• 19 enero, 2021 a las 10:19 pm ver respuesta

    Zenda el 14 de enero, 2021 a las 12:30

    Escribe sobre tu mejor maestro y participa en el nuevo concurso de  Zenda, patrocinado por Iberdrola y dotado con 2.000 euros en premios. El certamen comienza hoy y terminará el 28 de enero, día de Santo Tomás de Aquino, patrón de las universidades, de estudiantes y profesores.

    ¿Cómo recuerdas a tu mejor maestro, a la mejor profesora o profesor que has tenido en primaria, en infantil, en EGB, en párvulos, en BUP, en la ESO, en Bachillerato, en COU, en la FP, en la Universidad, en una academia,...? Participa en el nuevo certamen de Zenda, patrocinado por Iberdrola.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para la dos historias finalistas es de 500 € para cada uno.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los relatos deberán ser originales e inéditos. Para poder participar en el concurso será necesario escribir en Internet un cuento, real o ficticio, en el que aparezca una persona dedicada a cualquier tipo de enseñanza. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar desde el jueves 14 de enero de 2021 al jueves 28 de enero de 2021 a las 23:59. El miércoles 3 de febrero publicaremos en Zenda una selección con los 10 relatos que optan a los premios. El viernes 5 de febrero de 2021 se difundirán los nombres del ganador del primer premio de 1.000 euros y de los ganadores de los segundos premios de 500 euros.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #MiMejorMaestro en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    Julia. Valiente.

    Apareció Julia y la clase se heló.

    Callamos, su presencia era breve, pero tenía mucha letra guardada en los ojos.

    Yo creía en Aladín, ése que volaba vendiendo alfombras por las casas…  Por eso me acomodé en mi silla y esperé para escuchar su historia, la de una mujer vestida con pantalones y rizos rebeldes que parecían caracoles, jerseys de cuello cisne y manos delgadas, afiladas a poner algún cero.

    Los años ochenta campaban. La publicidad no era subliminal. BUP se encaraba; las chicas y los chicos nos mezclábamos sin experiencias religiosas ni previas. La programación había sido en blanco y negro.

    Las de la pública éramos menos sexys, estábamos más gordas, comíamos patatas y pan. Fuimos pasto de las finas niñas de la privada; las Marilinas nos  envidiaban las pechugas recién apretadas en sujetadores de mercería Paca, los shorts de la clase de gimnasia, las risas estrenadas… Nosotras llorábamos los bullings por la espalda. Los puñales de la gente mala. Había muy buenas chicas también. Las Cristinas nunca me fallaron, tampoco las Anas. Me enamoré de Teo.

    Julia brillaba, yo la quería a muerte.

    La Literatura  jamás estuvo de moda. Había redadas en los institutos y siempre cogían a la más pringada, la más desgraciada de ojeras hasta el water.

    Los chicos inteligentes se llamaban  Bonhomes y se apellidaban Fidel.

    Julia me miraba y yo leía; ese año cayeron los Grandes en mi cabecera, las cuatro esquinas de mi cama fueron: Rosalía, Torrente,  La Pardo y Castelao… Hubo otros ángeles, pero éstos no sabían mi nombre, ni volvieron a guiñarme el ojo en dicho ferrolano. ¡Malo será!. Y fue bueno. ¡Gracias Julia!. ¡Gracias eternas, querida atea mía!. Nombre de mujer inspiradora.

    En Ferrol íbamos a todo filispín, nos costaba tanto el gallego como el inglés, nos salía caro, si lo hablabas, te convertías en paleto aunque no supieses que era eso realmente… Julia escrutaba la cara de los que no leían y los crucificaba… Los clavos iban a martillo, y las guapas, las Marilinas impagables, tuvieron que claudicar. Un día me saludó en la calle una de ellas, yo seguía leyendo, creo que incluso leía, en un banco de juventud blanco de una esquina cualquiera, cuando la vi… Había engordado y empujaba un carrito de niño prematuro. Me dio pena por ella.

    Mi compañera de viajes a playas felices, en microbuses de familia y amigos, Consuelo, leyó un libro que no pude leer yo. Aunque las dos cantábamos muy bien a los Pecos. Me contó el libro muy escueto, y yo, lo narré en un examen, muy largo. Saqué más nota que ella, (perdónanos Consuelo, hemos pecado), porque Julia era una profesora sin reglas, aún cuando,  sin saberlo, me favoreció, como se favorece al tuerto en el reino de los ciegos.

