agujeros de las bombas, como el mundo ha levantado su voz ante este ataque loco a Ucrania. No pueden arrebatarnos lo que somos, ni tampoco los sueños, esos que se resisten a marchar y que, sin pedir permiso ni derechos, se despiertan en nosotros cuando menos lo esperamos. Y yo, algunas veces, me permito soñar con las calles llenas de vida de nuevo, con mi sobrina corriendo en el parque mientras ríe sin miedo y con nuestra sangre, fuerte y cabezota negándose a dejar de latir del todo.

     

    Muchas gracias, un saludo

    Irene Rojo Garcia
    Participante

    14 marzo, 2022 a las 8:11 pm #50385

    Zenda el 2 de marzo, 2022 a las 11:30

    Ponte en la piel de una persona nacida en Ucrania. Eres un niño, una anciana, un joven, un padre, una madre. Y quieres contar tu historia. Para solidarizarnos con las víctimas de la invasión de Ucrania, Zenda organiza el concurso de relatos #VocesdeUcrania, dotado con 2.000 euros que serán donados a las organizaciones humanitarias que elijan el ganador y los dos finalistas.

    Este concurso, patrocinado por Iberdrola, cuenta con un jurado formado por los escritores Margaryta Yakovenko, Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez. Puedes participar desde hoy, 3 de marzo, hasta el domingo 20 de marzo.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el jueves 3 al domingo 20 de marzo de 2022 a las 23:59. El miércoles 2 de febrero publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 25 de marzo de 2022 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #VocesdeUcrania en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

     

    Buenas.

    Maravillosa iniciativa.

    Les envío mi modesto relato a través de Facebook.

    Un saludo.

     

    https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=10227294000679533&id=1345444805

    15 marzo, 2022 a las 9:52 am #50392

    Zenda el 2 de marzo, 2022 a las 11:30

    Ponte en la piel de una persona nacida en Ucrania. Eres un niño, una anciana, un joven, un padre, una madre. Y quieres contar tu historia. Para solidarizarnos con las víctimas de la invasión de Ucrania, Zenda organiza el concurso de relatos #VocesdeUcrania, dotado con 2.000 euros que serán donados a las organizaciones humanitarias que elijan el ganador y los dos finalistas.

    Este concurso, patrocinado por Iberdrola, cuenta con un jurado formado por los escritores Margaryta Yakovenko, Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez. Puedes participar desde hoy, 3 de marzo, hasta el domingo 20 de marzo.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el jueves 3 al domingo 20 de marzo de 2022 a las 23:59. El miércoles 2 de febrero publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 25 de marzo de 2022 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #VocesdeUcrania en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    Buenos días.

     

    Quiero participar con el relato "Bogdan sí pudo marcharse"

    Publicado en mi blog:

    https://narrandocontradicciones.com/bogdan-si-pudo-marcharse/

     

    Dejo aquí las primeras líneas:

     

    Bogdan empezó a decir en diciembre que la cosa se estaba poniendo fea, que estaba pensando irse con sus amigos de Europa, que le habían ofrecido una habitación y ayudarle a buscar trabajo. A mí me parecía que era un exagerado. Tengo veintidós años, y llevo desde los catorce, cuando empezó la revolución europeísta del Maidan, viendo noticias de problemas. Aunque solo era un adolescente cuando ocurrió, recuerdo las imágenes de los cócteles molotov en Kiev, y el horror de mis padres cuando en aquellos días los nacionalistas quemaron vivas a cuarenta personas en la casa de los sindicatos en Odessa...

    Salva Carbonell
    Participante

    15 marzo, 2022 a las 12:08 pm #50396

    Zenda el 2 de marzo, 2022 a las 11:30

    Ponte en la piel de una persona nacida en Ucrania. Eres un niño, una anciana, un joven, un padre, una madre. Y quieres contar tu historia. Para solidarizarnos con las víctimas de la invasión de Ucrania, Zenda organiza el concurso de relatos #VocesdeUcrania, dotado con 2.000 euros que serán donados a las organizaciones humanitarias que elijan el ganador y los dos finalistas.

    Este concurso, patrocinado por Iberdrola, cuenta con un jurado formado por los escritores Margaryta Yakovenko, Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez. Puedes participar desde hoy, 3 de marzo, hasta el domingo 20 de marzo.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el jueves 3 al domingo 20 de marzo de 2022 a las 23:59. El miércoles 2 de febrero publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 25 de marzo de 2022 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #VocesdeUcrania en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    Buenos días.

