• Francisco Mullin
    Participante

    29 enero, 2022 a las 1:20 am ver respuesta

    Zenda el 17 de enero, 2022 a las 12:56

    Queremos homenajear a nuestros profesores. Escribe un relato —tienes de plazo desde el lunes 17  hasta el domingo 30 de enero de 2022— protagonizado por un maestro, de cualquier tipo de enseñanza,  y participa en el nuevo concurso de Zenda patrocinado por Iberdrola, dotado con 2.000 euros en premios.

    El jurado está formado por Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para los dos finalistas es de 500 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    Queremos homenajear a nuestros maestros. A nuestros docentes. A los profesores que nos han formado y nos forman en cualquier etapa de nuestras vidas, en colegios, escuelas, universidades. Escribe un relato, ficticio o real, ambientado en cualquier momento, protagonizado por una maestra de EGB, por un profesor de la ESO, de la Formación Profesional, en la Universidad, en una academia,...   y participa en nuestro nuevo concurso #MaestrosInolvidables.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el lunes 17  al domingo 30 de enero de 2022 a las 23:59. El miércoles 2 de febrero publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 4 de febrero de 2022 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #MaestrosInolvidables en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    buenas, adjunto mi relato como una publicación de 3 foto de IG (584 palabras)

    https://www.instagram.com/p/CZSrYLnlWrP/

     

     

     

    Francisco Mullin
    Participante

    29 enero, 2022 a las 1:18 am ver respuesta

    Paul Christian Chang Ruano el 17 de enero, 2022 a las 17:06

    buenas, adjunto mi relato como una publicación de 3 foto de IG (584 palabras)

    https://www.instagram.com/p/CZSrYLnlWrP/

    Francisco Mullin
    Participante

    29 diciembre, 2021 a las 12:41 am ver respuesta

    Buenas tardes, abajo dejo mi cuento The Dark Knight Rises como publicación de Instagram

    https://www.instagram.com/p/CYCyhGdF1Ly/

    Saludos

    Francisco Mullin
    Participante

    22 diciembre, 2021 a las 3:21 am ver respuesta

    Zenda el 15 de diciembre, 2021 a las 12:49

    En estas Navidades, escribe. Cuenta un cuento, ambientado en las Navidades, y participa en nuestro nuevo concurso #cuentosdeNavidad. El autor del mejor relato ganará un premio de 1.000 euros. Y los autores de los dos cuentos finalistas recibirán 500 euros cada uno. Aquí puedes leer las bases de este concurso organizado por Zenda, con el patrocinio de Iberdrola. Y recuerda que puedes participar, desde hoy, 15 de diciembre de 2021, hasta el viernes 7 de enero de 2022. Debes apuntarte al concurso en nuestro foro.

    Bases del concurso de cuentos de Navidad organizado por Zenda e Iberdrola

    La entidad Ruritania Editores S.L. (en adelante “Ruritania”), sociedad válidamente constituida y con domicilio social en Alicante (C/ Periodista Tirso Marín, 16, local 2A 03540), con NIF número B87529103 y correo electrónico contacto@zendalibros.com, titular del dominio web https://www.zendalibros.com (en adelante “Zenda”), en colaboración con Iberdrola, S.A. mercantil con CIF A-48010615 y domicilio social en plaza Euskadi 5, 48009 – Bilbao (Bizkaia), han creado esta promoción de carácter gratuito que se desarrollará de acuerdo con lo previsto en las presentes bases.

    1. El objetivo de la presente promoción es promover la escritura y ofrecer a los usuarios la posibilidad de ganar un premio en metálico..

    2. La promoción se lleva a cabo en internet y pueden participar escritores aficionados y profesionales, así como blogueros y usuarios de redes sociales, de cualquier parte del mundo.

    3. Duración de la promoción: Del miércoles 15 de diciembre de 2021 a las 12:00, al viernes 7 de enero de 2022 a las 23:59. El miércoles 12 de enero de 2022 publicaremos en Zenda una selección con los 10 cuentos que optan a los premios. El viernes 14 de enero de 2022 se difundirán los nombres del ganador del primer premio de 1.000 euros y de los ganadores de los segundos premio de 500 euros.