    Creo que le gustaba leer, a los que allí estuvimos,( en esa clase de Literatura sin rima) , con tanta atención como al Gabo. No se puede ser más justa, aunque en este caso, me lloviera la lotería a mí. ¡Alabados sean los maestros!.

    Creo que siempre la quise, incluso el día que nos “heló” en Ferrol, la primera vez que la leí, la primera vez que “heló “. Era septiembre y empezábamos a sentir que corría el tiempo. ¡Vota libertad!.

    Valiente, te sigo queriendo.

    Julia sigue viva,  y es un premio, para todos; cada segundo que vive, por Lorca lo puedo jurar, creo que sale mi número,  trece y negro, del día que la conocí y me lo puse pegado en el pecho con mi nombre.

    En Instagram la veo, la leo... En casa tengo su poesía.

    ¡Ave Julia!¡ Los que vamos a leer, por siempre, por ti, te saludan!.

     

    16 octubre, 2020 a las 5:43 pm ver respuesta

    Zenda el 6 de octubre, 2020 a las 10:47

    Escribe una historia rural, ambientada en nuestro tiempo o en cualquier otro tiempo, en el campo, en un pueblo, en la naturaleza, real o ficticia,  y participa en el nuevo concurso de Zenda, patrocinado por Iberdrola y dotado con 2.000 euros en premios. Aquí te explicamos cómo participar en este concurso, con el que queremos rendir homenaje a Miguel Delibes, en su centenario.

    Manda tus historias aquí, en este foro, hasta el 18 de octubre.

    El jurado de este concurso lo forman los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El primer premio está dotado con 1.000 €. El premio para la dos historias finalistas es de 500 € para cada uno.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Las historias rurales deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar del martes 6 de octubre de 2020 al domingo 18 de octubre de 2020 a las 23:59. El miércoles 21 de octubre publicaremos en Zenda una selección con las 10 historias que optan a los premios. El viernes 23 de octubre de 2020 se difundirán los nombres del ganador del primer premio de 1.000 euros y de los ganadores de los segundos premio de 500 euros.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #historiasrurales en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

     

    Bella de aldea.

    Bailaba Carolina y su falda de fieltro negro y rojo volaba al compás de las palmas.
    Aquellos aldeanos eran vecinos suyos y la niña quería impresionarlos una vez más…Con la fuerza de sus pocos años y la dicha que los daños no consiguen apagar cuando tienes los pies aun ligeros, Carolina incrementó sus ganas de agradar e hizo una pirueta final, casi circense, para rematar su baile triunfal.
    Las risas rebotaban en los castaños, algunas muecas simiescas recordaban que era día de fiesta, de feria de aldea pequeña y los ánimos, se reforzaban por el vino barato. La buena gente celebraba el entusiasmo de la mocita bailarina.
    Empezaron a caer las monedas alrededor de la chica, ésta tan feliz, cantaba "muiñeiras" mucho más viejas que ella, mientras las recogía una a una y las iba metiendo en los bolsillos del mandil de casa que, como buen guardián de tesoros, ya protegía la falda de lujo y verbena…Con sumo cuidado, miraba las “monedillas”, golosa, fingiendo un gesto elegante con la mano. Deseaba que todos la viesen artista hasta en los pequeños detalles; orgullosa de su clase, encantada con su cosecha, ni se fijó como sus paisanos se iban retirando, hablando entre ellos por lo bajo, uno en medio de todos, con los ojos inyectados en sangre y babeando en rojo…
    Carolina ya no estaba atenta a nada; hoy habría buena cena en casa y eso era lo único que le importaba ahora, se sentía, con sus zapatos de charol negro en la mano, como la mejor señorita del centro de Pontevedra.
    Compró con las monedas aún templadas, empanada para dos, un pan de maíz entero y una “bolla” de dulce, grande y redonda que, como niña, probó, untando en su dedo la manteca del centro. Aún le dio para un molinillo de hojalata, con sus vivos colores, tentador de ojos jóvenes, girando sus aspas brillantes al suave viento extraño de aquel agosto…
    Lo metió todo en una cesta de mimbre,( algo vieja ya por el uso), escondida en unas “silvas” del camino. Anudó su pañuelo verde, liberó su pelo rubio en cascada, y poniendo su alegre pañuelo en la cabeza, a modo de rosca de asiento para la cesta amaestrada a subirse en lo alto, puso, finalmente, sus manos “en jarra”…E inició el espacio de tierra que la separaba de su madre, ansiosa anciana prematura y reseca, con los platos de loza, vacíos, sobre la mesa y la cara torcida hacia la puerta, como en vieja vieja cuadro con un telón gris, delante de los ojos de un perro de “palleiro”…
    Iba soñando la pequeña y cantando también sus sueños… Ahora tarareaba “coplillas” andaluzas que la transportaban de su pobreza a los palacios más lejanos de Francia o incluso, de Rusia “La Grande”, de donde era un antepasado suyo con la mala suerte de los marineros que acaban “adentro” de los valles…Pero nada la amedrentaba, si la noche se le había dado bien.
    Sin embargo, los lobos, de piernas largas por las caminatas y la miseria, acechaban…
    Aunque Carolina ya estaba condenada y no podía salvarse de la hoguera, aunque gritase y gritase… La misma feria que la pagaba por su arte, la llamaba ”zorrita” por la espalda, encendiendo los deseos de las alimañas que no saben de niñas ni de inocencia ni de lástimas ni tienen alma en su cuerpo, aparentemente, humano.
    Sabido es que París no vale una infancia de aldea verde y castaña.
    Carolina nunca existió. Fue “Bella” siempre, incluso cuando ya muy vieja, cuando recordaba sus primeros bailes en medio de la nada, con una memoria, en ruinas, pero clara y rebelde a la desgracia de ser mujer cuando serlo y quererlo mostrar era una vergüenza imperdonable. Un crimen que se tenía que pagar, tuvieras la edad que tuvieras. Carolina sólo tenía nueve años.