     

    Aquí va mi relato:

    https://www.facebook.com/107051978586099/posts/115800081044622/?sfnsn=scwspmo

     

    15 marzo, 2022 a las 6:33 pm #50398

    Zenda el 2 de marzo, 2022 a las 11:30

    Ponte en la piel de una persona nacida en Ucrania. Eres un niño, una anciana, un joven, un padre, una madre. Y quieres contar tu historia. Para solidarizarnos con las víctimas de la invasión de Ucrania, Zenda organiza el concurso de relatos #VocesdeUcrania, dotado con 2.000 euros que serán donados a las organizaciones humanitarias que elijan el ganador y los dos finalistas.

    Este concurso, patrocinado por Iberdrola, cuenta con un jurado formado por los escritores Margaryta Yakovenko, Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez. Puedes participar desde hoy, 3 de marzo, hasta el domingo 20 de marzo.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el jueves 3 al domingo 20 de marzo de 2022 a las 23:59. El miércoles 2 de febrero publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 25 de marzo de 2022 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #VocesdeUcrania en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    Me gustaría aportar mi granito de arena en caso de que fuese seleccionada en la ayuda a Ucrania, toda mi solidaridad para el pueblo ucraniano.

    Instagram: @par.ches

    facebook: Parches

    https://www.instagram.com/p/CbIgFn1tqwv/?utm_medium=copy_link

    https://www.instagram.com/p/CbIgJ_PNABW/?utm_medium=copy_link

     

    15 marzo, 2022 a las 6:33 pm #50399

    Buenas tardes a todos:

    Esta es mi aportación a una gran iniciativa. Espero que les guste.

    https://blogderosaescritor.blogspot.com/2022/03/un-ano.html

    Sonia Puebla Pastor
    Participante

    15 marzo, 2022 a las 6:46 pm #50400

    Zenda el 2 de marzo, 2022 a las 11:30

    Ponte en la piel de una persona nacida en Ucrania. Eres un niño, una anciana, un joven, un padre, una madre. Y quieres contar tu historia. Para solidarizarnos con las víctimas de la invasión de Ucrania, Zenda organiza el concurso de relatos #VocesdeUcrania, dotado con 2.000 euros que serán donados a las organizaciones humanitarias que elijan el ganador y los dos finalistas.

    Este concurso, patrocinado por Iberdrola, cuenta con un jurado formado por los escritores Margaryta Yakovenko, Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez. Puedes participar desde hoy, 3 de marzo, hasta el domingo 20 de marzo.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el jueves 3 al domingo 20 de marzo de 2022 a las 23:59. El miércoles 2 de febrero publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 25 de marzo de 2022 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #VocesdeUcrania en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    Buenas tardes,

    Quisiera participar en el concurso con el relato PENSANDO EN TI,

    Sonia Puebla en Twitter: "Vivencias en el metro de Kiev #VocesdeUcrania https://t.co/2WOnkx5OW3" / Twitter

    www.facebook.com/sonia.pueblapastor/posts/5161890020543887

     

     

    15 marzo, 2022 a las 7:37 pm #50401

    https://www.instagram.com/s/aGlnaGxpZ2h0OjE3OTg5MTIzMjAxNDUzMjgx?story_media_id=2794668163536349936_7781846816&utm_medium=copy_link

     

    Os dejo mi humilde aportación. Se trata de una pequeña historia. Abrazos.

    https://www.instagram.com/s/aGlnaGxpZ2h0OjE3OTg5MTIzMjAxNDUzMjgx?story_media_id=2794668163536349936_7781846816&utm_medium=copy_link

    LA FIESTA_

    Aquella madrugada me despertó una sirena. ¡Qué horror! Nadie puede imaginar lo que se siente cuando tu sueño intermitente es cesado por un sonido agudo y alarmante, tras semanas de amenazas bélicas. Encendí la luz desorientada, salí corriendo de la habitación hacia el pasillo y allí estaba mi abuelo con su rostro roto, sosteniendo su alma con sus temblorosas manos y hablándome sin pronunciar palabra.

    -        ¿Y abuela? – le pregunté - Hay que despertarla y vestirla rápido. Tenemos que salir de aquí cuánto antes. Nos bombardean.

