• Francesco Profilo
    Participante

    3 octubre, 2021 a las 9:08 pm ver respuesta

    Zenda el 21 de septiembre, 2021 a las 10:14

    Escribe un relato —tienes de plazo desde el martes 21 de septiembre hasta el domingo 3 de octubre de 2021— ambientado en cualquier momento histórico que te parezca relevante o interesante, desde la guerra de Troya hasta la llegada del hombre a la Luna. Ponte en la piel de un personaje histórico de cualquier época y lugar; imagina que eres Napoleón, Cleopatra, Marie Curie, Gutenberg, Aristóteles..., y participa en el nuevo concurso de Zenda patrocinado por Iberdrola, dotado con 2.000 euros en premios.

    El jurado está formado por Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para los dos finalistas es de 500 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el martes 21 de septiembre de 2021, al domingo 3 de octubre de 2021 a las 23:59. El miércoles 6 de octubre publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 8 de octubre de 2021 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #HistoriasdelaHistoria en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    Aquí está mi relato:

    https://www.facebook.com/francesco.barceloneta/

     

    "NOCHE DE PAZ"
    Ya habían pasado cinco meses desde el comienzo de aquella maldita guerra y aun nadie había podido convencer al soldado inglés Thomas Sheringham de la utilidad de este conflicto bélico. Cinco meses escondido y enterrado en una trinchera, a cinco pies bajo tierra, jugando contra los alemanes a un juego donde quien pierde se muere. Más de ciento cincuenta días luchando contra el frío, los piojos, las ratas, la lluvia y el enloquecimiento. Añorando el abrazo de una mujer y de una comida digna de llevar ese nombre. Al principio, los altos cargos del ejército británico habían profetizado una guerra corta. Decían que todo el mundo iba a celebrar la navidad juntos a sus seres queridos, pero la navidad había llegado y Thomas seguía allí, extrañando su Liverpool natal y su familia. Ya había perdido muchos compañeros y por más que se esforzaba, no podía entender qué diablo hacía él con veinte años en el condenado frente de Ypres, en algún lugar perdido entre Francia y Bélgica, disparando contra chicos alemanes de su misma edad. Sin embargo, aquel día, el 24 de diciembre de 1914, en el frente se respiraba un aire algo más tranquilo y relajado. El ejército había decidido brindar a sus soldados una buena ración extra de comida y whisky para celebrar la navidad. Hasta los alemanes parecían menos hostiles de lo habitual y llegada la hora del té, no se había producido ningún ataque por parte de ninguno de los dos bandos. Cuando cayó totalmente la oscuridad, desde su posición de centinela, Thomas Sheringham divisó unas formas triangulares que alumbraban el horizonte. Llamó a su superior y ambos se quedaron unos segundos contemplando aquellas extrañas siluetas resplandecientes que rompían el negro de las tinieblas que protegían el frente alemán.
    ―¡Parecen como arbolitos de navidad!― dijo un soldado que se había erguido algo más arriba, protegido por un escudo compuesto por varios sacos de arena.
    Después de esas palabras hubo un silencio acompañado de sorpresa y desconfianza en la trinchera británica. Un silencio que de repente se vio interrumpido por un sonido musical suave y lejano que provenía desde el lado alemán distante poco más de cincuenta metros. Parecía que los alemanes estaban cantando alguna canción popular que recordaba el compás de los villancicos navideños. Por pronta respuesta, uno de los soldados escoceses empezó a tocar con una pequeña gaita un villancico de su tierra, capturando la atención y la emoción de todos los presentes. Al mismo tiempo, desde el frente alemán, se levantaban cada vez más voces de gente cantando al unísono a las que también se había añadido el sonido de una corneta.
    Desde detrás de los pequeños abetos decorados que iluminaban la oscura noche invernal, de repente salió un soldado alemán ondeando algo en el aire con las manos.
    ―Esto parece una bandera blanca, caballeros… ¡No me fastidies que esa gente se ha cansado de luchar y que de verdad van a rendirse tan pronto!
    El oficial que acababa de pronunciar estas palabras, sin perder más tiempo, salió de detrás de los sacos de arena y de las paredes de madera que protegían la trinchera y se encaminó tranquilamente con los brazos abiertos hacia el hombre que se iba acercando a ellos. En cuanto los dos militares se alcanzaron mutuamente, después de un protocolario saludo marcial, empezaron a hablar animadamente entre ellos. Poco después, el oficial británico estaba de vuelta a su lado del campo de batalla con una canasta de mimbre en la mano.
    ―Dicen que si no le disparamos, ellos tampoco lo harán hoy. Parece que quieren hacer una tregua por el día de navidad. Un alto al fuego de veinticuatro horas. Y nos han traído hasta regalos. Aquí hay salchichas, chocolate, tabaco y algo de alcohol, señores. Repartiremos eso entre todos. Y también me han pedido si queremos intercambiar botones y sombreros con ellos, como recuerdos.
    Los soldados británicos empezaron a ponerse de pie, mientras murmuraban alegres y sorprendidos. Algunos se quedaron abajo en las trincheras, escépticos ante una situación tan extraña como aquella, pero la mayoría tenía ganas de ver por lo menos lo que estaba pasando arriba y poco a poco empezaron a salir de la línea de frente. Los soldados alemanes hicieron lo mismo, caminando pacíficamente y sonriendo hacia el encuentro con el enemigo. Cuando las dos facciones se juntaron en el medio de lo que se había denominado “la Tierra de Nadie”, empezaron a abrazarse e intercambiar obsequios. La mayoría no se entendían entre ellos, pero había miradas y gestos que eran comunes en todas las culturas. La mañana siguiente, se disputó hasta un partido de fútbol entre las dos partes, partido del que se dice que al final ganaron los alemanes. Eso bastó para convertir aquel día de navidad en un día de tregua histórico al principio de una larga y atroz contienda al que con el tiempo se le conocería con el nombre de “la Gran Guerra”. Fue así que gracias a la música, la comida y el fútbol, unos seres humanos se dieron cuenta que debajo del uniforme del enemigo, había también otros seres humanos.

