• Alvaro Doñate Sastre
    Participante

    8 enero, 2021 a las 2:36 pm ver respuesta

    Hola,

    Os lo dejo también escrito por aquí por si hubiera algún problema con Facebook.

    Muchas gracias.

     

    CUENTAS PENDIENTES

    - Buenos días –dice Ángel con voz de pocos amigos.

    Al no contestarle nadie, cierra los ojos, toma aire como si fuera hacer buceo en apnea y grita con esa voz de tunero que heredó de su padre:

    - ¿Alguien que me atienda?

    Como un muelle aparece María tras el mostrador. Pequeña, con ojos saltones, restos de purpurina en los parpados y haciendo malabares para tragarse un trozo de roscón que por el tamaño de su moflete debe ser más grande que ella.

    Cinco segundos de silencio que a María le parecen días. Consigue tragar y regalar su mejor sonrisa a Ángel.

    - Bebe agua mujer, que te va a sentar mal el roscón - dice Ángel con un tono paternalista que tenía casi olvidado.

    - ¿Qué roscón? – pregunta María sin disimulo ni verdad.

    - El que te acabas de terminar de golpe. Después de beber agua quítate la nata de la nariz. La purpurina tiene un pase, la nata no –ladra Ángel sabiéndose vencedor de este primer set.

    María abre tanto los ojos que sus globos oculares parecen globos aerostáticos. Coge una servilleta con una elegancia improvisada y se limpia la nariz como la aristócrata que no es.

    Menudo añito para empezar a trabajar aquí, piensa.

    - Bienvenido al Departamento de Cuentas Pendientes con el año 2020 ¿Qué desea? – pregunta María con esa sonrisa que viene de fábrica. De la fábrica de su madre. Margarita González.

    - ¿Deseos? Yo ya no gasto de eso señora. Hace tiempo que dejé de soñar. Eso os lo dejo a la juventud. Cambio climático, pandemia, pobreza, paro, desigualdad… ¿Sigo?

    Ángel está en plena forma. Si tienen ganas de fiesta aquí está él dispuesto a ser el niño en el bautizo, el novio en la boda y el muerto en el entierro. María no deja de repetirse en silencio, como un mantra tibetano, que necesita el sueldo para su casa. Nadie quería estar ahí un siete de enero y empieza a entender el porqué.

    - No siga que se llena la sala de gente y estoy yo sola –dice María con su sonrisa de 2021. Esta mañana le ha prometido a su madre y a su abuela que no la iba a perder. Viniera quién viniera.

    Silencio. Intercambio de miradas. Carraspeo de Ángel. Más silencio. María está dentro de una película del oeste y no se ha dado cuenta. Ella que es de hakuna matata. Ángel resopla como un caballo en agosto y da por finalizado el duelo. Se prepara para hablar o disparar, María no lo tiene claro.

    - Estoy aquí porque esta mañana he recibido un mensaje de texto que decía, espera que te lo leo.

    Ángel lleva su mano al bolsillo y desenfunda su móvil como si fuera un Colt 45. María sigue agarrada a su mantra tibetano y a su 2021 como si fueran un bote salvavidas en medio del mar.

    "Apreciado Ángel Marqueses acuda durante el día de hoy al Departamento de Cuentas Pendientes con el año 2020 situado en la calle Esperanza 25. Hemos recibido su mensaje. Muchas gracias".

    - Bien, aquí estoy –dice como si fuera un azafato de vuelo dando las instrucciones a sus pasajeros

    -¿Es usted el Señor Marqueses? –pregunta retórica, pero necesita hacerla para asegurarse de que no está dormida después de tanto roscón.

    Solo me queda media hora para terminar mi turno, piensa mientras mira hacia arriba con cara de pocos amigos.