    Los ojos cansados, brillosos y abatidos de mi abuelo aceptaron mis indicaciones y caminó lo más rápido que pudo por el largo y angosto pasillo, arrastrando sus pies, hasta la habitación donde dormía plácidamente mi abuela. Volví a mi dormitorio y comencé a vestirme a la vez que cientos de dudas y preguntas desordenaban mi mente. Qué tengo que llevarme. Ropa de abrigo, tres mantas, algo de comida, agua y las medicinas mis dos ancianos. Cada noche anterior a aquella, antes de dormir, dejaba todo organizado y recogido en una maleta con ruedas. No quería que la guerra nos sorprendiese sin lo básico y lo importante.

    Salí con prisas hacia el dormitorio del fondo. Abrí la puerta y allí encontré a mi abuelo acariciando con suavidad el cabello de su esposa que aún dormía en paz.

    -        Abuelo, ¿no la has despertado? No podemos perder más tiempo– le dije.

    -        Ve tú sola, Anna. No es justo que cargues con nosotros. Ya bastante has hecho – me pidió – nuestra vida ya no vale nada. La tuya aún la tienes que vivir.

    Tras oír aquello un ejército de emociones me anudó la garganta. No puedo permitirme ahora esto – reflexioné. No es momento de debilidad. Me tengo que mantener fuerte y fría. Tragué saliva como pude.

    -        Abuelo, si os dejo aquí, mi vida quedará rota para siempre. Vamos juntos los tres o no vamos.

    En ese instante ella abrió sus vivos ojos. El alzhéimer no había podido con su vitalidad. Sí con su memoria,  pero no con su alegría y su bondad.

    -        ¿Qué hora es? ¿Qué es ese ruido? – preguntó un poco asustada.

    -        Son fuegos artificiales, abuela – contesté.

    -        ¡Una fiesta! ¡Yo quiero ir a pasarlo bien! – dijo sonriendo.

    -        Pues venga, arriba y a vestirse – le insistí a la vez que notaba que algo dentro de mí se rompía en mil pedazos, como si una de aquellas bombas me hubiese alcanzado.

    Se sentó en la cama y cogió la ropa que le ofrecí.

    -        Anna, eso no me lo voy a poner. Vamos a una fiesta. No quiero esa ropa. Quiero algo bonito y elegante.

    Tan coqueta como siempre_ pensé. Se levantó con un poco de dificultad y se dirigió al armario. Lo abrió y rebuscó entre todas sus pertenencias hasta que encontró un vestido de terciopelo burdeos, de manda larga, cuello alto y largo hasta las rodillas.

    -        Este me voy a poner – dijo alegre - ¿Dónde has dicho que vamos? – preguntó.

    Su enfermedad tenía momentos de lucidez entre mares de desorientación y desmemoria.

    -        A una fiesta – abuela – volví a decirle, engañándola piadosamente una vez más.

    Se quitó su camisón de dormir y la ayudamos a colocarse su vestido mientras mi abuelo me miraba a la vez que una lágrima traicionera resbalaba por su mejilla.

    -        Voy a recoger mis cosas – dijo mi abuelo – os espero en la sala de estar.

    Terminé sola de ayudar a mi abuela a vestirse y salimos las dos hacia el salón.  Y allí estaba él, esperándonos con sus mejores galas. Había cambiado su ropa y ahora lucía un traje a juego con el vestido de terciopelo de su esposa. No pude hablar. Nuevamente el ejército presionó las cuerdas vocales de mi garganta y esto se agravó al ver como el galán entregaba una flor de plástico a su esposa.

    -        Vamos, querida, a pasarlo bien como a ti te gusta – le dijo.

    No había terminado su frase cuando un estruendo acompañado de una luz cegadora invadió el salón de la casa, moviendo parte del mobiliario.

    -        ¿Pero qué pasa? ¿Dónde me habéis dicho que vamos a ir? – preguntó aterrorizada mi abuela

    -        A una fiesta, querida – contestó su marido.

    -        ¡Me estáis engañando! – dijo enfadada.

    En ese mismo segundo nuevamente el sonido de las bombas anegó la estancia donde estábamos. Cogí la maleta y agarré con la otra mano el brazo derecho de mi abuela.

    -        ¡Vámonos ya! Qué esta gente nos va a tirar el edificio con los cohetes.

    Cerré la puerta y eché la llave. Los vecinos comenzaban a correr desesperadamente bajando las escaleras. El miedo y la desolación se palpaban en el ambiente. Madres, padres, hijos, abuelos, enfermos, bolsas, maletas, miradas, lágrimas, lamentos, llantos, todos a la paz, como un fluido heterogéneo, como un río que busca su desembocadura en el mar.