    CÓMO PARTICIPAR

    Para poder participar en el concurso será necesario escribir en Internet un cuento, real o ficticio, ambientado en las navidades. Dicho relato debe ser publicada en internet mediante una entrada en un blog, en Facebook con una anotación, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada. Además, podrán difundir el texto en las redes sociales mediante el hashtag #cuentosdeNavidad.

    Importante: una vez los usuarios hayan publicado el cuento en sus blogs, cuentas de Facebook, de Twitter o de Instagram, tendrán que inscribirse en el Foro de Zenda en el apartado https://foro.zendalibros.com. Y si todavía no se han dado de alta en el Foro de Zenda, antes tendrán que registrarse en el apartado https://foro.zendalibros.com/registro/.

    Cada concursante podrá participar con dos cuentos como mucho, siempre que cumpla con los requisitos establecidos en estas bases.

    Los cuentos deberán ser originales e inéditos, y no deberán vulnerar en ningún modo derechos de propiedad intelectual e industrial, protección de datos o de cualquier otra índole, de terceros.

    La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres. La máxima es de 1.000 palabras.

    De entre los textos publicados en el plazo indicado, un jurado, formado por los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez, elegirá un ganador y 2 finalistas. El jurado valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos.

    PREMIO

    1. El primer premio está dotado con 1.000 € en metálico. La dotación para los dos ganadores del segundo premio es de 500 € en metálico para cada uno. (2.000 €, en total).

    2. Los premios estarán sujetos a lo dispuesto tanto en la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, reguladora del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), como en el Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento del IRPF, de manera que corresponderá a Zenda, como sujeto pasivo que satisface la renta sujeta a retención o ingreso a cuenta, la realización del ingreso a cuenta o la práctica de la retención correspondiente a efectos de dicho impuesto.

    3. Una vez escogidos los textos premiados, Zenda se pondrá en contacto con los ganadores a través de sus perfiles de redes sociales, para informarles de que han sido seleccionados como ganadores y se les solicitará que remitan un formulario con los siguientes datos: Nombre, apellidos, DNI o Pasaporte, dirección de correo electrónico, dirección postal y número de cuenta bancaria. En el caso de no poder contactar con alguno de los dos (ganador o finalista) en un plazo de cinco (5) días, el jurado podrá escoger un nuevo texto en ambos casos, y en caso de no contactar con estos segundos en el plazo de cinco (5) días, ese premio quedará desierto.

    4. El premio es personal e intransferible. El premio tendrá que ser recogido por el ganador, o la persona que este designe, identificándose con su DNI, Pasaporte o un documento acreditativo que Zenda considere equivalente.

    https://www.instagram.com/p/CXxDPEXrPNC/?utm_medium=copy_link

    Francisco Mullin
    Participante

    28 septiembre, 2021 a las 8:20 pm ver respuesta

    Zenda el 21 de septiembre, 2021 a las 10:14

    Escribe un relato —tienes de plazo desde el martes 21 de septiembre hasta el domingo 3 de octubre de 2021— ambientado en cualquier momento histórico que te parezca relevante o interesante, desde la guerra de Troya hasta la llegada del hombre a la Luna. Ponte en la piel de un personaje histórico de cualquier época y lugar; imagina que eres Napoleón, Cleopatra, Marie Curie, Gutenberg, Aristóteles..., y participa en el nuevo concurso de Zenda patrocinado por Iberdrola, dotado con 2.000 euros en premios.