    5 mayo, 2020 a las 2:27 pm ver respuesta

    Zenda el 27 de abril, 2020 a las 10:47

    Cuenta una historia  sobre nuestros mayores. Sobre vuestra madre, vuestro maestro, vuestra abuela, vuestro tío, vuestra vecina  Cuenta la historia de uno de nuestros mayores y participa en el nuevo concurso literario de Zenda, que organizamos durante la pandemia del coronavirus para rendir homenaje a nuestros mayores, patrocinado por Iberdrola. El autor de la mejor historia ganará un premio de 1.000 euros. Además, los autores de las 10 historias finalistas restantes recibirán un premio de 200 euros. Puedes participar desde hoy hasta el 11 de mayo

    A continuación te explicamos cómo participar.

    El jurado, que elegirá un ganador y un finalista, valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos. El primer premio está dotado con 1.000 €. Los diez ganadores del segundo premio recibirán 200 € cada uno.

    1) Las historias deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso:  Del lunes 27 de abril de 2020 a las 12:00, al lunes 11 de mayo de 2020 a las 23:59. El miércoles 13 de mayo publicaremos en Zenda una selección con las 30 historias que optan a los premios. El viernes 15 de mayo de 2020 se difundirán los nombres del ganador del primer premio de 1.000 y de los 10 ganadores del segundo premio de 200 euros.

    De entre los textos publicados en el plazo indicado, un jurado, formado por los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez, elegirá un ganador y diez finalistas. El jurado valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #NuestrosMayores en las redes sociales.

    El primer premio está dotado con 1.000 € en metálico. La dotación para los diez ganadores del segundo premio es de 200 € en metálico. (3.000 €, en total).

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

    ¡Hola amigos!: Ahí va mi relatillo para unas personas muy "Grandes" en nuestras vidas.

    La Sra. Andrea.