    -        ¿Pero a qué tipo de fiesta vamos? – volvió a preguntar mi abuela.

    La agarré fuerte con mis dos manos y la miré con toda la fuerza y ternura que pude.

    -        No vamos a una fiesta, abuela. Vamos a una aventura  y te prometo que no lo vas a pasar mal. Voy a intentar que lo pases lo mejor que puedas - le dije.

    Me miró y parecía tener una lucidez espléndida. Cada peldaño que dejábamos atrás nos alejaba de nuestra patria, de nuestras raíces y de nuestros recuerdos. Y no podíamos hacer otra cosa que seguir bajando, que seguir caminando hacia la incertidumbre pero con la certeza de que nuestra salvación iría de la mano de todos los que emprendían junto a nosotros la senda del refugio. ¡Qué imagen aquella! ¡Cuánta desesperanza e injusticia juntas! Dos ancianos enfermos, seniles, arrugados, cansados, temblorosos e indefensos, vestidos de gala bajo la furia y las luces de la crueldad y la sin razón humana.

    Fin

    15 marzo, 2022 a las 8:21 pm #50402

    Buenas noches. Aquí mi historia y mi abrazo fraternal al pueblo ucraniano, víctima de la barbarie... (Os pego el texto manual, como en otras ocasiones no me deja hacerlo de forma "ortodoxa". Tampoco me deja pegar el enlace de mi blog, así que os lo paso por twitter, gracias)

    OJOS AZULES


    #VocesdeUcrania

     

    Grigorij está sentado en la mesa camilla. Ha dejado de escuchar los fuegos artificiales que han estado sonando todos estos días. Le recuerdan a cuando sirvió en el ejército soviético. Tiene noventa y un años y sus apagados ojos azules han visto muchas cosas. Él se ha mantenido allí, aterido, aunque ha visto desfilar desde su ventana a mucha gente, grande y pequeña. No ha respondido a las llamadas de la puerta ni a las del teléfono, se ha limitado a permanecer petrificado en su sillón, como una tortuga milenaria. Irina, la chica que le arregla la casa y le cocina es la última persona con la que ha hablado. Se despidió después de hacerle una compra gigantesca y cocinarle para varias semanas. Como la gente grande y pequeña que ha visto desde su ventana, Irina se ha marchado con su familia. Grigorij no ha sentido la necesidad de escapar de su casita de las afueras de Kiev, no tiene con quien irse, ni siquiera un perro, y tampoco sabría hacia dónde. Su mujer, Aleksandra, murió hace cinco años, y hace mucho que no sabe nada de Nikolái y Olga, sus hijos. Ese día todo está calmado, y Grigorij siente el impulso irrefrenable de salir a la calle. Ni corto ni perezoso abre la puerta y un sol amarillo inunda sus ojos. Ni siquiera se ha quitado las pantuflas.

    La ciudad es toda escombros, un esqueleto de sí misma, el silencio se mastica, como en una película del oeste. Huele a tierra y a humedad, sólo las ratas y las culebras pueden sentirse a gusto allí. El anciano sigue caminando, se encuentra bien, aunque el aire está lleno de polvo libra a sus pulmones de la sensación de ahogo derivado del encierro de estos días. No hay ni un alma por las calles, pero no le preocupa, necesita desentumecer su cuerpo. Sucede una cosa portentosa, conforme va avanzando su cuerpo es más ligero, como si se librara del peso de los años. Ello le hace pensar en su juventud, incluso en el sexo, tema que ya tenía dormido hace tiempo. Recuerda el campo, la siembra, el amarillo del maíz, y el azul del cielo azul ucraniano. Él trabajó allí a los veinte, y bebió litros de cerveza pura y sin filtrar, y saboreó mermelada tan dulce como el beso de una mujer, y comió caviar tan salado como el sudor de la primera novia. Le asalta el olor del samovar y el del té recién hervido. Sigue andando, sin pensar en nada, sólo sintiendo. Ha recuperado el pelo, y las canas se le han teñido de rubio, como en su juventud. Sus ojos también experimentan un notable cambio, son cada vez más azules. Recuerda cuando trabajó de zapatero en Odesa, sus tiempos de masajista en aquel balneario de Moscú. Las grietas de su cuerpo desaparecen por momentos, así como las llagas de sus piernas o las ampollas de sus trabajadas manos. Nota con placer el renacimiento de los dientes en la oscura cueva de su boca. Incluso aprendió claqué en algún momento de su vida, piensa en un momento de inspiración. Entonces las calles eran alegres, la gente patinaba sobre el hielo, hacía el amor, llenaba las tabernas y había música por todas partes. En un punto del camino divisa una viola desvencijada, la toma,y ¡sí!, rememora los tiempos en el conservatorio Puskhin. Rasga con placer el instrumento y recuerda el bonito cuello de Aleksandra. Como los violines en llamas de la canción de Leonard Cohen sus notas le llevan a sus hijos, Nikolái y Olga, ya casi no se acuerda de ellos, pero con esta nueva vitalidad es como si estuviera acunándolos cuando eran bebés.

