• Lourdes Andrés
    Participante

    29 enero, 2021 a las 1:02 am ver respuesta

    Alfonso Chunga Ramírez el 14 de enero, 2021 a las 19:52

    Mi Mejor Maestro, Don Efraín. Publicación en el siguiente enlace.

    http://chicameros.blogspot.com/2007/10/don-efran.html

     

     

    He publicado la historia sobre #MiMejorMaestro "No tuve ocasión de decirle adiós" en mi blog: LocaPorti. http://fudetua.blogspot.com

     

    Lourdes Andrés
    Participante

    29 enero, 2021 a las 1:00 am ver respuesta

    He publicado la historia sobre #MiMejorMaestro "No tuve ocasión de decirle adiós" en mi blog: LocaPorti.

     

    Lourdes Andrés
    Participante

    9 agosto, 2020 a las 9:29 pm ver respuesta

    Zenda el 13 de julio, 2020 a las 11:04

    ¡Viaja, escribe y participa! Viaja por el interior. Viaja por nuestras costas. Vive aventuras en nuestras islas. Haz rutas a pie, en bicicleta, en coche. Y luego cuéntanos una historia de viajes, ambientada este verano, y participa en el nuevo concurso patrocinado por Iberdrola y dotado con 3.000 euros en premios. Puedes participar desde este lunes, 13 de julio, hasta el 9 de agosto.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    El jurado, que elegirá un ganador y un finalista, valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos. El autor de la mejor historia ganará un premio de 2.000 euros. El finalista, un premio de 1.000 euros. .

    1) Para poder participar en la promoción es necesario escribir en Internet una historia de viajes ambientada en este verano. Las historias deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: Puedes participar del lunes 13 de julio de 2020 a las 12:00, al domingo 9 de agosto de 2020 a las 23:59. El miércoles 12 de agosto publicaremos en Zenda una selección con las 10 historias que optan a los premios. El viernes 14 de agosto de 2020 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    De entre los textos publicados en el plazo indicado, un jurado, formado por los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez, elegirá el ganador y el finalista. El jurado valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #Historiasdeviajes en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

    A mi relato para el concurso de Zenda #historiasdeviajes lo he titulado "El italiano imaginario". Aquí el enlace: http://fudetua.blogspot.com

    Lourdes Andrés
    Participante

    13 abril, 2020 a las 11:56 pm ver respuesta

    Encontraréis el relato EL CUMPLEAÑOS DE SOFIA en mi blog. Aquí el enlace: http://fudetua.blogspot.com

     

    Lourdes Andrés
    Participante

    20 octubre, 2019 a las 9:09 pm ver respuesta

    Zenda el 4 de octubre, 2019 a las 10:37

    Un animal doméstico. O salvaje. O varios. Una historia contada en primera persona, por el propio animal, o por cualquier otro narrador. Real o ficticia. Actual o de cualquier época. Escribe un relato y participa en el concurso de #historiasdeanimales de Zenda, patrocinado por Iberdrola y dotado con 3.000 euros en premios. El plazo para participar comienza este 4 de octubre, Día Mundial de los Animales.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 2.000 €. El premio para la otra historia finalista es de 1.000 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Las historias de animales deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar del viernes 4 de octubre de 2019, al domingo 20 de octubre de 2019 a las 23:59. El miércoles 23 de octubre publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 25 de octubre de 2019 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #historiasdeanimales en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

    Un nombre para la felicidad, mi relato para #historiasdeanimales de @zendalibros. Anunciado en mi twitter @lourdesandres y publicado en mi blog: http://fudetua.blogspot.com

    Lourdes Andrés

    Lourdes Andrés
    Participante

    13 mayo, 2019 a las 11:30 pm ver respuesta

    He publicado mi relato "Buen viaje (Goede Reis)" en mi blog Locaporti: https://fudetua.blogspot.com. Os invito a leerlo: https://fudetua.blogspot.com/2019/05/buen-viaje.html

