• Alberto Edo soriano
    Participante

    27 diciembre, 2021 a las 3:02 am ver respuesta

    Zenda el 15 de diciembre, 2021 a las 12:49

    En estas Navidades, escribe. Cuenta un cuento, ambientado en las Navidades, y participa en nuestro nuevo concurso #cuentosdeNavidad. El autor del mejor relato ganará un premio de 1.000 euros. Y los autores de los dos cuentos finalistas recibirán 500 euros cada uno. Aquí puedes leer las bases de este concurso organizado por Zenda, con el patrocinio de Iberdrola. Y recuerda que puedes participar, desde hoy, 15 de diciembre de 2021, hasta el viernes 7 de enero de 2022. Debes apuntarte al concurso en nuestro foro.

    Bases del concurso de cuentos de Navidad organizado por Zenda e Iberdrola

    La entidad Ruritania Editores S.L. (en adelante “Ruritania”), sociedad válidamente constituida y con domicilio social en Alicante (C/ Periodista Tirso Marín, 16, local 2A 03540), con NIF número B87529103 y correo electrónico contacto@zendalibros.com, titular del dominio web https://www.zendalibros.com (en adelante “Zenda”), en colaboración con Iberdrola, S.A. mercantil con CIF A-48010615 y domicilio social en plaza Euskadi 5, 48009 – Bilbao (Bizkaia), han creado esta promoción de carácter gratuito que se desarrollará de acuerdo con lo previsto en las presentes bases.

    1. El objetivo de la presente promoción es promover la escritura y ofrecer a los usuarios la posibilidad de ganar un premio en metálico..

    2. La promoción se lleva a cabo en internet y pueden participar escritores aficionados y profesionales, así como blogueros y usuarios de redes sociales, de cualquier parte del mundo.

    3. Duración de la promoción: Del miércoles 15 de diciembre de 2021 a las 12:00, al viernes 7 de enero de 2022 a las 23:59. El miércoles 12 de enero de 2022 publicaremos en Zenda una selección con los 10 cuentos que optan a los premios. El viernes 14 de enero de 2022 se difundirán los nombres del ganador del primer premio de 1.000 euros y de los ganadores de los segundos premio de 500 euros.

    CÓMO PARTICIPAR

    Para poder participar en el concurso será necesario escribir en Internet un cuento, real o ficticio, ambientado en las navidades. Dicho relato debe ser publicada en internet mediante una entrada en un blog, en Facebook con una anotación, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada. Además, podrán difundir el texto en las redes sociales mediante el hashtag #cuentosdeNavidad.

    Importante: una vez los usuarios hayan publicado el cuento en sus blogs, cuentas de Facebook, de Twitter o de Instagram, tendrán que inscribirse en el Foro de Zenda en el apartado https://foro.zendalibros.com. Y si todavía no se han dado de alta en el Foro de Zenda, antes tendrán que registrarse en el apartado https://foro.zendalibros.com/registro/.

    Cada concursante podrá participar con dos cuentos como mucho, siempre que cumpla con los requisitos establecidos en estas bases.

    Los cuentos deberán ser originales e inéditos, y no deberán vulnerar en ningún modo derechos de propiedad intelectual e industrial, protección de datos o de cualquier otra índole, de terceros.

    La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres. La máxima es de 1.000 palabras.

    De entre los textos publicados en el plazo indicado, un jurado, formado por los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez, elegirá un ganador y 2 finalistas. El jurado valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos.

    PREMIO

    1. El primer premio está dotado con 1.000 € en metálico. La dotación para los dos ganadores del segundo premio es de 500 € en metálico para cada uno. (2.000 €, en total).

    2. Los premios estarán sujetos a lo dispuesto tanto en la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, reguladora del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), como en el Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento del IRPF, de manera que corresponderá a Zenda, como sujeto pasivo que satisface la renta sujeta a retención o ingreso a cuenta, la realización del ingreso a cuenta o la práctica de la retención correspondiente a efectos de dicho impuesto.

    3. Una vez escogidos los textos premiados, Zenda se pondrá en contacto con los ganadores a través de sus perfiles de redes sociales, para informarles de que han sido seleccionados como ganadores y se les solicitará que remitan un formulario con los siguientes datos: Nombre, apellidos, DNI o Pasaporte, dirección de correo electrónico, dirección postal y número de cuenta bancaria. En el caso de no poder contactar con alguno de los dos (ganador o finalista) en un plazo de cinco (5) días, el jurado podrá escoger un nuevo texto en ambos casos, y en caso de no contactar con estos segundos en el plazo de cinco (5) días, ese premio quedará desierto.

    4. El premio es personal e intransferible. El premio tendrá que ser recogido por el ganador, o la persona que este designe, identificándose con su DNI, Pasaporte o un documento acreditativo que Zenda considere equivalente.