    El jurado está formado por Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para los dos finalistas es de 500 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el martes 21 de septiembre de 2021, al domingo 3 de octubre de 2021 a las 23:59. El miércoles 6 de octubre publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 8 de octubre de 2021 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #HistoriasdelaHistoria en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

     https://www.facebook.com/francisco.mullinperegalli/posts/10226557534308270?notif_id=1632853099291880¬if_t=feedback_reaction_generic&ref=notif

    Francisco Mullin
    Participante

    24 junio, 2021 a las 3:38 am ver respuesta

    Concurso Zenda, como publicación en facebook:

    https://www.facebook.com/francisco.mullinperegalli/posts/10225959188229992?notif_id=1624497026758395¬if_t=feedback_reaction_generic&ref=notif

    Como publicación en Instagram

    https://www.instagram.com/stories/highlights/17896060772144051/?hl=es-la

     

    Francisco Mullin
    Participante

    18 diciembre, 2020 a las 2:22 am ver respuesta

    Zenda el 15 de diciembre, 2020 a las 12:11

    Escribe un cuento navideño, ambientado en esta Navidad tan diferente,  y participa en el nuevo concurso de Zenda, patrocinado por Iberdrola y dotado con 2.000 euros en premios. Aquí te explicamos cómo participar en este concurso.

    Manda tus historias aquí, en este foro, hasta el 8 de enero de 2021.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para la dos historias finalistas es de 500 € para cada uno.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los cuentos navideños deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar del martes 15 de diciembre de 2020 al viernes 8 de enero de 2021 a las 23:59. El lunes 11 de enero publicaremos en Zenda una selección con los 10 cuentos que optan a los premios. El miércoles 13 de enero de 2021 se difundirán los nombres del ganador del primer premio de 1.000 euros y de los ganadores de los segundos premios de 500 euros.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #unaNavidaddiferente en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu cuento!

    adjunto publicación de Instagram para el concurso:

    https://www.instagram.com/p/CI6zNz0n5Yq/

    Un árbol sin Navidad

    Aquellas fiestas encontraron a Gonzalo ajeno al mundo, a sus prisas, a sus fobias, a sus árboles navideños. De pie, estoico y serio veía los colores menos alegres y más intensos que otros años. Las venas como ramificaciones oscuras y opacas lo abarcaban todo. La falta de guirnaldas se hacía notar. Aquella telaraña de cables sin luces lo intimidaba, aquel sonido rítmico, perfecto y atroz le enmudecía hasta el alma. Parada también frente aquel rincón estaba la familia reunida, pero separada. El alcohol corría en la sala entre los adultos, botella tras botella. Se evitaban los abrazos eternos de antaño, cada vez menos normales y sin embargo igual de necesarios.
    Una barba larga y espesa, blanca y sin afeitar se dejaba ver sobre aquel traje demasiadas veces visto. Sobre aquella barba unos lentes redondos se empañaban a cada paso, por detrás las arrugas dibujaban surcos desde los ojos hasta el mentón y las orejas y la cabeza. Recorrían hacia arriba por la sien, luego horizontalmente, cruzando la frente ancha que le ganaba terreno al cuero cabelludo. Recorrían además hacia abajo aquellas arrugas crudas, que copiaban el color rosa de las mejillas y se esparcían por el resto de los cachetes gordos y simpáticos, muriendo entre la comisura y la mandíbula. Aquella panza prominente impresionaba más que la barba y alisaba aquel traje que le quedaba pintado. Se lo veía venir caminando despacio, marcando el ritmo. Entre aquel espacio tan chico de un pasillo improvisado y oscuro se movía con una soltura casi milagrosa.
    Camina y piensa, calcula impasible el tiempo y las distancias. Sabe que están sobresaturados, que son demasiados, que están por todos lados, que la noche es larga pero no infinita; que avanza y los supera. Las camas se llenan como El Corte Inglés, hay colas para entrar pero los que están no salen, no como deberían, ni cuándo. Las enfermeras se desesperan. Las bombas marcan la medianoche entre estruendos y luces y más estruendos. La luz entra por las ventanas y lo aclara todo; la cara del médico, su barba y sus lentes; las lágrimas de Gonzalo, de su madre, de sus tíos y hermanos; la cama, otra cara y el respirador. El silencio vuelve a apoderarse de lo que es suyo y las cabezas gachas se roban el último resplandor de la noche. Nadie se abraza.