    Había comentado por teléfono, a mi hermana mayor, que no se tenía en pie... Pero salió a aplaudir a su pequeño balcón, a las ocho en punto de la noche, como si no hubiese un mañana...
    La Sra. Andrea es mi vecina del tercero izquierda; no puedo recordar a su marido, aunque lo he visto(muy serio y con bigote) , desde que tengo sentido común, colgado en su dorado particular, a la altura del pecho de su viuda.
    Dice mi madre que era un jilguero, y lo es aún, quizá de otra manera. Sus labios siguen pintados de rojo Marilyn todo el día, hasta que se acuesta... Sale camino de la compra, con su carrito verde, su cuerpecillo de gorrión y su sonrisa a diestro y siniestro, puesta. Ahora que no puede darnos abrazos y besos de abuela, es abundante en palabras escritas por mensajes bajo la puerta o llamadas a deshora. Muy generosa en bizcochos de limón y fresas. En carnes, sin embargo, prieta, como las pensiones de los estorbos... Dice bajo su mascarilla rosa. Sus ojos son azules mar intenso, con un cerco negro que le da un aire de dureza, desvanecido en ternura, cuando te mira de cerca...
    Nunca creí que sobreviviera a ésta, es verdad, no me atrevía a apostar por ella... Demasiadas batallas, pensaba; dos guerras en distintos países, con distintas pérdidas; tres hijos, tres nueras, seis nietos, (dos, criados a sus pechos ya secos) ;un perrillo "flojeras", que baja a veces en brazos, para que le de el sol en las oxidadas caderas... Y que, hace sus necesidades en un arenero "cómo un señor", ¡qué señores no habrá conocido ella!, me dice guiñándome un ojo. También vive con un gayo inglés, Ned le llama, un pirata, ciego de una pata y cojo de un ojo, capitán de las sardinas frescas... Al mínimo descuido de bolsa de escalera, el minino se hace con un delicioso ratoncillo escamado y huye, ligero, ladino como medalla de oro de salto de obstáculos y de ventana, si se presta.
    No se si por todo esto, o porque está en todos mis recuerdos de niño "reviejo" , tengo que ser honesto y decir que la quiero, inmensamente, sin recelos... Observo que desde su sencillo andar de abuela, me está enseñando a sentir un "Bella Ciao" dentro, más que mil historias de buenos y malos... Sin necesidad de cantarlo ni bailarlo, siquiera. Son diecisiete años conociéndola... No me pilla de nuevas, su coraje.
    Salgo un momento al balcón, dejo mi lápiz sobre el folio en blanco... Siento ya sus manos, arengando, encima de mi cabeza, suenan tan honestas como siempre... Tengo que aplaudir también, por solidaridad, por ella, por tanto cariño a espuertas...
    Necesito verla, amiga mía, Sra. Andrea, la más viejecita que veo desde mi cómoda atalaya... Necesito mantener mi esperanza abierta... Si usted vive, mi mundo girará... Por eso aplaude y yo, lo sé, compañera.

    Muchas gracias y suerte a los mejores. Gracias por ampliar el número de ganadores ¡Qué ilusión!. Un saludo afectuoso.

    21 abril, 2020 a las 9:41 pm ver respuesta

    Zenda el 21 de abril, 2020 a las 08:55

    Este Día del Libro sorteamos 23 libros mediante cheques regalos de Todostuslibros.com. Para participar, sólo tienes que recomendar un libro aquí mismo, en este foro, respondiendo a estas líneas.

    En Zenda queremos conmemorar el Día del Libro sorteando 23 libros y difundiendo la campaña «Apoya a tu librería» de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Librerías (CEGAL). Cada uno de los ganadores de nuestro sorteo, que está patrocinado por Iberdrola, recibirá un cheque regalo que podrá canjear por un libro cuando las librerías reabran sus puertas.

    La iniciativa «Apoya a tu librería» se lleva a cabo a través de la plataforma colectiva «Todostuslibros.com», ante el cierre de estos establecimientos por la pandemia del coronavirus.

    CÓMO PARTICIPAR

    Para poder participar en la promoción es necesario recomendar  un libro. Además, puedes difundir tus recomendaciones en las redes sociales (Facebook, Twitter, YouTube e Instagram) mediante las etiquetas #ApoyaATuLibrería y #DíadelLibro.

    Para participar hay que seguir los siguientes pasos:

    1) Al final de este entrada en el foro, recomienda un libro. Un libro de cualquier género y de cualquier época, que hayas leído durante el confinamiento o que te apetezca leer o recomendar estos días. Si aún no estás dado de alta en nuestro foro, previamente deberás registrarte.

    2) Plazos: El plazo para participar en el sorteo comienza el martes 21 de abril y termina el jueves 23 de abril de 2020 a las 23:59. El viernes 24 de abril publicaremos en Zenda la lista con los 23 ganadores y nos pondremos en contacto con ellos.

