• pedrovega
    Participante

    25 abril, 2017 a las 9:56 am #3420

    Alan Sokal: "Imposturas intelectuales".

    Sebastiano Sebastiano
    Participante

    25 abril, 2017 a las 10:58 am #3434

    pedrovega escribió el 21 Abril, 2017 a las 11:29 am:

    Francisco José Martínez: discrepo de su opinión de que es válido “juzgar” los hechos Históricos de acuerdo con la moral actual. Permítame exponerle un ejemplo muy sencillo de que hacer eso que usted propugna conduce a conclusiones absurdas: en la Roma clásica una padre de familia podía asesinar legalmente a sus hijos menores de 9 años, lo cual si lo juzgamos de acuerdo con la moral actual es una auténtica aberración que solo puede ser ejecutada por asesinos psicópatas sin un mínimo de amor por sus hijos menores de esa edad. Pues bien, si siguiendo su razonamiento, juzgamos a los romanos (y aunque desconozco el dato, seguramente al resto de seres humanos de la época que compartirían esa moral u otras costumbres aún más bárbaras) desde los códigos de conducta actuales, deberíamos concluir que la Roma clásica era una sociedad compuesta por asesinos psicópatas sin el más mínimo amor por sus hijos menores de 9 años. No solo eso, sino que también deberíamos concluir que hoy en día somos mucho mejores padres y amamos más a nuestros hijos que los romanos. En resumen, tendríamos que considerarnos mejores que los romanos. La cuestión que se plantea es: ¿sería fiel a la realidad esa forma de “enjuiciar” a la sociedad romana?. ¿Sería históricamente cierto describir la Roma clásica como un imperio formado por asesinos psicópatas sin la más mínima empatía o amor parental por sus hijos menores de 9 años?. ¿De verdad somos mejores padres y personas que los romanos?. De hecho ¿tiene algún sentido hacer ese tipo de comparaciones morales entre sociedades separadas varios siglos en el tiempo?. Sinceramente lo dudo mucho.

    La historia es el progreso de la conciencia de la libertad.

    Georg Friedrich Wilhem Hegel von Fromm

     

    Entiendo la mofa. Sin caer en la irrisión, o la mofa sobre la cual dijo Spinoza que es la tristeza causada por la presencia de algo que no podemos vencer y sobre lo cual buscamos algo que poder negarle. Gracias por mofarse de mí pues a los ojos del espinosismo sólo están reconociendo su temor.

    Sin caer en la mofa, diré que la tradición filosófica según la cual la historia debe ser leída sobre un contexto, nació de la filosofía del lenguaje, desde el concepto de contexto matemático de Gottlob Frege. Muchos, como Lukaks denunciaron que aplicar ese principo del contexto a la historia  era un verdadero  asalto a la razón, porque la filosofía del lenguaje que adoptó a Frege espera que no entendamos la historia como acción entre seres humanos deseantes  sino como una inerte teoría de conjuntos.

    Esso le conviene a los que ostentan el poder puesto que sus actos de atropello pueden ser todos justificados por medio de un contexto y análisis del  lenguaje usado por quienes los denuncian. Claro, la filosofía del lenguaje y analítica siempre ha sido una herramienta del conservadurismo porque intenta callar toda crítica a la historia. Justamente acusandola de un sinsentido del lenguaje fuera de contexto, eso es la crítica.Por cierto, la filosofía del lenguaje como tal es escencialmente de curas católicos, la fundo un cura para evitar toda crítica a la creencia dios trascendente.

    Sin embargo, hay otra tradición, cuyo origen es socrático que muestra claramente que la historia es un movimiento dialéctico de contradicciones, el Humanismo que nos trajo a la Modernidad Europea implica una ruptura, Hegel la llamó una escisión un Etscheidung, un rechazo, un asqueamiento, una crítica contra su pasado inmediato: la inquisición española y la monarquía.

    Por eso, no se puede entender por su contexto, sino por aquello a lo cual contradice, la vida moderna es la negación del pasado medieval español que fue donde más profundo llegó el fanatismo asesino, y la afirmación de algo distinto y -mejor-: ahora es el momento de que el ser humano sea reconocido. En 1789 gritan los filósofos que todos somos iguales, hasta los originarios de Abya Yala son nuestros iguales. No es un contexto lo que determina eso, es un movimiento progresista de la conciencia pueblerina europea encabezada por España del Siglo XVI, que imagina que su pueblito español es el unico modo de civilización, y ahora en una acto de expansión y progreso dice: NO. Viéndolo bien, hay otros que debemos tolerar y respetar.No somos quien para decir quien es más civilizado y quien no lo es.