    De pronto, ve a lo lejos un bulto. Es el primer humano que se interpone en su camino. Cree delirar, pero no, lo tiene claro, en su nuevo estado de euforia no concibe el error…¡es su mujer!, está joven y guapa, como él. Le grita con entusiasmo:«Aleksandra, querida, ¡estás aquí!, te echaba tanto de menos». Está corriendo descalzo hacia ella, ha perdido las pantuflas. Se acerca cada vez más, como un Quijote enloquecido. Consigue atraparla con sus brazos, la abraza con desesperación…

    Una luz de miel los cubre a los dos y un cielo despejado y más azul que nunca habla por sí solo. Pero el hechizo se rompe. Grigorj intenta cubrir los labios de la que cree su amada, y ésta le repele, y lo inmoviliza. Acto seguido siente un dolor agudo en su brazo izquierdo, y lo peor de todo, vuelve a sentir su cansancio de viejo. Las canas han vuelto a su sitio, los dientes han vuelto a desaparecer, y la sangre que hace un instante fluía como una ola gigante en su vigoroso corazón se ha tornado ahora en un mar muerto. Aleksandra no es Aleksandra, ni siquiera su fantasma, es Ana, soldado del ejército ucraniano, en misión de reconocimiento, a la búsqueda de civiles por la zona. Hay un alto al fuego momentáneo. Es un verdadero milagro que el viejo siga vivo, comentan ya a salvo varios compañeros, mientras beben té. Grigorj está sentado, arropado con una manta marrón a rayas, sus ojos cansados miran al cielo con una mezcla de desorientación y vacío.

    Jorge Fernández-Bermejo Rodríguez

     

     

    Clara Calaveras
    Participante

    15 marzo, 2022 a las 8:42 pm #50403

    Hola!

    A continuación, el enlace con mi historia:

    Mi nombre es Mila

    Que lo disfruten :)

    Clara

     

     

     

     

    Judith Vilella Cantos
    Participante

    15 marzo, 2022 a las 8:47 pm #50404

    Buenas noches. ¡Participo! He publicado mi poema "Horror" para este concurso en Instagram. El enlace es este: https://www.instagram.com/p/CbIv3MBt-VI/?utm_source=ig_web_copy_link

    15 marzo, 2022 a las 9:21 pm #50405

    Zenda el 2 de marzo, 2022 a las 11:30

    Ponte en la piel de una persona nacida en Ucrania. Eres un niño, una anciana, un joven, un padre, una madre. Y quieres contar tu historia. Para solidarizarnos con las víctimas de la invasión de Ucrania, Zenda organiza el concurso de relatos #VocesdeUcrania, dotado con 2.000 euros que serán donados a las organizaciones humanitarias que elijan el ganador y los dos finalistas.

    Este concurso, patrocinado por Iberdrola, cuenta con un jurado formado por los escritores Margaryta Yakovenko, Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez. Puedes participar desde hoy, 3 de marzo, hasta el domingo 20 de marzo.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el jueves 3 al domingo 20 de marzo de 2022 a las 23:59. El miércoles 2 de febrero publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 25 de marzo de 2022 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #VocesdeUcrania en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    Buenas noches,

    Les envío un primer texto para el concurso #VocesdeUcrania en el siguiente enlace:

    https://www.facebook.com/alex.andreucelestino/posts/4907962885947724

     

    Saludos y mi solidaridad y fuerza para el pueblo ucraniano. NO A LA INVASIÓN

    Gregorio Riveros
    Participante

    15 marzo, 2022 a las 9:49 pm #50406

    Zenda el 2 de marzo, 2022 a las 11:30

    Ponte en la piel de una persona nacida en Ucrania. Eres un niño, una anciana, un joven, un padre, una madre. Y quieres contar tu historia. Para solidarizarnos con las víctimas de la invasión de Ucrania, Zenda organiza el concurso de relatos #VocesdeUcrania, dotado con 2.000 euros que serán donados a las organizaciones humanitarias que elijan el ganador y los dos finalistas.