    #HistoriasdelaHistoria

    Francesco Profilo
    Participante

    25 julio, 2021 a las 3:45 pm ver respuesta

    Zenda el 5 de julio, 2021 a las 10:13

    Cuéntanos una historia ambientada este verano, o en cualquier otro verano,  y participa en #elveranodemivida, nuestro nuevo concurso. Escribe un relato  desde hoy, 5 de julio, hasta el domingo 25 de julio, y participa en este concurso, dotado con 2.000 euros en premios y patrocinado por Iberdrola.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para los dos finalistas es de 500 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el lunes 5 de julio de 2021, al domingo 25 de julio de 2021 a las 23:59. El miércoles 28 de julio publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 30 de julio de 2021 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #elveranodemivida en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    Aquí os dejo el enlace con mi participación al concurso:

    https://twitter.com/FrancescoProBcn/status/1419291417416015879

    Y el relato completo, para quien lo quiera leer ;) :

    Aunque hayan pasado más de veinte años, recuerdo muy bien aquel verano. Nunca podré olvidar la sensación que probé, por ejemplo, jugando por primera vez al Tomb Raider o al Fifa en la recién estrenada PlayStation. En la radio sonaban “Frozen” de Madonna, “Save Tonight” de Eagle Eye Cherry, “Believe” de Cher y probablemente algún tema veraniego y empalagoso de Ricky Martin. En casa se nos había estropeado el televisor y mi madre no tenía ninguna intención de volver a comprarlo pronto, así que para ver los partidos del mundial de fútbol de aquel año, tenía que acudir a un bar lleno de humo y de adultos bebiendo y gritando frases irrepetibles. Por aquel entonces en la ciudad donde crecí había tanto contrabando de tabaco proveniente de Europa del este, que los bares solían tener dos de esos congeladores horizontales; uno para los helados y otro, apagado, para guardar las cajas de cigarrillos.