    Ahora el hombre es la cabeza y la clave del Universo y no el Rey Felipe por mandato divino. Para ello el Humanismo significó una violenta crítica de los valores españoles de la edad media, un rechazo drástico contra su inquisicion y la intolerancia religiosa de la corona. Esto no se debió a un mero contexto, esto se debio a algo llamado la teleologia, acaso el que hace mofa de mpi sabe  que significa la palabra teleología,  o la búsqueda de la mejor vida-.  La búsqueda de la libertad y la felicidad COMO ESPECIE. El movimiento de rechazo contra la intolerancia religiosa española produjo la revalorización de los estudios clásicos que promovieron en la literatura los intelectuales italianos del siglo XIV, y que se fue difundiendo por toda Europa con el único objeto de decirle a los Reyes católicos: por qué no te callas ya de una vez.

    En pocas palabras, los europeos se cansaron de ver cuán provincianos eran y cuan pueblerinos eran sus reyecitos. Por supuesto, no todos;  es en España donde aún hay una patriótica lucha por la monarquía y contra la "leyenda negra"  y en pos de la honra del oscurantismo. No juzguemos los crímenes de la inqusición , como dijo Gottlob Frege, todas las cosas solo se pueden explicar en un contexto.

    Pero Frege hablaba de conjuntos matemáticos no de la Historia. Mejor la entendía Hegel, vapuleado por los ignorantes, pero quien dijo algo que debemos entender: La historia es el progreso de la conciencia de la libertad. Con monarquias e inquisiciones no hay libertad sino intolerancia e invasiones a pueblos legitimos que nada nos deben.

    Si los españoles hubieran sido invadidos por unos alienígenas extranjeros y apestados de un saramipión incurable, que les hubieran rebautizado el país con otro nombre, digamos Conejolandia,  y les hubieran prohibido hablar español, yo les digo los españoles se habrían resistido hasta hoy y no lo aceptarían, porque como dijo Spinoza en el principo de conato: todo cuanto existe, en tanto que sí mismo, se esfuerza tanto como está a su alcance por perseverar en su ser. Por eso mismo los españoles, que por cierto son bastante valientes y tercos, como bien lo dijeron los soldados de Hitler que quedaron asombrados frente al valor de los españoles enviados por Franco, se resistirían a que les cambiaran el nombre de su pais y jamás admitirían a un invasor como conquistador. Por ese mismo conato, nosotros no debemos aceptar ni siquiera el nombre América, y como hicieron los guaraníes, debemos intentar rescatar los idiomas no españoles originarios y debemos rechazar el legado español poco a poco, por el mismo principio de conato de Spinoza. Y por el mismo principio, los falangistas y conservadores de España que cada vez son menos, deben resistirse a toda costa a reconocer que en América o las Indias del Nuevo Mundo, mejor, para usar su lenguaje pueblerino, se cometio ningún atropello, y que si se cometió, fue por el contexto histórico, y se empecinarán en defender la honra de sus reyes.

    Por el principo de conato deben resistirse. Pero con eso no hacen sino demostrar que la contradicción y la lucha de conatos es el motor de la historia, no el contexto histórico, sino el deseo.

    Pero les tocó perder valientes españoles, el futuro va a hacer un juicio histórico contra lo que pasó en Abya Yala. Y un día ya ni hablaremos español como lengua principal. Cada vez más occidente cae y cae en un espiral, los europeos estan decepcionados del progreso en una posmoderna angustia ue teme el fin del mundo occidental,  y empiezan a reconocer que los indígenas, y los pueblos que antes llamaron incivilizados tal vez tienen el futuro en sus manos.

    Si hubieran intentado invador China les habría ido muy mal con el grupo de cubanos que estaba alistando para hacer de China otra España. Así mismo, deben como hizo el Catedrático Antonio Espino revisar lo que pasó en Abya Yala y que está delante de sus ojos para que aún hagan algo en favor de los pueblos originarios. Para no solo citar europeos, sepamos que los pueblos incas tenían una filosofía en la que el futuro es lo que está detrás de nosotros, -al contrario de los españoles, que lo ven lineal- y decían que aquello que está en el futuro está a nuestra espalda listo para saltar y manifestarse delante de nuestros ojos. por eso el pasado es lo que tenemos al  frente a nuestra vista y el fututo lo que está a nuestra espalda. Los españoles del siglo XVI dejaron ante la vista hipocresía y doble moral ese es el pasado delante de nosotros. No hay nada que agradecer.Lo que está esperándonos por manifestarse es una negación de ese pasado español que está delante de nosotros y lo que parece perdido en el pasado originario, detrás,  es, la semilla del futuro de la raza humana.