    Lourdes Andrés
    Participante

    11 noviembre, 2018 a las 8:55 pm ver respuesta

    Zenda el 26 de octubre, 2018 a las 12:13

    Día de Muertos en Zenda

    Participa en el nuevo concurso de Zenda, dotado con 3.000 euros en premios y patrocinado por Iberdrola. Escribe una historia del Día de los Muertos que incluya la palabra México. El jurado lo forman los escritores Jorge Volpi, Gabriela Guerra Rey, Espido Freire, Élmer Mendoza y Xavier Velasco, con Miguel Munárriz como secretario. Queremos celebrar el Día de Muertos en México, ¡participa!

    El primer premio está dotado con 2.000 €. El premio para la otra historia finalista es de 1.000 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Las historias deberán ser originales e inéditos. La temática de las historias es libre, aunque es obligatorio incluir la palabra México. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook o como un tuit o un hilo en Twitter.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar del viernes 26 de octubre de 2018, al domingo 11 de noviembre de 2018 a las 23:59. El martes 13 de noviembre publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El jueves 15 de noviembre de 2018 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #DíadeMuertos en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

    Mi relato FUE UNA BONITA HISTORIA para el concurso de @zendalibros, #DíadeMuertos, en  mi blog: http://fudetua.blogspot.com

    Lourdes Andrés

    Lourdes Andrés
    Participante

    21 octubre, 2018 a las 9:39 pm ver respuesta

    Zenda el 3 de octubre, 2018 a las 12:46

    Concurso de poesía de otoño en Zenda

    Ya puedes participar, aquí en este foro, en el nuevo concurso de poesía de Zenda, dotado con 3.000 euros en premios y patrocinado por Iberdrola. La temática de los poemas es libre, aunque hay que incluir la palabra otoño.

    El jurado de este concurso lo forman los poetas José Manuel Caballero Bonald,  Ana Merino, Alicia Aza y Antonio Lucas, con Miguel Munárriz como secretario.

    El primer premio está dotado con 2.000 €. El premio para el otro poema finalista es de 1.000 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los poemas deberán ser originales e inéditos. La temática de los poemas es libre, aunque es obligotorio incluir la palabra otoño. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras.

    2) Debes publicar tu poema en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook o como un tuit o un hilo en Twitter.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar del miércoles 3 de octubre de 2018, al domingo 21 de octubre de 2018 a las 23:59. El martes 23 de octubre publicaremos en Zenda una selección con los 10 poemas que optan a los premios. El jueves 25 de octubre de 2018 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #otoño en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu poema!

    Aquí en mi blog está publicado mi poema "La semana que murió mi padre" http://fudetua.blogspot.com/

    Cordialmente,

    Lourdes Andrés

    Lourdes Andrés
    Participante

    27 agosto, 2017 a las 10:18 pm ver respuesta

    Mi relato EL JARDÍN DE ROSA, en mi blog en este link: https://fudetua.blogspot.com.es

    Lourdes Andrés
    Participante

    7 agosto, 2017 a las 12:00 am ver respuesta

    Juan José Pérez escribió el 21 Julio, 2017 a las 4:28 pm:

    Buenas tardes. Ahí va el enlace a mi relato. Espero que os guste. Un saludo https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=10210907048497167&id=1381369394¬if_t=like¬if_id=1500305882413734&ref=m_notif

    https://fudetua.blogspot.com.es

    Lourdes Andrés
    Participante

    6 agosto, 2017 a las 11:59 pm ver respuesta

    felipe humberto rizzo escribió el 1 Agosto, 2017 a las 9:44 pm:

    Hola, les envío mi relato, espero les guste: https://www.facebook.com/felipehumberto.rizzo.3/posts/1482959721772680

    EL MAR Y YOParado frente al mar embravecidoMi imagen se refleja en su informe masa enfurecida.Traduce en sus olas el… Publicado por Felipe Humberto Rizzo en Martes, 1 de agosto de 2017