    Este concurso, patrocinado por Iberdrola, cuenta con un jurado formado por los escritores Margaryta Yakovenko, Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez. Puedes participar desde hoy, 3 de marzo, hasta el domingo 20 de marzo.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el jueves 3 al domingo 20 de marzo de 2022 a las 23:59. El miércoles 2 de febrero publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 25 de marzo de 2022 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #VocesdeUcrania en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    BORRADO

    15 marzo, 2022 a las 11:01 pm #50407

    Zenda el 2 de marzo, 2022 a las 11:30

    Ponte en la piel de una persona nacida en Ucrania. Eres un niño, una anciana, un joven, un padre, una madre. Y quieres contar tu historia. Para solidarizarnos con las víctimas de la invasión de Ucrania, Zenda organiza el concurso de relatos #VocesdeUcrania, dotado con 2.000 euros que serán donados a las organizaciones humanitarias que elijan el ganador y los dos finalistas.

    Este concurso, patrocinado por Iberdrola, cuenta con un jurado formado por los escritores Margaryta Yakovenko, Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez. Puedes participar desde hoy, 3 de marzo, hasta el domingo 20 de marzo.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el jueves 3 al domingo 20 de marzo de 2022 a las 23:59. El miércoles 2 de febrero publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 25 de marzo de 2022 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #VocesdeUcrania en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    Buenas noches. Soy Miriam García Agujetas, una estudiante de periodismo de Madrid y aquí dejo mi relato de 1000 palabras (994+título) como intentó de ponerme en la piel del pueblo ucraniano. Gracias por el concurso ya que gane quién gane, lo importante es la ayuda humanitaria que llegará. Muchas gracias

    Mi artículo/mini texto se llama "Adiós, mi vida". Pongo aquí el enlace al blog donde lo he subido: https://lagatasobrelaredacciondezinc.wordpress.com/2022/03/15/adios-vida-mia/

    Aquí lo copio entero por si hubiera problemas con el enlace:

     

    Adiós, vida mía
    Décimo quinto día de la explosión; todavía sigo contando los días desde el inicio de esta cruel agresión. No sé qué me produce más pavor; si la destrucción sembrada en tan solo 14 días o que llegué el momento en que pase a la unidad de meses; que llegue incluso a años la destrucción y muerte que se empeña en borrar todo rastro de lo que somos.

    Esta mañana, casi antes de la puesta de sol, las sirenas han vuelto a retumbar en Kyiv. Ha sido mi hija Lesya, de tres años quién me ha despertado; con aquellos grandes ojos llenos de inocencia infantil se ha subido a mi regazo y me ha avisado de que los hombres malos de los que papá nos protege estaban disparando.

    Desde el principio de la invasión no ha parado de hacerme preguntas y he tenido que explicárselo; no tenía fuerza para andar jugando a la vida es bella. Lesya lo comprendió rápidamente; solo lloró cuando entendió que Vasya, su Папа, no regresaría con nosotras pronto. Desde hace seis meses que Vasya estaba en la región de Donbass. Entonces nos comunicábamos con relativa normalidad; él me fue avisando de cómo las cosas se iban deteriorando, pero sonreía, me llamaba Зайчик (cariño) y ponía las manos en la pantalla cómo si estuviera sujetando mi cabeza y yo cerraba los ojos, imaginando que estaba conmigo y que estamos soplando las velas de su vigésimo octavo cumpleaños en el parque Slavi. Hace 11 días le mandaron a Mariúpol; antes pasábamos allí parte del verano.

    Desde hace días no tengo noticias de él; solo sé que está en medio de un apocalipsis humanitario, en una ciudad asediada, entre fosas comunes y edificios ardiendo donde niños como Lesya nacen sin garantías. Anoche vi las fotos de una mujer embarazada con la cadera desgarrada en una camilla; casi vómito pensando en que no ser asesinada durante el parto ahora es un privilegio.