    Lo digo sin mofarme de nadie, sin irrisión, porque ese es el recurso del cobarde que tiene miedo.

     

    Kayakama-, es una frase inca, investiguen que significa.

     

     

    Y como dije, España es de respeto, es una nacion brava y valiente, no lo niego y   la mayoría de  españoles son honestos y  como el que ecribió esto:

    "Todo el mundo es más o menos consciente de que en la Historia los españoles tenemos una factura pendiente que pagar a los descendientes de las poblaciones aborígenes de América"

    Antonio Espino.

    Catedrático Jefe del Departamento  Historia Moderna en la Universidad Autónoma de Barcelona y especialista Internacional en Historia Militar. Ph.D en Historia con énfasis en Derecho Internacional e Historia de España.

     

    Sebastiano Sebastiano
    Participante

    25 abril, 2017 a las 11:35 am #3441

    pedrovega escribió el 24 Abril, 2017 a las 10:51 am:

    Veamos el resultado de aplicar la descontextualización histórica a otras esferas sociales, distintas de la moral: “Es un hecho histórico, que hasta fechas muy recientes las enfermedades y hambrunas eran episodios frecuentes que asolaban y diezmaban periódicamente las poblaciones humanas del planeta mal llamado Tierra, en adelante Gaia. De hecho, incluso hoy en día, esas plagas no han podido ser erradicadas por completo, y en ciertas partes de Gaia, como en el continente africano se siguen produciendo. Afortunadamente hoy en día en muchas partes de Gaia esas plagas se han erradicado gracias al progreso social basado en el desarrollo económico, científico y técnico. Conclusión: los gaianos, mal llamados terrícolas, durante la mayor parte de nuestra Historia y hasta hace muy poco, éramos tontos, con una inteligencia tan corta que éramos incapaces de desarrollar las herramientas científicas, técnicas y sociales que solo muy recientemente hemos sido capaces de crear y que nos han permitido superar esas lacras Por lo tanto el gaiano moderno es ahora incomparablemente más inteligente y por tanto superior a nuestros zoquetes antepasados que se morían a mansalva de hambre y enfermedades simplemente porque no eran tan listos como nosotros.”

    Todo el mundo es más o menos consciente de que en la Historia los españoles tenemos una factura pendiente que pagar a los descendientes de las poblaciones aborígenes de América.

    Antonio Espino.

    Catedrático Jefe del Departamento Historia Moderna en la Universidad Autónoma de Barcelona y especialista Internacional en Historia Militar. Ph.D en Historia con énfasis en Derecho Internacional e Historia de España.

     

     

    Nota. El curita que hizo grandes aportes a la filosofía del Lenguaje, se llamaba Nicolás de Cusa. Su idea es que no podemos saber nada, todo es simple juego del lenguaje. La docta ignorancia. No podemos sino ignorar con mucha intelectualidad ignorante, por ejemplo, no podemos decir que alguien hizo mal, que Dios no existe, porque esas frases sólo valen en un contexto de lenguaje. De lo que sean realmente las cosas nada sabemos. Dijo que donde no se puede decir nada es mejor callar. Su objetivo, como buen cura, era dejar callados a los que, por medio de teorías criticaban la iglesia criticando la idea de Dios. Cusa les salía al paso diciendo, es mejor callar. Nada se puede saber, todo es juego del lenguaje, no critiques a la autoridad ni al Rey.Eso es lo que estan haciendo exactamente aquí.Wittgenstein es su alumno y que antes de que se usara el pincipio de contexto de Frege se usaba el escepticismo de Cusa contra el pensamiento crítico por considerarlo zafado del principio de contexto. En nuestro caso, se usa esa filosofía fundada por esos curas y sus secuaces, para dejar tranquilos los hechos ( Wittgenstein: el mundo es la totalidad de los hechos), no tocarlos con juicios de valor y dejar que el Stato Quo quede intacto. Pero se fregaron mucho cuando llegaron Spinoza Hegel y Nietzsche y dijeron: los hechos son siempre vistos desde el ojo del vencedor para apabullar al vencido, que tiene el derecho a rebelarse (Nietzsche). La historia es el aumento de la conciencia y la contradicción de deseos o conatos que se niegan entre sí. (Spinoza-Hegel). Así que lo del contexto histórico es pura impostura intelectual.