     

    Francisco Mullin
    Participante

    14 octubre, 2020 a las 1:53 am ver respuesta

    Zenda el 6 de octubre, 2020 a las 10:47

    Escribe una historia rural, ambientada en nuestro tiempo o en cualquier otro tiempo, en el campo, en un pueblo, en la naturaleza, real o ficticia,  y participa en el nuevo concurso de Zenda, patrocinado por Iberdrola y dotado con 2.000 euros en premios. Aquí te explicamos cómo participar en este concurso, con el que queremos rendir homenaje a Miguel Delibes, en su centenario.

    Manda tus historias aquí, en este foro, hasta el 18 de octubre.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para la dos historias finalistas es de 500 € para cada uno.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Las historias rurales deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar del martes 6 de octubre de 2020 al domingo 18 de octubre de 2020 a las 23:59. El miércoles 21 de octubre publicaremos en Zenda una selección con las 10 historias que optan a los premios. El viernes 23 de octubre de 2020 se difundirán los nombres del ganador del primer premio de 1.000 euros y de los ganadores de los segundos premio de 500 euros.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #historiasrurales en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

     

    segundo texto:

    https://www.instagram.com/p/CGTYHvHH4G0/

    Arazá II

    El negro se fue y el último bondi también. El domingo a las 6 de la mañana sale el próximo para Montevideo y mientras tanto tengo que hacer tiempo en el único Bar del pueblo que no está lleno de jugadores de truco con más de 50 años, con su tabaco pegado en el labio inferior, apagado hace horas por no pitarlo. Con sus vasos de vino tinto y Coca-Cola, o sus medidas de caña y de vermut. Con camisas desprendidas hasta el ombligo y boinas dejándose caer a mitad de un cráneo descalzo por el paso de los años, esos años tan poco benevolentes con ellos al igual que con la fábrica. Como si fueran todos ellos también hijos de esa fábrica que ennegrece todo el pueblo y sus gentes.
    Y yo los veo desde acá, cruzando la calle, desde el mostrador del Bar que en un rato será Pub y luego será baile; o eso espero. Los veo a todos ellos y no los veo muy diferentes a mi vida en Montevideo, a mi apartamento gris, a mi trabajo claramente más negro que gris y a mi armario de ropa vieja, gastada como los barriles de la fachada de la fábrica. “Yo podría ser cualquiera de ellos en cualquier tiempo, en cualquier otra vida, o quizá esta misma” pienso mientras le pido al cantinero otra cerveza fría.
    Acá, como en todos los pueblos, la cerveza no es fría si no está casi congelada. SI no te sube un fuerte dolor a la cabeza con el primer sorbo; como si fuera una cucharada de helado que te rompe las encías y te trepa hasta la sien. Le doy otro sorbo y pienso, mientras la puntada del frío hace lo suyo, que todos los pueblos son como el mismo pueblo, como una repetición de la misma vida que empieza y que termina sin dejar una huella más allá de la que se llevan los que logran huir hacia otros pueblos, otras ciudades, otros países. Una repetición del mismo círculo vicioso; una niñez en patineta, o detrás de la pelota con amigos en el terreno baldío del barrio. Las mañanas de Misa y el almuerzo familiar, las tardes de siestas y las noches de truco, conga y timba. Todos los pueblos, el mismo pueblo.
    Entró pisando fuerte, marcando el paso, como una novia, como la de hoy. Me di cuenta que ella, Emilia –cuyo nombre lo escucharía de su propia voz-, era como yo; una forastera. Vestía un vaquero oscuro que se le ajustaba apenas por encima de la cintura, sobrepasando unas caderas por las que uno mataría orgulloso y gritando -¡fui yo!-. La camisa blanca y suelta te mostraba que no había un sujetador apretando unos pechos que se dibujaban firmes y naturales, medianos y casi perfectos; que marcaban un escote celestial que florecía por encima de dos botones desabrochados.
    Sabía ella -y el escote-, que cualquier hombre dispuesto a mirar a través de él, buscándolos a ellos, estaría perdido de una vez y para siempre antes siquiera de tratar de comprenderlo. Y supe desde ese momento preciso en que esa hembra majestuosa e intimidante se sentó a mi lado en la barra, que sería uno más de ellos y que nada bueno podría salir de esto. “Maldito bus de pueblo que no sale los sábado de noche. Ahora todo está perdido” me resigné mientras le invitaba una cerveza.
    Sonaba un jazz oscuro cuando ella se sentó, como si el saxo y la trompeta sonaran en vivo en la otra esquina de la barra, oscura y vacía por la hora. Como si quisieran decirme algo la trompeta y el saxo, sonando tristes y fuertes; como si todos dentro del bar -ahora pub- quisieran alertarme, sin hacerlo, del peligro que representaba esa mujer maravillosa y cautivante.