     

    Me frotó la cara y me reprendo por estar acostumbrándome al sonido de las alarmas antiaéreas. Lesya se acurruca junto a mí en nuestro pequeño piso; acabamos de firmar el alquiler dos semanas antes de que nuestra vida se detuviera. Todas las ventanas están tapiadas con sillas, libros…etc. Desde hace tres días empiezan a escasear los alimentos para sus papillas, la leche, carne, pero aguantamos; se va la luz a menudo, pero sí tenemos techo y agua. Eso ya es mucho. Bajamos al sótano, todavía en pijama. Este sótano, pensado en algún momento   convertirse en trastero, está siendo el refugio y hogar de los vecinos mayores a los que no les da tiempo a llegar hasta el metro. Lesya tiene problemas respiratorios así que intentamos estar el mayor tiempo posible en casa.

    La señora Babich, que con sus 88 años alguna vez ha cuidado de Lesya, está repartiendo vasos de plástico con café. Entre el sonido del bombardeo, me recuerdo a mí misma atrapada en el tráfico insoportable de la capital un lunes por la mañana cualquiera. El señor Tkachenko ayuda a su mujer a incorporarse de la improvisada cama y le pincha una insulina que comienza a escasear. Salgo de mi inopia y   me ofrezco a ayudarle al ver que con sus problemas de vista le cuesta y él me da las gracias, sujetando a mi pequeña.

    Sé que pasaremos aquí al menos toda la mañana, pero no me ha dado tiempo a traerme nada. Por suerte, el señor Gavrilyuk bajó unos libros de cuando sus hijos eran pequeños y me los ofreció. Le doy las gracias y me siento en una esquina con Lesya. Parece disfrutar de La zapatilla de oro, hasta que de pronto me mira seriamente. Yo la invito a hablar, acariciándole el pelo.

    Echa de menos a los abuelos; cómo no va a poder papá traerlos a salvo con nosotras me pregunta, al borde una rabieta. “La abuela Daryna, el abuelo Volodymir, la abuela Valeria, el abuelo Oleg” grita.

     

    También me pregunta por Olena, su amiga. Sé que su madre tenía pensado intentar llegar hasta Lviv y de allí a Polonia. Les perdí el rastro hace días.

    Tragó saliva e intentando mantenerme entera le propongo hacer una llamada esta noche; una llamada que no sé si serán respondida; mis padres viven en Chernihiv; la última vez que hablé con ellos habían tenido que ser desalojados por culpa de los ataques con misiles que habían borrado mis primeros pasos, la pared dónde me medían, mi lugar más seguro. Están en un centro social del que son evacuados continuamente. Los padres de Vasya viven en Obolon, a unos  30 minutos de nosotras; ayer se intensificaron los bombardeos contra un edificio vecino; andan sin electricidad, con cortes de agua. Si logran tener lo necesario para aguantar es gracias a unos jóvenes del barrio. Tienen miedo a intentar llegar hasta nosotras; han visto lo que ha pasado en Irpin.

    Lesya me hace prometérselo; asiento, proponiendo seguir con el cuento. Llego a perder la noción del tiempo hasta que, a causa de la humedad, Lesya empieza toser y jadear sin parar. Me aseguro de que todos están bien y subimos, a oscuras. Entre el ruido de los bombardeos en suburbios cercanos se oye el himno del pueblo al que han obligado a ser héroes. Mientras Lesya se toma su medicina pienso en mis amigos que están en las fuerzas de defensa territorial; pienso en la cantidad de padres enterrando a hijos de pueblos hermanos, pienso en Vasya, pienso en las tres horas de cola en la farmacia ayer entre olor a pólvora. No dejo de pensar en si debería llevar a Lesya con algún voluntario que la saque del país ahora que puedo. Un “mamá, me gusta esta melodía” cuando suena el himno de la alegría me hace reaccionar. Le susurró “mi golondrina, vamos a preparar todo para cuando tengamos que volver al refugio.” Es cómo una cuenta atrás, un experimento perverso. Miro mi anillo; quizá tenga que venderlo. “¡Muévete!” me ordeno.

    Ana González Cabello
    Participante

    15 marzo, 2022 a las 11:28 pm #50408

    Ana González Cabello el 13 de marzo, 2022 a las 22:52

    Mi segunda participación

    https://relatoteca.com/miedo/

    ¡Enhorabuena por la iniciativa!

