• Enny Noriega
    Participante

    10 noviembre, 2018 a las 6:13 pm #24832

     

     

    Publicado en facebook Eca Noriega

    APHO

    Cada día, cada noche, cada instante, “Apho” estaba allí, asechando, oculto entre las sombras esperando el nacimiento de un nuevo ser; el llanto del bebé marcaba su llegada a la vida y a la vez su entrada a los abismos con el canto espeluznante de “Apho” quien arranca a los recién llegados del seno de su madre sin dar espacio al tan esperado encuentro.

    Apho, así lo llaman en el pueblo de Cotú en México, lugar que desde el momento que fue invadido por una peste el día de los Muertos del año de 1979  matando a más de 950 habitantes de 2130 que existían para entonces en ese pequeño pueblo; se escucha cada vez que nace un bebé un canto que parece decir “Apho, apho, seredientid, merkaluge, merkaluge, apho, apho” seguido de una abrazadora y fría brisa acompañada por una sombra obscura que con su paso arrebata al recién llegado de sus parientes.

    Por eso, si llegas al pueblo de Cotú, no te extrañes si no ves ningún niño correr, ni mujeres embarazadas, allí sólo te recibirán ancianos y personas adultas que te relatarán como Apho  marcó su pasado, controla el presente y se ha ido llevando su futuro.

    FLOR DE LUNA

    Rames Jandali Feu
    Participante

    10 noviembre, 2018 a las 7:29 pm #24839

    https://www.facebook.com/rames.jandalifeu.1/posts/347292922710421

    Rames Jandali Feu
    Participante

    10 noviembre, 2018 a las 7:34 pm #24842

    https://www.facebook.com/rames.jandalifeu.1/posts/347296829376697

    10 noviembre, 2018 a las 11:15 pm #24867

    https://medium.com/@msolcifuentes/tarde-al-amanecer-3d7b1563b88e

    11 noviembre, 2018 a las 12:46 am #24872

    Buenas noches

     

    Copio aquí mi participación en el concurso:

     

    https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=10214627741348354&id=1267094262

    LAS FLORES DEL ANARQUISTA

    Durante años soñé con México. En vida anhelé marcharme allí con mis amigos anarquistas y participar de su fervor en la calle y de sus excesos en las noches. Soñé con derramar sangre de poderosos y morir en alguna causa perdida. Y lo cumplí, pero aquí. Ni siquiera alcancé a escapar al exilio, después de años de compartir horas de lucha y amistad con los brigadistas. Fui arrestado cuando estaba a unos pocos kilómetros de la frontera, como tantos miles y miles de compatriotas. Durante meses conviví en una misma celda con algunos soldados entregados aún a la utopía, cuyo sudor aprendí de memoria. Compartí con algunos de ellos el momento de nuestro fusilamiento. Con los ojos vendados y sintiendo el tacto del paredón, sentí un extraño alivio al pensar que después de todo con la muerte me iba a llegar la oportunidad de estar por fin solo. Pero recalé en una fosa común. Durante décadas estuve escuchando miles de veces las historias de mis compañeros y comprobando que todos habíamos cometido los mismos errores y que la mayoría seguía viviendo su vida como una hazaña. Como alguno de mis vecinos era al parecer una celebridad un día nos desenterraron, identificaron nuestros cadáveres (mal, porque yo me llevé una rodilla que no es mía) y me dieron sepultura en el cementerio municipal. Según me cuenta mi sobrina nieta, que viene a traerme algunas flores que le sobran de su floristería y se desahoga de sus penas diarias, es un nicho provisional, pues cuando se jubile quiere llevarme con ella a México y enterrarme en un panteón familiar. Dice que allí conviven los vivos con los muertos y que sueña con darme algún día un abrazo.

    James Valderrama
    Participante

    11 noviembre, 2018 a las 12:57 am #24873

    https://www.facebook.com/isabella.valderamar/posts/109515763392304

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