    -¿querés tomar algo?- espeté con voz temblorosa y frágil.
    -una cerveza, igual que él- dijo al barman, levantando la mano primero y señalando mi vaso al instante.

    La miraba el mozo también, empecinado en hacerse notar detrás del mostrador como un tipo interesante. De camisa a cuadros desabrochada en tres botones, por dentro del pantalón y una cadenita con crucifijo que se hacía notar entre la distancia que marcaba el ojal y los botones libres. Pero no era más que una sombra para Emilia ese barman, como las demás personas del bar, como las del pueblo, como si todo fuera sombra; bruma a su alrededor. Y entre esa bruma yo -y mi cerveza-, rompiendo con el silencio que marcan las noches de niebla y las mañanas de resaca.
    Saqué todo un arsenal de disparates, relatos burdos y mi pasión por la lectura de impronta parca, gris y de antihéroes que tan poco interesantes pueden resultar para cualquier persona en cualquier conversación.
    Pero ella miraba y asentía, dócil y compenetrada, eterna en el momento que compartíamos entre cervezas y gentes desconocidas de un pueblo desconocido, dentro de un bar desconocido.
    Y desconocidos nosotros mientras conversábamos y nos hundíamos en esos momentos de los que uno no quiere despojarse cuando llega la madrugada y el sol avisa que todo tiene un final y cada momento por eterno que parezca tiene también un final. Porque cada final marca otro comienzo, otros momentos, otras historias o tal vez la misma. Que se repite en el tiempo y las personas para mostrarnos que no somos más que un suspiro –para nosotros eterno- en la circularidad del tiempo que nos mira y se nos ríe, compasivo y furioso. Odiándonos por nuestra inmediatez precisa y a la vez apiadándose por ella misma.

    Francisco Mullin
    Participante

    12 octubre, 2020 a las 1:51 am ver respuesta

    Zenda el 6 de octubre, 2020 a las 10:47

    Escribe una historia rural, ambientada en nuestro tiempo o en cualquier otro tiempo, en el campo, en un pueblo, en la naturaleza, real o ficticia,  y participa en el nuevo concurso de Zenda, patrocinado por Iberdrola y dotado con 2.000 euros en premios. Aquí te explicamos cómo participar en este concurso, con el que queremos rendir homenaje a Miguel Delibes, en su centenario.

    Manda tus historias aquí, en este foro, hasta el 18 de octubre.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para la dos historias finalistas es de 500 € para cada uno.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Las historias rurales deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar del martes 6 de octubre de 2020 al domingo 18 de octubre de 2020 a las 23:59. El miércoles 21 de octubre publicaremos en Zenda una selección con las 10 historias que optan a los premios. El viernes 23 de octubre de 2020 se difundirán los nombres del ganador del primer premio de 1.000 euros y de los ganadores de los segundos premio de 500 euros.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #historiasrurales en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

     

    https://www.instagram.com/p/CGOOSbmnjnH/

    Arazá

    Me siento como en Santa María, o Macondo, o -incluso- la Comala de Rulfo. Me siento un extranjero que llega a un país perdido en el medio de la sabana. O entre esas islas asiáticas, todas iguales, paradisíacas, incomprensibles; con sus gentes y sus idiomas, todos iguales y totalmente incomprensibles. Bienvenidos a Arazá.