     

    16 marzo, 2022 a las 7:23 am #50409

    Zenda el 2 de marzo, 2022 a las 11:30

    Ponte en la piel de una persona nacida en Ucrania. Eres un niño, una anciana, un joven, un padre, una madre. Y quieres contar tu historia. Para solidarizarnos con las víctimas de la invasión de Ucrania, Zenda organiza el concurso de relatos #VocesdeUcrania, dotado con 2.000 euros que serán donados a las organizaciones humanitarias que elijan el ganador y los dos finalistas.

    Este concurso, patrocinado por Iberdrola, cuenta con un jurado formado por los escritores Margaryta Yakovenko, Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez. Puedes participar desde hoy, 3 de marzo, hasta el domingo 20 de marzo.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el jueves 3 al domingo 20 de marzo de 2022 a las 23:59. El miércoles 2 de febrero publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 25 de marzo de 2022 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #VocesdeUcrania en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    https://misuenodegloria.webnode.es/l/la-orden/

     

    La orden
    Le dije que se fuera, que me dejara aquí, que no tenía miedo, qué es eso a la edad y la vida mías, que suficientes hambre y penalidades he pasado como para que las bombas me asusten ahora, para mí esta guerra es la de siempre, la que he conocido desde que era pequeña solo que con otros indeseables que las ordenan y que mandan a morir a gente como mi nieto como antes lo hicieron con otros jóvenes igual de idealistas, de obedientes, de ciegos. 'Vete, vete', eso fue lo que le aconsejé yo a Josef en cuanto empezó a querer convencerme de que su lugar estaba no la fábrica de neumáticos de nuestra ciudad sino en la defensa de Kiev, como si yo estuviera en contra, él pensaba que yo me iba a resistir, que iba a tratar de retenerlo, pero no, no fue eso lo que hice, porque yo también he sido joven y he sentido en mi piel la rebeldía, el valor, la excitación que produce tener un enemigo y saber que está equivocado y que es ruin y cruel, y querer derrotarlo y enviarlo de vuelta a su casa con la cabeza baja.

    Josef llenó su mochila de mermelada, de panecillos, de embutidos, de calcetines gordos y de camisetas térmicas y me preguntó cómo iba a sobrevivir yo sola aquí en este bloque de viviendas tan impersonales, tan grises, tan soviéticas en las que las que apenas quedan vecinos porque han ido huyendo, yo que no puedo levantarme de la silla de ruedas, que tardo una hora en sentarme en la taza del váter, yo que no soy capaz de ir a hacer la compra ni de atender un recado, de abrir la puerta si llama alguien. Con tal de cuidarme, Josef dudó, quiso por un momento quedarse a mi lado, olvidar su deber de combatir contra el invasor, contra esta barbarie y esta sinrazón que a mí me sumergen de nuevo en las pesadillas de las que hablaban y que sufrieron mi abuelo y mi padre y con ellos su prole de la que formo parte. Pero me negué. 'A mis ochenta años', le insistí a Josef, 'yo ya he vivido lo necesario para comprender que el servicio a la patria más elevado puede consistir en permanecer en casa, en quedarse quieto y callado y en dejar que los demás, los que son aún vigorosos, fuertes y atrevidos, hagan lo que tienen que hacer, que fue lo que hizo mi padre cuando mi madre estaba recién embarazada de mí: coger el expreso que lo iba a llevar a las lindes del mismísimo infierno y desde allí esperar su barcaza para cruzar el río hasta la línea del frente donde a lossoldados le entregaban un fusil por cada binomio de combate porque los mandos sabían que uno de ellos, o la pareja misma, iba a caer bajo el fuego enemigo a los pocos cientos de metros y antes de llegar a las trincheras cavadas en las primeras factorías sitiadas'.

     

    'Abuela, creo que mi deber ahora es estar contigo, no tienes a nadie', recapacitó el chico cuando ya tenía el macuto hecho, y yo le dije, muy seria, que me siguiera de inmediato al arcón de mi habitación al ritmo que marcaba mi silla de ruedas, y le pedí que lo abriera. 'Ves esto, es el uniforme que tu bisabuelo llevó en la batalla de Stalingrado, de la que salió vivo', le miré fijamente a los ojos. 'Él no se habría quedado cuidando a su abuela moribunda cuando hay tanto que hacer ahí afuera', añadí. 'Así que vete. Ya. Es una orden'.

    AUTOR: RAFAEL ÁNGEL AGUILAR SÁNCHEZ

    @raguilarsanchez

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