    PREMIO

    Sorteamos 23 cheques regalos compuestos por un único libro de la siguiente lista. Cada ganador podrá elegir el que prefiere y la librería de Todostuslibros.com donde quiere recogerlo (en este enlace podrán elegir las librerías: https://www.todostuslibros.com/librerias-con-cheques-regalo):

    El misterio del Agua Azul, de Percival Christopher Wren.

    Claudio, mira, de Alfons Cervera

    Crónicas barbitúricas, de Karina Sainz Borgo

    De la melancolía, de Espido Freire

    Días sin ti, de Elvira Sastre

    El latido de la tierra, de Luz Gabás

    El lento adiós de los tranvías, Manuel Rico

    El mapa de los afectos, de Ana Merino

    Gente que se fue, de David Gistau

    La tentación del Caudillo, de Juan Eslava Galán

    Las incorrectas, de Paloma Bravo

    Loba Negra, de Juan Gómez-Jurado

    Los desnudos, de Antonio Lucas

    Mamá, de Jorge Fernández Díaz

    No robarás, de Blas Ruiz Grau

    Rómpete, corazón, de Cristina López Barrio

    Si esto es una mujer, de Lorenzo Silva y Noemí Trujillo

    Sidi, de Arturo Pérez-Reverte

    Te quiero viva, burra, de Loreto Sánchez Seoane

    Toda la poesía, de Luis Eduardo Aute

    Todo lo peor, de César Pérez Gellida

    Un episodio nacional, de Carlos Mayoral

    Un viejo que leía novelas de amor, de Luis Sepúlveda

    Zenda se pondrá en contacto con los ganadores del sorteo a través de sus perfiles de redes sociales, para informarles de que han sido seleccionados como ganadores y pedirles que escojan el libro que quieren y la librería donde van a canjear el cheque. El premio es personal e intransferible.

    Hola amigos! Creo que antes, no se envió.

    Recomiendo "Ovejas esquiladas que temblaban de frío" de Gsus Bonilla.

    No os arrepentiréis. Os atravesará como una espada pero los supervivientes, ya no podréis, ser los mismos.

    Muchas gracias. Y si lo he duplicado, que sólo valga una participación, por supuesto. Suerte a todos, el premio me gusta más aún que el vil metal...

    3 marzo, 2020 a las 12:36 am ver respuesta

    Zenda el 24 de febrero, 2020 a las 11:38

    Escribe la historia de una heroína, de ayer, de hoy, de cualquier época y lugar, participa en el nuevo concurso de Zenda. Hay 3.000 euros en premios (2.000 para el ganador y 1.000 para el finalista) y diez libros: los autores de los relatos finalistas recibirán un ejemplar en papel de Heroínas, el nuevo libro gratuito de Zenda,  patrocinado por Iberdrola y coordinado por Juan Gómez-Jurado.

    Heroínas es una obra colectiva, patrocinada por Iberdrola, que incluye relatos de Elia Barceló, Espido Freire, Luz Gabás, Arturo González-Campos, Alaitz Leceaga, Manel Loureiro, Raquel Martos, José María Merino, Bárbara Montes, César Pérez Gellida, Blas Ruiz Grau, Karina Sainz Borgo, Mikel Santiago y Lorenzo Silva, que está ilustrada por Fran Ferriz y que ha sido coordinada por Miguel Munárriz y Leandro Pérez.

    Este compendio de relatos no estará a la venta en librerías. La versión electrónica de Heroínas podrá descargarse de forma gratuita en Amazon y otras plataformas a partir del 26 de febrero. Además, Zenda e Iberdrola sortearán y regalarán numerosos ejemplares de la edición en papel del libro en iniciativas como este concurso.

    El jurado del certamen lo forman  escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El jurado, que elegirá un ganador y un finalista, valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos. El primer premio está dotado con 2.000 € y el segundo con 1.000 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los cuentos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar el lunes 24 de febrero de 2020 a las 12:00, al domingo 8 de marzo de 2020 a las 23:59. El miércoles 11 de marzo publicaremos en Zenda una selección con las 10 historias  que optan a los premios, que recibirán además un ejemplar de Heroínas. El viernes 13 de marzo de 2020 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #Heroínas en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

    ¡Hola amigos!. Muchas gracias por esta oportunidad. Ahí va mi heroína. https://www.instagram.com/s/aGlnaGxpZ2h0OjE3ODQ5MzcwMzE5OTA3NTcy?igshid=1cpac6vh0v8t2&story_media_id=2256292523701390312_10742550113

    15 febrero, 2020 a las 9:24 pm ver respuesta

    Zenda el 31 de enero, 2019 a las 13:37

    Poemas de amor en Zenda

    Escribe un poema y participa, aquí en este foro, en el nuevo concurso de poesía de Zenda, dotado con 3.000 euros en premios y patrocinado por Iberdrola. Para poder participar es preciso escribir en Internet un poema que incluya la palabra AMOR.