    Me dijo el chofer que estamos cerca, que en 10 o 15 minutos llegamos; bah… Que yo llego y me bajo, él sigue por la ruta sin entrar al pueblo. Primero debo pasar la fábrica de aceite de oliva que voy a encontrar a mi derecha. Un viejo bodegón de techo de teja a dos aguas color del ladrillo y una fachada color azafrán con manchas de humedad mezcladas con un dibujo del fruto de la planta. Y en el frente de la vieja fábrica a medio abandonar, se ven unos viejos barriles rotos y malheridos por un paso del tiempo que no ha sido benevolente con ellos ni con la fábrica.

    La siguiente parada es la estación que está en la entrada misma del pueblo, como todas las estaciones de servicio del interior del país y a la entrada de un pueblo chico; dos surtidores y un pistero. Un pistero dormido –sea de noche o pleno mediodía- en una silla al lado de la caseta donde despachan cigarros y condones que compran adolescentes que evitan las farmacias de algún familiar.

    Por último está la parada del hospital, cruce ente la ruta y la calle principal, donde muere o nace ésta; lo mismo da. Acá tengo que bajarme y caminar cuesta arriba hasta enfrentarme a la plaza y, por ende, a la Iglesia. No hay cómo perderse. Sorprende que haya un Hospital tan grande en un pueblo tan chico y a una hora en auto de Montevideo. Casi media cuadra de una caja de zapatos gris, con una veintena de ventanas separadas un par de metros entre sí; como si cada ventana perteneciera a una habitación, y cada habitación a un enfermo, y cada enfermo a este pueblo también gris.

    Dispuesto a encontrar la Plaza y la Iglesia, me decido a cruzar la ruta y repechar la calle pavimentada con sus casas; ahora separadas entre ellas, con sus fondos y sus frentes, sus jardines y cocheras. Casas que se juntan a medida que el repecho avanza y Arazá comienza a hacerse pueblo.

    Qué tendrá esa mujer que lo hizo cambiar tanto a Gastón; este negro desprolijo, borracho y mujeriego, para quedar tan sumiso y achanchado. Para trabajar en una fábrica perdida entre los Olivos, en un pueblito también perdido entre ellos. Y encima, casarse, él, que nunca iba a vivir atado, que nunca aguantaría ni dos días cumpliendo un horario de día y durmiendo de noche; él, “empleado del mes” y pollerudo. Y qué tendrá él, este negrito, que me hace viajar dos horas en Bondi, disfrazado de pingüino, con 30 grados a la sombra y a las 5 de la tarde.

    El saco me hace sudar mientras repecho hacia la Iglesia, se me pega la camisa a la espalda y a los hombros; siento una gota correr desde el cuello apretado por la corbata negra que él mismo me prestó para la ocasión. La siento bajar, a la gota, por el omóplato ahora, y recorrer la espalda hasta morir en la nalga derecha; apretada esta vez por el cinturón, también negro y también prestado.

    Debería quitarme el saco, pero la camisa me queda corta de mangas y tengo miedo que se arrugue. Voy entonces a caminar más despacio, parando en cada esquina, bajo los aleros de los comercios, o casas, para ventilarme y evitar llegar empapado de sudor y hecho un asco. Pero no puedo, el chofer vino de paseo por la poca gente que subía y que bajaba de la ruta, se demoró y ahora voy a llegar tarde. Primer casorio que me invitan sin compromiso y no voy a llegar antes que la novia; vaya padrino eligió este negro.

    Las campanadas fuertes y claras me avisan que estoy cerca, pero que la novia también. Acelero el paso y dejo atrás el miedo al asco por el miedo a no llegar. Una señora mayor me saluda, entre carismática y confundida, mientras barre la vereda de su panadería:

    -Dios lo bendiga- me grita pensando que soy otro testigo de Jehová. A este ritmo voy a ser testigo pero de un escándalo; y por culpa mía.

    Esquina cruzada a la panadería está la plaza y cruzando la plaza está la Iglesia, y a la derecha la comisaría. En la puerta de la Iglesia veo un auto viejo, descapotable y con tiras de colores en el guardabarros trasero; la novia sentada en el auto está pronta para entrar. El negro está afuera de la Iglesia enojado y esperándome a mí en vez de a la novia. Cruzo la plaza apurado y a la vez dudando; entre correr y no correr; entre sudar y no sudar; entre llegar y no llegar.