• Cinta Cano Barbudo
    Participante

    14 febrero, 2018 a las 3:29 am ver respuesta

    Así son mis noches

     

    https://ululalalobaherida.blogspot.com.es/2017/11/guardia.html

    Cinta Cano Barbudo
    Participante

    14 febrero, 2018 a las 3:22 am ver respuesta

    Yo creo que puede estar ahí mismo,

    https://ululalalobaherida.blogspot.com.es/2018/02/al-doblar-la-esquina.html

     

     

     

     

     

    Cinta Cano Barbudo
    Participante

    4 febrero, 2018 a las 6:02 am ver respuesta

    Hay piernas, piernuscas, piernazas, piernecitas; hay patas y patazas, hay patotas. Y también está Patitas.

    Aquí mi pequeño relato,

     

    https://ululalalobaherida.blogspot.com.es/2018/02/patitas.html

    Cinta Cano Barbudo
    Participante

    3 febrero, 2018 a las 5:07 am ver respuesta

    Zenda el 24 de enero, 2018 a las 09:50

    historias de superación en Zenda

    Zenda organiza un nuevo concurso de historias de superación,  con motivo de la celebración de Día Mundial contra el Cáncer. Este concurso, dotado con 3.000 euros, cuenta con un jurado formado por los escritores Espido Freire, Lara Siscar, Paula Izquierdo, Juan Gómez-Jurado, Juan Eslava Galán y Miguel Munárriz.

    El plazo para participar en este concurso patrocinado por Iberdrola, comienza hoy, 24 de enero, a las 12 del mediodía, y termina el domingo 4 de febrero a las doce de la noche; el día que, desde el año 2000, fue instaurado como Día Mundial del Cáncer con el objetivo de aumentar la concienciación y movilizar a la sociedad para avanzar en la prevención y control de esta enfermedad. El martes 6 de febrero publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. Y el jueves 8 de febrero se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Las historias deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook o como un tuit en Twitter.

    3) Después, debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar ahí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #historiasdesuperación en Facebook y Twitter.

    En este enlace puedes leer las bases detalladas del concurso. ¡Participa!

    Mi relato, en mi blog:

     

    https://ululalalobaherida.blogspot.com.es/2018/02/puntos-de-vista.html

    Cinta Cano Barbudo
    Participante

    3 febrero, 2018 a las 5:06 am ver respuesta

    Como la copa de un pinoooooooooooo!!!!

    Cinta Cano Barbudo
    Participante

    9 enero, 2018 a las 1:30 pm ver respuesta

    [quote quote=12691]Creo que estamos tan acostumbrados a la adulación, tan acostumbrados a obviar la crítica, que nos cuesta aceptar que algunas cosas nuestras son mediocres o pésimas, que hay gente llena de talento y calidad, que ignoramos más de lo que sabemos y que somos poco en esto, yo ni siquiera me atrevo a llamarme escritora, y hablo de mí y solo de mí que pellizco las letras y ellas a mí destrozan. Buenas noches, yo hoy intento aprender y mañana, mañana también. besos ❤️❗️ [/quote]

    Bravo Mara, así es!!!! Y me encanta tu poesía!!!

    Cinta Cano Barbudo
    Participante

    9 enero, 2018 a las 1:30 pm ver respuesta

    [quote quote=12689]