    Pablo Del Río García escribió el 1 Agosto, 2017 a las 9:27 pm:

    Buenas tardes: Adjunto enlace para acceder a mi relato. https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=10211369943218870&id=1070086252 Muchas gracias. Pablo del Río

    https://twitter.com/LourdesAndres/status/894314608613261314

    Lourdes Andrés
    Participante

    6 agosto, 2017 a las 11:54 pm ver respuesta

    Cristina Gil Belmonte escribió el 1 Agosto, 2017 a las 9:44 pm:

    LA MEMORIA DE LAS COSAS PENDIENTESRecuerda los abrazos que daba a su madre tras la llegada del colegio, donde le… Publicado por Cristina Gil Belmonte en Martes, 1 de agosto de 2017

    https://twitter.com/LourdesAndres/status/894314608613261314

    Lourdes Andrés
    Participante

    6 agosto, 2017 a las 11:50 pm ver respuesta

    Mi relato Secretos, gatos y David Bowie para el concurso de @zendalibros, #UnMarDeHistorias, en  mi blog: https://fudetua.blogspot.com.es

    Lourdes Andrés
    Participante

    6 agosto, 2017 a las 11:46 pm ver respuesta

    Mi relato Secretos, gatos y David Bowie, en mi blog Locaporti, en este link: https://fudetua.blogspot.com.es

    Lourdes Andrés
    Participante

    2 julio, 2017 a las 10:23 pm ver respuesta

    Lourdes Andrés escribió el 2 Julio, 2017 a las 10:22 pm:

    Soy Lourdes Andrés y para el concurso Historia con orgullo en Senda he escrito el relato: Los bonobos y los silencios de Sofía. Está en mi blog Locaporti, en el link: http://fudetua.blogspot.com.es Aquí el texto: Los bonobos y los silencios de Sofía Por la mañana estuvo en el hospital. La noche anterior, a Rafa le habían dado una paliza cuando volvía a su casa. Sofía estuvo un rato con él. Nunca había visto alguien tan magullado. Ella y sus amigos trataron de convencerlo que avisara a su familia; pero, Rafa no quería preocuparlos. A Sofía no le gustaban las comidas familiares. Sin embargo, por un breve momento, le hizo ilusión. Había ocurrido algo distinto esa semana. Otra invitación, una que había desviado su mirada y la había sacado de su acotado mundo. En una cena con amigos había conocido un grupo de profesionales que dedicaban tiempo ad honorem a una pequeña fundación. En pocos días, había visto realidades diversas. Había conocido niños con sida, los había visto jugar y reírse, aparentemente, ajenos a su condición. Las pequeñas miserias de Sofía se habían desvanecido. Le dieron ganas de contar su mañana en el hospital y su experiencia en la Fundación. O quizá no. Con su familia, Sofía era más de escuchar. Estaba el factor supervivencia. Las invitaciones de la semana la habían salvado de las pocas opciones que le dejaba su bancarrota. Su rutina alimenticia de los últimos días se reducía a aceite de oliva, atún, pan, leche y café, y así sería hasta que le pagaran en unos días más. Rasguñón y ella compartirían amistosa y abnegadamente leche y atún, hasta que llegaran refuerzos. Pobre gato. No había aterrizado en el mejor hogar y aún teniendo la ventana abierta, cada vez que salía, volvía. Y encima, le regalaba ronroneos a su quebrada dueña. Cuando su madrastra la llamó, Sofía aceptó. Ya conocía el menú: chismes, prejuicios, ensalada, carne y patatas. Esa tarde en la fundación sus pecas y su pelo rojizo habían atraído a Valentina, que la había convertido en su público cautivo. La niña era divertida, cariñosa y le mostraba todas sus peripecias. Nunca había sido voluntaria y le parecía que ese fútil acto de generosidad se le devolvía como un boomerang. Regalar una tarde le había henchido los pulmones de aire nuevo y la llenaba de orgullo. Esa mañana en el hospital, el mundo le había mostrado su lado más cruel en el adolorido rostro de su amigo. Trataba de animarlo. Le decía que el hecho de que estuviera bebido y volviera a su casa de noche, solo, por un mal barrio, no le daba derecho a nadie a pegarle. Rafa no era responsable de lo que le había ocurrido. Los delincuentes eran otros. Sofía había acompañado a Rafa por sus confusos estados de ánimo, de culpa, euforia, profunda tristeza, hasta llegar a su fina ironía, algo que ya le era más propio. Durante la comida, el padre de Sofía habló primero de tenis, como era habitual, de la mansión que había comprado su amigo Hugo, eso era nuevo, y después de la actualidad. Eran muy de comentar las noticias. Habló sobre el hijo de un banquero que salió del armario a lo grande y en portadas de revistas. No sólo admitió su homosexualidad sino que dijo que tenía sida hacía años y se había tratado en Estados Unidos. Para Sofía no era novedad, era un secreto a voces. Su padre dijo que él no se sentaría nunca al lado de alguien que tuviera sida. En ese instante, ella dejó los cubiertos en el plato. Una audiencia receptiva hubiese notado ese leve gesto de contrariedad. Su padre continuó con el discurso de que ser gay era antinatura. Qué podía decir Sofía. Que venía del hospital porque a un amigo que salía de una discoteca gay le habían zurrado tan fuerte que había quedado tirado en el suelo inconsciente y se había despertado en una habitación blanca, aséptica, completamente desorientado. Que la llamaron a ella porque fue al primero de sus contactos que encontraron. O que el editor de su primer trabajo, con quién compartió manzanas, bebidas, chocolates, textos y madrugones, había muerto de sida, años atrás, cuando se hablaba del tema como algo ajeno a Uruguay. Pocos podían darse el lujo de pagarse un buen tratamiento y menos aún recibirlo en Estados Unidos. Qué le iba a decir. Había conocido a sus abuelos, sabía de dónde venía. Es cierto que, a veces, sentía vergüenza por ese hombre que era su padre, pero también aprecio y gratitud. En ocasiones, incluso, admiración. Empezando por lo básico, debía agradecer la comida de hoy. Si no estaría compartiendo leche y atún con Rasguñón. Sofía reconocía que sus estudios, sus viajes, su amor a la literatura y al cine, se lo había brindado su familia. Todo lo cual había contribuido a que ella tuviese una mente abierta. Sabía que sus padres le habían dado lo que consideraban mejor. Su padre era de una generación y un entorno que se iniciaba en el sexo con putas y para los que tener amantes era símbolo de estatus. Debía entender, por ejemplo, que su madre se enamorara de un sueco y los dejara solos en Montevideo. Su limitado mundo uruguayo le quedaba pequeño y provinciano. Las opciones que vio su madre si se quedaba significaban aceptar la doble vida que su ambiente le ofrecía o separarse y descender de su categoría social. Pensaba que debía renunciar a ciertas expectativas respecto a sus padres y apreciar lo recibido. Esa sociedad que detestaba era la que la había moldeado. Después de comer volvería al hospital. El fuerte golpe en la cabeza le había provocado a Rafa un traumatismo craneal. Ella y un ex novio de él, abogado, tenían los papeles con ordenes de no resucitar. Rafa había dejado todo por escrito. Después de un largo silencio, Sofía dijo: “los bonobos, papá. Son un tipo de chimpancé que se relaciona sexualmente tanto con machos como con hembras. Así que tan antinatura no es”. Sacó unas risas a su padre, el tema quedó zanjado y se despidió.