    - Le estábamos esperando Señor Marqueses -dice María con la mejor cara que encuentra en su repertorio sabiendo que esto con él no va a funcionar. Ella tiene un sexto sentido con las personas y no se suele equivocar. Recuerda su expediente perfectamente. Un 2020 cargado de deudas impagables. Abrazos, visitas de hijos y nietos, ingresos hospitalarios, amigos sin despedidas… Lo dicho, impagable.

    Por un momento María se siente como Juana de Arco y toma una decisión. Saltarse el manual. Todo el mundo en el departamento está con sus familias, está sola ante Marqueses, y como dicen siempre su madre y su abuela, Las Margaritas, deja que hable tu corazón.

    Nuestra heroica protagonista coge aire, decide salir de su mampara protectora, de su mostrador fortaleza y se coloca frente a frente con Don Ángel. Ve sus ojos y es ahí donde lee su vida. Maldito 2020 te has ido y sin pagar la cuenta, piensa. Ángel está desarmado. Está preparado para aguantar casi todo; guerra, post guerra, pandemias, pero ante una persona que mira con el corazón es un blanco fácil. Demasiados meses sin más ojos que los suyos frente al espejo.

    - Ángel lo siento. No nos conocemos, pero lo siento –dice María antes de que su voz decida romperse y sus lágrimas hacer acto de presencia.

    Ángel quiere darle su pañuelo, pero no puede. La nueva normalidad. María le hace un gesto de agradecimiento con la mano y mira al suelo buscando fuerzas para seguir con su propio manual.

    - Solo llevo dos días trabajando aquí y es horrible. Todo son cuentas pendientes con este puñetero año y yo no sé qué decirte. ¿Sabes? Yo misma tendría que venir aquí y decirle cuatro cosas a estas Navidades, pero no quiero. He decidido seguir, ayudar, trabajar y comerme este nuevo año.

    - Como si fuera un roscón ¿no? –dice Ángel en busca de una sonrisa.

    María ríe y usa las mangas de su jersey como pañuelos para secar los ríos de sus ojos. Decide seguir ante un Ángel que escucha con la certeza del que se sabe comprendido. Acompañado. Ya no hay set, partido o combate. Solo la vida.

    - Te debemos un año y unas Navidades que han sido diferentes, lo sabemos. Solo puedo decirte que añadas a tus cuentas pendientes este abrazo que no te puedo dar, pero que estás recibiendo.

    Ángel, con un hilo de voz y unas lágrimas asomadas en el balcón de sus ojos, consigue decir:

    - Gracias. Estoy sonriendo, aunque no lo puedas ver.

    Se gira y se va por donde ha venido, pero con menos carga, con un abrazo y una sonrisa.

    #UnaNavidadDiferente

     

    Alvaro Doñate Sastre
    Participante

    8 enero, 2021 a las 2:26 pm ver respuesta

    Zenda el 15 de diciembre, 2020 a las 12:11

    Escribe un cuento navideño, ambientado en esta Navidad tan diferente,  y participa en el nuevo concurso de Zenda, patrocinado por Iberdrola y dotado con 2.000 euros en premios. Aquí te explicamos cómo participar en este concurso.

    Manda tus historias aquí, en este foro, hasta el 8 de enero de 2021.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para la dos historias finalistas es de 500 € para cada uno.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los cuentos navideños deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar del martes 15 de diciembre de 2020 al viernes 8 de enero de 2021 a las 23:59. El lunes 11 de enero publicaremos en Zenda una selección con los 10 cuentos que optan a los premios. El miércoles 13 de enero de 2021 se difundirán los nombres del ganador del primer premio de 1.000 euros y de los ganadores de los segundos premios de 500 euros.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #unaNavidaddiferente en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu cuento!

    Buenos días a todos,

     

    Aquí en mi Facebook podéis leer mi cuento "Cuentas Pendientes". Muchas gracias por esta iniciativa y por ofrecer este espacio.

    https://www.facebook.com/alvaro.d.sastre

    Saludos y ¡Feliz 2021!