    Nosotros vivíamos en un barrio de casitas pequeñas de piedra blanca y mi hermano y yo no teníamos mucho que hacer para pasar el rato cuando estábamos en casa. Básicamente las opciones se reducían a escuchar la radio o leer y yo me pasaba todo el tiempo que no estaba en la calle entre los libros y la música. Nuestra vivienda se encontraba cerca de un cine que en verano hacía sesiones al aire libre y desde nuestro tejado, si te asomabas lo bastante como para arriesgar la vida, podías llegar a ver gratis películas como “El show de Truman”, “Salvar al soldado Ryan” o “La leyenda del pianista en el océano”. Fue aquel verano cuando me di cuenta que mi familia era más bien humilde, por no decir pobre. Mi madre trabajaba todo el día y supongo que también por eso me obligaba a hacer cualquier tipo de deporte. Fútbol, judo, taekwondo, baloncesto... Pero cuando llegaba el verano, solo quedaban los partidos de fútbol en la calle. Plazuelas que olían a mediterráneo, castigadas por el sol de finales de julio, donde pasábamos nuestras tardes intentando imitar a los futbolistas más en boga de la época.

    Recuerdo las paredes de la ciudad repletas de graffitis y los chicos bailando break dance en el suelo de mármol que rodeaba la iglesia de mi barrio. Recuerdo comprar porno y cigarros sueltos a escondidas, productos que forzosamente también tenía que consumir alejado de la vista de adultos y sobre todo de mi madre. Recuerdo la bicicleta que había heredado del nieto del dueño de la droguería delante de mi casa, a la que había añadido una carta del rey de la baraja francesa en la rueda trasera para que sonara como una motocicleta. Recuerdo también a los abusones de la zona que a menudo intentaban robarme la maldita bici y cualquier cosa medianamente chula que podía llegar a tener.

    Aunque fueron años duros para nosotros, este periodo marcó el comienzo de mi adolescencia y hoy en día recuerdo aquellos años con mucha nostalgia. Se que todo esto no volverá. No volverá mi abuelo con quien me quedaba en el sofá por las tardes mirando el ciclismo, la fórmula uno o Mike Tyson noqueando al pobre desafortunado de turno. No volverá mi abuela ni su pasta hecha a mano y sus botellas de té helado siempre presentes en la nevera que normalmente estaba cinco o seis veces más llena de la nevera de casa de mi madre. No volverá aquella música, aquellas películas y aquellas emociones que sólo se pueden vivir en una determinada etapa de la vida. Sin embargo, estoy convencido que aquel verano fue muy importante para mi educación y para empezar a forjarme como el adulto que soy hoy. No se si fue el mejor verano de mi vida, pero sin duda es el que más extraño y el que más desearía volver a vivir.

    Francesco Profilo
    Participante

    24 junio, 2021 a las 7:27 pm ver respuesta

    Zenda el 8 de junio, 2021 a las 10:43

    Zenda celebra un nuevo concurso en el que ya puedes participar, en este foro. Un concurso de sueños. De sueños deportivos, profesionales o personales, de sueños de gloria, a través de relatos, de narraciones ficticias o reales. Cuenta tus #SueñosdeGloria desde hoy, 8 de junio, el domingo 27 de junio, y participa en este concurso, dotado con 2.000 euros en premios y patrocinado por Iberdrola.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para los dos finalistas es de 500 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los textos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu relato en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el martes 8 de junio de 2021, al domingo 27 de junio de 2021 a las 23:59. El miércoles 30 de junio publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 1 de julio de 2021 se difundirán los nombres del ganador y de los dos finalistas.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #SueñosdeGloria en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    Os dejo aquí el enlace a mi relato.

    Muchas gracias.

    https://twitter.com/FrancescoProBcn/status/1408113047017754630