     

    Lourdes Andrés
    Participante

    2 julio, 2017 a las 10:22 pm ver respuesta

    Soy Lourdes Andrés y para el concurso Historia con orgullo en Senda he escrito el relato: Los bonobos y los silencios de Sofía. Está en mi blog Locaporti, en el link: http://fudetua.blogspot.com.es

    Aquí el texto:

    Los bonobos y los silencios de Sofía

    Por la mañana estuvo en el hospital. La noche anterior, a Rafa le habían dado una paliza cuando volvía a su casa. Sofía estuvo un rato con él. Nunca había visto alguien tan magullado. Ella y sus amigos trataron de convencerlo que avisara a su familia; pero, Rafa no quería preocuparlos.

     

    A Sofía no le gustaban las comidas familiares. Sin embargo, por un breve momento, le hizo ilusión. Había ocurrido algo distinto esa semana. Otra invitación, una que había desviado su mirada y la había sacado de su acotado mundo. En una cena con amigos había conocido un grupo de profesionales que dedicaban tiempo ad honorem a una pequeña fundación. En pocos días, había visto realidades diversas. Había conocido niños con sida, los había visto jugar y reírse, aparentemente, ajenos a su condición. Las pequeñas miserias de Sofía se habían desvanecido. Le dieron ganas de contar su mañana en el hospital y su experiencia en la Fundación.

     

    O quizá no. Con su familia, Sofía era más de escuchar.

     

    Estaba el factor supervivencia. Las invitaciones de la semana la habían salvado de las pocas opciones que le dejaba su bancarrota. Su rutina alimenticia de los últimos días se reducía a aceite de oliva, atún, pan, leche y café, y así sería hasta que le pagaran en unos días más. Rasguñón y ella compartirían amistosa y abnegadamente leche y atún, hasta que llegaran refuerzos. Pobre gato. No había aterrizado en el mejor hogar y aún teniendo la ventana abierta, cada vez que salía, volvía.  Y encima, le regalaba ronroneos a su quebrada dueña.

     

    Cuando su madrastra la llamó, Sofía aceptó.

     

    Ya conocía el menú: chismes, prejuicios, ensalada, carne y patatas.

     

    Esa tarde en la fundación sus pecas y su pelo rojizo habían atraído a Valentina, que la había convertido en su público cautivo. La niña era divertida, cariñosa y le mostraba todas sus peripecias. Nunca había sido voluntaria y le parecía que ese fútil acto de generosidad se le devolvía como un boomerang. Regalar una tarde le había henchido los pulmones de aire nuevo y la llenaba de orgullo.

     

    Esa mañana en el hospital, el mundo le había mostrado su lado más cruel en el adolorido rostro de su amigo. Trataba de animarlo. Le decía que el hecho de que estuviera bebido y volviera a su casa de noche, solo, por un mal barrio, no le daba derecho a nadie a pegarle. Rafa no era responsable de lo que le había ocurrido. Los delincuentes eran otros. Sofía había acompañado a Rafa por sus confusos estados de ánimo, de culpa, euforia, profunda tristeza, hasta llegar a su fina ironía, algo que ya le era más propio.

     

    Durante la comida, el padre de Sofía habló primero de tenis, como era habitual, de la mansión que había comprado su amigo Hugo, eso era nuevo, y después de la actualidad. Eran muy de comentar las noticias. Habló sobre el hijo de un banquero que salió del armario a lo grande y en portadas de revistas. No sólo admitió su homosexualidad sino que dijo que tenía sida hacía años y se había tratado en Estados Unidos. Para Sofía no era novedad, era un secreto a voces. Su padre dijo que él no se sentaría nunca al lado de alguien que tuviera sida. En ese instante, ella dejó los cubiertos en el plato. Una audiencia receptiva hubiese notado ese leve gesto de contrariedad. Su padre continuó con el discurso de que ser gay era antinatura.

