• 28 diciembre, 2019 a las 7:37 pm ver respuesta

    Soy Fernando50. En twitter @Fernando10367. Pienso que es mejor dejar el enlace: https://twitter.com/Fernando10367

    28 diciembre, 2019 a las 7:30 pm ver respuesta

    Hola, soy Fernando50. En twitter @Fernando10367.

    Participo con Un cuento de Navidad.  No sé si tengo que poner en el foro todo el hilo que he puesto en twitter. Lo pondré.

    Era el 31 de diciembre, un vagabundo caminaba por la calle con sus enseres en un carrito de la compra. Iba pidiendo a quien se le acercaba, mas no le daban ni un euro. Una mujer se cambió de acera por el aspecto que tenía, llevaba mucho tiempo sin asearse y todo #cuentosdeNavidad

    el mundo se retiraba de él. Buscaba en los contenedores de basura de los supermercados algo para comer. Seguía con su errático caminar cuando un niño lo vio. Al principio con temor, después con curiosidad, más tarde le invadió la tristeza de ver que nadie le #cuentosdeNavidad

    ayudaba ni se apiadaba del mendigo. Se dirigió a su papá y le dijo que por qué no le ayudamos. El padre volvió la cabeza hacia su hijo y le comentó que ellos no estaban mejor que el vagabundo. Habían salido de un economato de ayuda social para llenar sus bolsas #cuentosdeNavidad

    de comida y bebida. El niño le respondió que en clase la maestra les enseñaba el valor de compartir con los que más lo necesitaban. El padre no supo qué responder. Por otro lado, los tiempos que corren no invitaban a llevar a casa a un desconocido que a saber #cuentosdeNavidad

    qué intenciones tendría. Al final reflexionó y pensó que uno más a la mesa no se notaría. Asintió con la cabeza a su hijo y esté se fue donde estaba el mendigo y le dijo que si quería venir con ellos a cenar y a pasar la Nochevieja. Al principio, el mendigo no #cuentosdeNavidad

    supo que decir al niño. Él tampoco se fiaba de los desconocidos. El nño insistió una vez más y el vagabundo aceptó al fin. Los tres se dirigieron a un piso modesto, de aproximadamente 50 metros cuadrados con cocina, ducha y dos dormitorios. Estaba en una segunda #cuentosdeNavidad

    planta, sin ascensor, por lo que primero subió el padre con las bolsas y después bajó para ayudar al mendigo a subir el carrito con sus enseres. Una vez estuvieron en el piso, el vagabundo se aseó. Cuando terminó de hacerlo parecía otra persona sin toda la #cuentosdeNavidad

    suciedad y mugre que llevó tanto tiempo encima. Los tres comieron y bebieron. Estuvieron hasta altas horas de la madrugada cantando villancicos y cuentos navideños. De pronto, un sopor les entró al padre y al hijo que quedaron dormidos. A la mañana siguiente, #cuentosdeNavidad

    al despertarse, el mendigo y sus enseres habían desaparecido. En su lugar dejó una nota en la que ponía gracias y bastante dinero para poder estar unos cuantos meses sin pasar necesidad. Además, había una dirección para que el padre fuera a solicitar un trabajo. #cuentosdeNavidad

    No salían de su asombro. Se miraron y dijeron a la vez— ¿a quién habían dado cobijo?—#cuentosdeNavidad