• 16 octubre, 2020 a las 1:38 pm ver respuesta

    Zenda el 6 de octubre, 2020 a las 10:47

    Escribe una historia rural, ambientada en nuestro tiempo o en cualquier otro tiempo, en el campo, en un pueblo, en la naturaleza, real o ficticia,  y participa en el nuevo concurso de Zenda, patrocinado por Iberdrola y dotado con 2.000 euros en premios. Aquí te explicamos cómo participar en este concurso, con el que queremos rendir homenaje a Miguel Delibes, en su centenario.

    Manda tus historias aquí, en este foro, hasta el 18 de octubre.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para la dos historias finalistas es de 500 € para cada uno.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Las historias rurales deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar del martes 6 de octubre de 2020 al domingo 18 de octubre de 2020 a las 23:59. El miércoles 21 de octubre publicaremos en Zenda una selección con las 10 historias que optan a los premios. El viernes 23 de octubre de 2020 se difundirán los nombres del ganador del primer premio de 1.000 euros y de los ganadores de los segundos premio de 500 euros.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #historiasrurales en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

     

    Cien gloriosos años

    Nunca supe como acabé en este extraño lugar, tan solitario a veces que ni la bruma ni el mismísimo silencio podrían haber ayudado a hacer de él un lugar más acogedor. Ni qué decir tiene que desde la ventana de aquella vieja y quejumbrosa casa podía verse un solo trozo de cielo azul. Los altos hayedos te tapaban la vista y te hacían sentir perdido en tu propia respiración y el canto de los pájaros.

    Recuerdo una mañana al despertar, que más bien podría haber sido un sueño de no ser porque el tacto contra mi piel era real. Apareció de repente, sin previo aviso, asomando su hocico por una esquina de la ventana, que chirriaba al pasar. Ese pequeño soplo de felicidad, que recorrió mis abandonadas entrañas, me hizo creer de verdad que por fin había llegado el momento, y que tantos años de vencida espera habían valido la pena. No me creeríais si os digo que tenía razón.

    No sé cuánto tiempo debió pasar, simplemente me quedé callada escuchando lo que venía a decirme.

    —Transcurrido un largo tiempo, he paseado por este verde y bello páramo el cual, tú, querida, tanto desaconsejas. Así como las praderas que acompañan el final de este oscuro camino me han convencido de que este no es tu lugar, ni el de ninguna persona sana en su propio juicio. ¡Al menos allí puedes ver el cielo! Aquí solo te quedan tus tormentos. Deberías, e insisto, venir conmigo.

    Me quedé pensativa. Por muy amable que pareciera esa extraña criatura no tenía intención de moverme. Me había llevado años construir aquel paraje protector que tan al fondo del camino se encontraba.

    — Amigo mío — le dije —, este es el lugar que me corresponde y que me merezco, y te agradecería que volvieras por ese camino tan embellecido que cuentas, pues me temo que si esperas aquí por más tiempo más vale que vayas encontrando un hueco en estas hostiles y grises esquinas. Una vez que te hundes, es muy difícil salir.
    —Me quedaré el tiempo que sea necesario. A pesar de ser todo niebla y miedo, oigo el cantar de algun pájaro perdido. Aún tengo esperanza.
    —Como quieras — le advertí—. Esta solitaria casa atrapa a las mentes más elocuentes y risueñas que en un tiempo fueron.

    Salí al jardín. Él seguía allí sentado, impasible, como si no le pesara el tiempo.

    Haciendo mis recados conseguí distraerme un poco. Mantener una casa como aquella podía tenerte ocupado todo el día. Aunque en este caso daba igual lo que hicieras, aquellas cuatro paredes eran imperturbables. Ningún hombre, mujer o criatura extraña podría hacer desaparecer la historia que la acompaña, ni convertir en polvo el recuerdo de aquellos años compartidos.

    enlace: https://twitter.com/Marta48729226/status/1318439275558567936