     

    Qué podía decir Sofía. Que venía del hospital porque a un amigo que salía de una discoteca gay le habían zurrado tan fuerte que había quedado tirado en el suelo inconsciente y se había despertado en una habitación blanca, aséptica, completamente desorientado. Que la llamaron a ella porque fue al primero de sus contactos que encontraron. O que el editor de su primer trabajo, con quién compartió manzanas, bebidas, chocolates, textos y madrugones, había muerto de sida, años atrás, cuando se hablaba del tema como algo ajeno a Uruguay. Pocos podían darse el lujo de pagarse un buen tratamiento y menos aún recibirlo en Estados Unidos.

     

    Qué le iba a decir.

     

    Había conocido a sus abuelos, sabía de dónde venía. Es cierto que, a veces, sentía vergüenza por ese hombre que era su padre, pero también aprecio y gratitud. En ocasiones, incluso, admiración. Empezando por lo básico, debía agradecer la comida de hoy. Si no estaría compartiendo leche y atún con Rasguñón. Sofía reconocía que sus estudios, sus viajes, su amor a la literatura y al cine, se lo había brindado su familia. Todo lo cual había contribuido a que ella tuviese una mente abierta. Sabía que sus padres le habían dado lo que consideraban mejor. Su padre era de una generación y un entorno que se iniciaba en el sexo con putas y para los que tener amantes era símbolo de estatus. Debía entender, por ejemplo, que su madre se enamorara de un sueco y los dejara solos en Montevideo. Su limitado mundo uruguayo le quedaba pequeño y provinciano. Las opciones que vio su madre si se quedaba significaban aceptar la doble vida que su ambiente le ofrecía o separarse y descender de su categoría social.

     

    Pensaba que debía renunciar a ciertas expectativas respecto a sus padres y apreciar lo recibido. Esa sociedad que detestaba era la que la había moldeado.

     

    Después de comer volvería al hospital. El fuerte golpe en la cabeza le había provocado a Rafa un traumatismo craneal. Ella y un ex novio de él, abogado, tenían los papeles con ordenes de no resucitar. Rafa había dejado todo por escrito.

     

    Después de un largo silencio, Sofía dijo: “los bonobos, papá. Son un tipo de chimpancé que se relaciona sexualmente tanto con machos como con hembras. Así que tan antinatura no es”. Sacó unas risas a su padre, el tema quedó zanjado y se despidió.

     

    Lourdes Andrés
    Participante

    2 julio, 2017 a las 9:25 pm ver respuesta

    Mi relato: Los bonobos y los silencios de Sofía

    Está en mi blog, aquí el enlace:http://fudetua.blogspot.com.es

    Lourdes Andrés

    Lourdes Andrés
    Participante

    18 junio, 2017 a las 11:54 pm ver respuesta

    No estoy segura de que mi cuento La Nueva haya quedado grabado en el foro de @zendalibros. No lo veo en ningún lado. Y no veo nada publicado del día 18 de junio. Está en mi blog Locaporti: fudetua.blogspot.com/2017/06/la-nue

    Lourdes Andrés
    Participante

    18 junio, 2017 a las 11:53 pm ver respuesta

    Jaime Fuertes escribió el 14 Junio, 2017 a las 5:52 pm:

    #Palabrasalviento aquí va mi participación!!

    Día uno.

    No estoy segura de que mi cuento La Nueva haya quedado grabado en el foro de @zendalibros. Está en mi blog Loca... fudetua.blogspot.com/2017/06/la-nue
    Natalia Calle escribió el 14 Junio, 2017 a las 7:22 pm:

    ¡Hola a todos! Postulo mi cuento “Las palabras” disponible en este link http://nacaarportfolio.blogspot.com.co/2017/06/las-palabras-las-frases-impronunciables.html Saludos y buena suerte a todos.

     

    Lourdes Andrés
    Participante

    18 junio, 2017 a las 11:48 pm ver respuesta

    No estoy segura de que mi cuento La Nueva haya quedado grabado en el foro de @zendalibros. Está en mi blog Loca... fudetua.blogspot.com/2017/06/la-nue