    Sebastiano Sebastiano
    Participante

    3 mayo, 2017 a las 7:53 am #3535

    Francisco José Martínez escribió el 20 Abril, 2017 a las 6:42 pm:

    Sebastiano Sebastiano ha planteado bien la cuestión que considero clave, la crítica de Pedrovega es solo una comparativa pero no descarta la visión del primero acerca del problema que creo que APR yerra en un punto al afrontarlo como una crítica inmisericorde del cuestionario escolar objeto de análisis; como decía Germán Arciniegas lo que hubo en 1492 y muchas décadas posteriores fue un “encubrimiento”, desde el punto de vista cultural al menos, en América, no un descubrimiento. Hay una bondad en el cuestionario y es el plantear al escolar un dilema moral o ético más allá de la época y la relevancia histórica de los sujetos responsables; la intolerancia, como la masacre o cualquier injusticia, lo es en la actualidad y en el pasado, aún remoto; so pena de caer en el relativismo ético de no ser así, se ha de llegar a un absoluto moral hoy y siempre y superar los errores y maldades del pasado, para identificar los del presente; juzgar no significa denostar y va más allá de entender o comprender. ¿Cómo se comprende si no el código cristiano de amor al prójimo de hace dos milenios altamente vulnerado por doquier por ejemplo hasta el día de hoy? La perspectiva histórica de la que habla APR se queda en el análisis historiográfico, pero no en el ético o moral, que no la hace permisiva o laxa en la sociedad de entonces (el terrible s. XVI a nivel europeo, con la amenaza otomana por otro lado) en relación a la lucha contra los moros o de expulsión de judíos y conversión forzosa de moriscos, por no seguir con otras intolerancias y represiones, nos conducen a una lección que nos brinda el pasado conflictivo. Somos hijos de la ira del pasado al que hay que conocer primero para después juzgar; después cada cual en su fuero interno renegará o se sentirá más férreamente asentado en la tradición según sus afinidades o elecciones, más o menos patriota, si es que se puede utilizar según algunos sin despreciar ese término tan manido. El sufrido escolar quizás llegará a la conclusión de que la palabra “tolerancia”, del latín “tollere” (levantar, recoger), no era cognoscible en la época de los Reyes Católicos pues las libertades y los derechos tal y como los conocemos en materia de libertad religiosa brillaban por su ausencia en toda Europa, pero comprenderá el padecimiento evidente por ello de tantos que fueron perseguidos por sus creencias acosados por la Santa Inquisición (en España, judíos, conversos y herejes, en Europa más la brujería y las herejías). Tolerar, aún lo que consideramos erróneo o desencaminado, pero que no es ilegal ni dañino, por ser tan diferente, y que debe ser libremente expresado, parece un concepto demasiado nuevo (Voltaire), pero hubo etapas en la historia, muy contadas, breves y también discutibles por mitificadas ( Al Andalus, Toledo), en los que pareció campar a sus anchas, y casi ninguna cultura del pasado, excepto la romana por su sincretismo y paganismo en materia religiosa hasta Constantino, se libra del pecado de la intolerancia. En la Turquía otomana hubo una cultura de los “millets” que era permisiva con los otros credos.

    Señor Martinez estoy de acuerdo. Sabe usted, qué es, en definitiva,  lo más aterrador de el argumento de ese señor Pérez. Pues que esa misma lógica y forma de pensar que está tratando de justificar, a saber: que España no se pudo haber construído con tolerancia, es la misma lógica del  terrorísta, del fundamentalista. Y por eso España está tan ligada mentalmente al Islam y al fanatismo intolerante. El punto clave es que nos legaron esa mentalidad fundamentyalista y fannática.  Exactamente del mismo modo que piensa Pérez han pensado durante trescientos años  los partidos políticos lationoaméricanos que fundaron el baño de sangre de las  guerras civiles latinomamericanas. El mejor ejemplo de  ellos,  los paramilitares colombianos, los fascistas pinochistas, los contras nicaraguenses, todos han pensado como Pérez, a saber: "que tolerancia ni que idioteces, acá no se va construir un país con tolerancia, esta es una guerrra y todo se justifica, así fue ayer y así sera siempre. Piensan así, como dignos sucesores de la lógica de la inquisición y de la Corona de los Reyes Católicos. Y le diré como reza ese pensamiento: Con tolerancia no se pudo hacer América ayer y del mismo modo con idioteces como esa no se podrá  construír la nación de turno.Esa frase es una cínica apología al paramilitarismo y al terrorismo,  y  es, lo que enseñó al Mundo la  España del siglo XVI  dicho en pocas palabras,  este señor Pérez resume todo el asquiento legado Español: acá la razón, la tolerancia y todas esas idioteces no funcionan, así habla ese despotismo del fanático paramilitar, que era el mismo de los Reyes Católicos y de la Contrarreforma más adelante.