    La Magia de la Navidad #cuentosdeNavidad

    Era por Marzo cuando en la consulta del especialista, fue este mismo el que me dió el diagnóstico. Mi hígado no funcionaba como debiera, y arrastraba una larga enfermedad y un largo sufrimiento que me privaba de muchas cosas buenas de la vida, ya que me cansaba pronto y se me hinchaban piernas y pies, además de sufrir dolores de cabeza y episodios de fatiga con frecuencia. Necesitaba un transplante, con urgencia. Tuve una sensación extraña al recibir la noticia, por un lado, porque me lo esperaba y por otro la negatividad se apoderó de mí. No dependía ni de mí, ni de mi familia, ni de los médicos. Dependía de que apareciera un donante. No veía el día en que eso ocurriese, me refugiaba en leer libros, cuanto más largos mejor, para intentar no pensar en mí problema y no preocupar a mi familia. Mi hija, que en ese Abril cumplía 7 años, a veces me preguntaba "¿Qué te pasa mami?" yo siempre contestaba con un: me duele la cabeza, no hagas ruido mi amor. Y ella seguía jugando en silencio con cualquier tontería siendo muy feliz y a veces me miraba con carita de pena, mientras yo estaba en el sofá. Pasó el invierno, y la primavera, llegó el verano, y por mí, esperando ese donante, dejé a toda la familia sin vacaciones. Mirando el lado bueno, dinero que ahorramos. La familia empezó ya a verme cansada, pero siempre tuvo buenas y bonitas palabras para mí. Mi marido siempre estaba ahí, y aguantaba con resignación que no saliéramos a cenar o ir solo con la niña al circo porque yo no tenía cuerpo para acompañarlos. Al fondo veía que se acababa otro año más, con el mismo problema, con mi pena en silencio y el hígado seguía ahí recordándome a su modo, que cada página del calendario que pasaba, él la pasaba conmigo.

    Llegaron las navidades, hice las compras como pude, compré lo mínimo ya que no me apetecía nada hacer ninguna celebración, mi familia me animó todo lo que pudo y mi pareja compró los regalos que faltaban, sobre todo para nuestra hija y nuestros sobrinos. En la madrugada del 25 de Diciembre, al volver a casa después de la cena familiar que cada año se me hacía más larga, de casualidad miré al cielo y ví una estrella fugaz, mi hija que venía junto a mí de mi mano también pudo verla y me dijo:- ¡Mira mami, la estrella de oriente!- Se puso muy contenta y se lo contó a su padre cuando vino a casa después de aparcar el coche. Su padre le preguntó que si pidió un deseo, le dijo que no, yo la verdad que tampoco lo pedí, venía solo pensando en poner los pies en alto. Mi hija le preguntó a su padre que si aún podía pedir el deseo, mi marido le dijo que pruebe y que lo pida con los ojos cerrados, yo desde el pasillo le oí, e hice lo que decía. Mi deseo ya se imaginan cuál fue, el de mi hija no lo sabía en aquel momento.

    Día 5 de Enero, fuimos a las tradicionales cabalgatas, ya estaba casi todo preparado para que el día 6, los pequeños de la familia mantuvieran intacta la ilusión, y los mayores recibir algún detallito que nos hicieran un poquito más felices. Lo mismo no me creen, pero al ver a los reyes magos, sentí un cosquilleo como el de cuando era niña, hacía tiempo que no me pasaba, y al ver la felicidad de mi hija cogiendo caramelos sentía también esa felicidad y me daban ganas de tirarme al suelo a coger caramelos como cuando yo tenía su edad, pero el cuerpo no me lo permitía.

    Llegamos a casa después de las cabalgatas, la niña cayó rendida después de cenar. Ya dormida ella, y yo, junto a mi marido, envolviendo algunos últimos regalos. Suena el teléfono, al acercarme a él, pensé que sería mi hermano o mi cuñada para preguntarme algo, pero vi que era un número desconocido, una luz se me encendió, por un momento pensé que estaba soñando, pero no. Había un donante.

    Lloré, de miedo y de emoción, no sabía lo que podría pasar, no sabía cómo saldría, pero ahora sí, ahora dependía de Ángeles con bata blanca. Se acabó la espera, ahora tenía que ser más fuerte que nunca y dejar de pensar en negativo. Fue un 5 de Enero, ¿ahora quién es el guapo que dice que los reyes magos no existen? ¿Cómo no creer en la magia de la navidad? ¿Qué pasa, que de eso solo saben los americanos con sus películas de sábado por la tarde?

    Pasó la operación, hoy puedo contarlo porque todo salió bien. Estuve un mes en el hospital, a mi hija no la llevaron al hospital porque no la dejaban entrar a la zona restringida donde me encontraba. Tuve alguna videollamada con ella, a diario la última semana, pero se le veía triste aunque su padre intentaba animarla cuando hablaba conmigo. A casa me llevaron sin decirle a ella nada, para darle una sorpresa, y la sorpresa me la llevé yo. Cuando me vio allí sentada, se abalanzó sobre mi, me abrazó, y llorando, al igual que yo me dijo:
    - Mami se cumplió.-
    - ¿Lo qué?- dije yo.
    Y me dijo entre sollozos:
    -¡Se cumplió mamá! el deseo que le pedí en casa a la estrella de oriente, se cumplió mamá. Te quiero mami