    Yo creo que es muy normal que leas otros relatos no premiados y que te gusten, que te parezcan a veces mejores que los ganadores. Si queremos buscar razones, podemos encontrar varias, todas válidas: desde la subjetividad de quienes ejerzan de jurado al hecho de que sólo hay uno (o dos) premios y muchos escritos que pueden tocarnos más, así es la literatura. De hecho al final son los lectores los que acaban dando el triunfo o el fracaso a un libro si tiene la suerte de ser publicado, y hay best sellers buenísimos y otros que tiraríamos al cubo de la basura, de igual manera que pasa con las obras más modestas. Participar en concursos y sospechar, plantearse dudas, es muy humano, todos lo habremos hecho en algún momento. A veces nos decimos que las cosas están amañadas o sí, es cierto, habrá quien sea profesional de concursos. ¿Y qué? También eso es arte, si logra encandilar a un jurado. ¿Premios dados de antemano? Habrá unos que sí y otros que no, como en todas las esferas de la vida. La honestidad también es un arte, y también lo puede ser la corrupción. Somos escritores y creo que una de nuestras fortunas es creer en que todo, absolutamente todo, contradicciones especialmente, es posible. Pero, dejando a un lado lo que pueda o no pueda ser, nadie nos obliga a presentar nuestros relatos. Algunas veces sabemos que es un puro ejercicio, otras, tal vez cuando estamos especialmente orgullosos de nuestro trabajo, aspiramos a ganar, a quedar finalistas…en cualquier caso, cuando eso sucede el mundo se vuelve una fiesta. Al menos para mí. Y como me ha sucedido, creo que seguiré creyendo en que puede que un día vuelva a ganar el primer premio, el accésit, o simplemente forme parte de una antología. A veces es cierto que uno se desespera porque ve en los fallos nombres de personas ya muy consagradas, con un colchón muy mullido y sabes que ese prestigio, en ciertos certámenes, es una garantía para ellos y un punto en tu contra. Pero al mismo tiempo ves cosas muy frescas, de gente muy joven, y te alegras porque hay cabida, porque hay esperanza. Está claro que muchos de nosotros, como tantos otros artesanos de todos los menesteres, nunca alcanzaremos la fama. Y sin embargo, que hoy alguien se vaya directo a mi blog y me lea, y sin conocerme me diga algo agradable de uno de mis escritos es ya tan sorprendente, tan grande, es un premio en sí mismo. Tener un blog es un premio. Cuántos escritores habrán muerto sin que nadie descubriese lo que guardaban sus páginas, sin un solo lector: eso ya ni lo sabemos, pasamos la vida autopublicitándonos más o menos para poder satisfacer nuestra vanidad. Que sí, no me digáis que no, todos llevamos un pedazo muy gordo de ella. Y claro, no voy a decir que la idea del premio no sea el atractivo máximo. Pero a veces, si salimos un poquito fuera de nuestro ombligo y vemos lo que otros hacen, logramos ser conscientes de que el mundo está abarrotado de gente que sabe escribir. Escribir, imaginar, crear, engañar. Y deberíamos alegrarnos. Yo me he leído unos cuantos cuentos de navidad de quitarme el sombrero. Y ya con eso este concurso y otros donde el propio autor sea lector (y con ello también todo lo juez que quiera) es una joya. De verdad. Y a ver si para el 2018 podemos vivir sabiendo que somos muy envidiosos, pero que en realidad no merece la pena. Feliz Navidad que acaba!

    Me gusta mucho tu comentario Cinta. Feliz año a todos [/quote] Muchas gracias Raquel!!! A mí esto ya me hace muuyyyyyyy feliz! Un abrazo grandoteeeee

    Cinta Cano Barbudo
    Participante

    6 enero, 2018 a las 5:33 am ver respuesta

    [quote quote=6604] el trabajo no se puede posponer por una novela. Pero la novela a la que sí renuncie y que no acabé de leer fue “Madame Bovary” de Flaubert, la verdad detesté el bovarismo, llegue a la página 233 y paré. Me dije a mí mismo: “sí sigo leyendo voy a terminar de odiar a esta mujer”.

     

     

    ¡Tenías que haber seguido leyendo, hombre! Así terminabas de odiarla de una vez...