    Los españoles dirían, es que asi se pensaba en el siglo XVI y que era necesario pensar así pero ya no, ahora hay que dialogar porque ahora  esa es "la moda" actual. Díganselo a los paramilitares colombianos, a ver que responden. La historia no se mueve por contextos temporales, Spinoza lo dejó claro, una idea y un afecto que acompaña a una idea son algo intemporal. La historia se mueve por comunicaciones axiológicas. Si una comunidad se aisla puede seguir pensando como se pensaba en el siglo XVI y para esa comunidad esa es la verdad, la realidad y punto. Así España del siglo XVI se quedó aislada y congelada en el tiempo, en Latinoamérica en especial en el campo. Por eso es una sociedad violenta. Gracias a la  España medieval.

    Hay algo llamado sucesión de pensamiento lógico, los españoles dejaron una lógica de intolerancia que no conoce tiempo, ni contexto, ni épócas porque es un ADN histórico, un legado. A cada niño de siete años en el campo colombiano o nicaraguense, la gente descendiente de estos intolerantes españoles le enseñan que para arreglar las cosas se debe hacer como lo hicieron los ancestros españoles, a punta de fierro y espada, a machete. Que quien piense distinto es un "perro descreído" incluso se  usan las paabras "indio" y  "descreido" en muchas regiones,  y un pecador, por ello  se justififica su asesinato.

    Hay que ser inquisitivo como un inquisidor y vigilar quien esta yendo contra la moral establecida por la Inglesia y quemarlo, matarlo o desaparcerlo. Eso es La España del siglo XVI aún viva en nuestros países.

    Y cuando este señor Pérez dice que España no se pudo construír con tolerancia, esta cantando  la misma cantinela de los que han desangrado latinoamérica, Chile no se puede construir con tolerancia, Colombia tampoco, hay que degollar al  descreído que se atreva a pensar distinto. Homosexuales, comunistas, indios. Eso es pensar bien.

    Este señor demuestra más claramente que la luz del día cual fue el veneno que trajo España del siglo XVI a este contienente: la mente obtusa e intolerante, del pueblerino campesino, analfabeta como Pizarro,  que vino a enseñarnos a ver las cosas a traves de esa mente. Veo  con pesar que sigue viva aun en España. DEBEMOS DEJAR DE PENSAR COMO PIZARRO, es nuestro deber hacer algo para extinguir el pensamiento hispánico, el pensamiento del secuestrador extorsionista, para quien la tolerancia y los derechos humanos son una moda, una idiotez.

     

    Ese legado español medieval esta vivo en latinoamérica y debe ser rechazado. Eso por mencionar una sola de las cosas nefastas que legaron los españoles, hablo de  la intolerancia, poque hay más, incluso a nivel sexual, trastornaron la mente de todos creando culpa, posesividad  y venalidad en el sexo.

    El jefe de los paramilitares de Colombia, Castaño- de origen español-, dijo en un discurso que todas sus acciones de tortura en algún momento las justificaría la historia, como ha justificado a otros torturadores como hernán Cortés.

    Así hablaban los paramiliates, esperando, que gente cínica y arrogante como este señor Arturo Pérez, en 400 años  justifiquen a los paramilitares de hoy como justifican hoy a los Reyes de España y los inquisidores del ayer.

    En conclusión: la axiología, los valores son atemporales, un crímen de lesa humanidad lo fue ayer, hace mil años, hoy mañana y siempre lo será. Esto es socrático y es Aymara también, porque los indigenas tuvieron una y varias filosofías.  Los valores son intemporales como la escencia humana. Sorna, cinismo disfrazado de realismo, es lo que veo, detrás hay una cosa simple: soberbia y orgullo ciego. España no necesita gente asi, hay gente mejor.

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