    Cinta Cano Barbudo
    Participante

    6 enero, 2018 a las 5:00 am ver respuesta

    Yo creo que es muy normal que leas otros relatos no premiados y que te gusten, que te parezcan a veces mejores que los ganadores. Si queremos buscar razones, podemos encontrar varias, todas válidas: desde la subjetividad de quienes ejerzan de jurado al hecho de que sólo hay uno (o dos) premios y muchos escritos que pueden tocarnos más, así es la literatura. De hecho al final son los lectores los que acaban dando el triunfo o el fracaso a un libro si tiene la suerte de ser publicado, y hay best sellers buenísimos y otros que tiraríamos al cubo de la basura, de igual manera que pasa con las obras más modestas. Participar en concursos y sospechar, plantearse dudas, es muy humano, todos lo habremos hecho en algún momento. A veces nos decimos que las cosas están amañadas o sí, es cierto, habrá quien sea profesional de concursos. ¿Y qué? También eso es arte, si logra encandilar a un jurado. ¿Premios dados de antemano? Habrá unos que sí y otros que no, como en todas las esferas de la vida. La honestidad también es un arte, y también lo puede ser la corrupción. Somos escritores y creo que una de nuestras fortunas es creer en que todo, absolutamente todo, contradicciones especialmente, es posible. Pero, dejando a un lado lo que pueda o no pueda ser, nadie nos obliga a presentar nuestros relatos. Algunas veces sabemos que es un puro ejercicio, otras, tal vez cuando estamos especialmente orgullosos de nuestro trabajo, aspiramos a ganar, a quedar finalistas...en cualquier caso, cuando eso sucede el mundo se vuelve una fiesta. Al menos para mí. Y como me ha sucedido, creo que seguiré creyendo en que puede que un día vuelva a ganar el primer premio, el accésit, o simplemente forme parte de una antología. A veces es cierto que uno se desespera porque ve en los fallos nombres de personas ya muy consagradas, con un colchón muy mullido y sabes que ese prestigio, en ciertos certámenes, es una garantía para ellos y un punto en tu contra. Pero al mismo tiempo ves cosas muy frescas, de gente muy joven, y te alegras porque hay cabida, porque hay esperanza. Está claro que muchos de nosotros, como tantos otros artesanos de todos los menesteres, nunca alcanzaremos la fama. Y sin embargo, que hoy alguien se vaya directo a mi blog y me lea, y sin conocerme me diga algo agradable de uno de mis escritos es ya tan sorprendente, tan grande, es un premio en sí mismo. Tener un blog es un premio. Cuántos escritores habrán muerto sin que nadie descubriese lo que guardaban sus páginas, sin un solo lector: eso ya ni lo sabemos, pasamos la vida autopublicitándonos más o menos para poder satisfacer nuestra vanidad. Que sí, no me digáis que no, todos llevamos un pedazo muy gordo de ella. Y claro, no voy a decir que la idea del premio no sea el atractivo máximo. Pero a veces, si salimos un poquito fuera de nuestro ombligo y vemos lo que otros hacen, logramos ser conscientes de que el mundo está abarrotado de gente que sabe escribir. Escribir, imaginar, crear, engañar. Y deberíamos alegrarnos. Yo me he leído unos cuantos cuentos de navidad de quitarme el sombrero. Y ya con eso este concurso y otros donde el propio autor sea lector (y con ello también todo lo juez que quiera) es una joya. De verdad. Y a ver si para el 2018 podemos vivir sabiendo que somos muy envidiosos, pero que en realidad no merece la pena. Feliz Navidad que acaba!

    Cinta Cano Barbudo
    Participante

    4 enero, 2018 a las 7:09 am ver respuesta

    Un cierto duende.

    http://ululalalobaherida.blogspot.com.es/2018/01/un-cierto-duende.html

    Cinta Cano Barbudo
    Participante

    2 enero, 2018 a las 6:27 am ver respuesta

    Mi relato, en mi blog:

    http://ululalalobaherida.blogspot.com.es/2018/01/fecha-senalada.html

     

    Saludos

    Cinta Cano Barbudo
    Participante

    25 septiembre, 2017 a las 6:50 am ver respuesta

    Aquí dos poemillas míos:

    http://ululalalobaherida.blogspot.com.es/2017/09/reencuentro.html

    http://ululalalobaherida.blogspot.com.es/2017/09/el-limitado-poder-del-viento.html