    El jurado de este concurso lo forman los poetas José Manuel Caballero Bonald, Ana Merino, Raquel Lanseros, Alicia Aza y Antonio Lucas, con Miguel Munárriz como secretario.

    El primer premio está dotado con 2.000 €. El premio para el otro poema finalista es de 1.000 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los poemas deberán ser originales e inéditos. Es obligatorio incluir la palabra AMOR. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos poemas.

    2) Debes publicar tu poema en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook o como un tuit o un hilo en Twitter.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar del jueves 31 de enero de 2019, al domingo 17 de febrero de 2019 a las 23:59. El miércoles 20 de febrero publicaremos en Zenda una selección con los 10 poemas que optan a los premios. El viernes 22 de febrero de 2019 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #poemasdeamor en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu poema!

    ¡Hola amigos!... Otea vez, por aquí. Os envío con cariño, mi poema, para participar en vuestro concurso de amor... ¡Nada menos!. GRACIAS.

    Amor.

    No temo al cielo, cuando truena.

    No temo a Dios, cuando le fallo.

    Temo a la gente que camina por la tierra, creyendo que son Luz Verdadera, y Santa.

    Me dan miedo las personas, a las que les huele a rosas , el aliento de la mañana. Las que duermen a pierna suelta, mientras al lado, hay otra que calla.

    Temo a los ríos que no suenan, a las hogueras que se sofocan sin agua.

    A la nieve del verano, y al frío de las casas sin alma.

    No te temo a ti, marinero... No te temo a ti, que me amas.

    No temo al que lee, no temo al que reza, como un niño, en la noche, llama...

    Pero temo al ignorante, que nos lee la mente, para hacer un buen uso, en nombre, del orden y la Patria...

    No quiero vivir con miedo.

    Por eso te quiero, marinero.

    ¡Oh mi marinero de arena blanca!... Tan imperfecto, tan imperfecto, que sin barco, ni vela, hemos remado... Hace ya un tiempo, mi amor, mi marinero... Hasta llegar, con un muchacho, a esta isla, de mar calma.

     

     

    16 diciembre, 2019 a las 2:47 am ver respuesta

     Hola amigos! : No aparezco. Escribí aquí mi texto. Lo envié a tiempo. Me gustaría saber que hice mal, para rectificar, en la próxima ocasión. Soy un desastre con las redes sociales. Me encantaría que pudiésemos concursar también, a través del correo electrónico, para los "patas" como yo. Muchas gracias.

    16 diciembre, 2019 a las 12:26 am ver respuesta

    Zenda el 28 de noviembre, 2019 a las 13:21

    Escribe una historia sobre el cambio climático y participa en nuestro concurso, patrocinado por Iberdrola y dotado con 3.000 euros en premios, que Zenda organiza ante la celebración en Madrid de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Escribe un relato que puede ser ficticio o real, o de ciencia ficción, de anticipación, ambientado en el pasado, en el presente, distópico o de cualquier género. El jurado del certamen lo forman  escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El jurado, que elegirá un ganador y un finalista, valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos. El primer premio está dotado con 2.000 € y el segundo con 1.000 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Las historias sobre el cambio climático deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar el jueves 28 de noviembre de 2019 a las 12:00, al domingo 15 de diciembre de 2019 a las 23:59. El martes 17 de diciembre publicaremos en Zenda una selección con las 10 historias que optan a los premios. El viernes 20 de diciembre de 2019 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #COP25 en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

    Héctor será médico.

    Sentía... El frío acero en el tierno abdomen. Ese irrefrenable deseo,que aparece en algunos sueños, de gritar y gritar... Aún con la voz cautiva dentro, desobediente a los desesperados intentos de liberarla. El fiero filo, laceraba todos sus esfuerzos, pero el mayor desafío, estaba en no dejarse llevar por la dulce fatiga de la rendición. Ese placer ladino, del no sentir nada. Nadie podía oírla, pese al atroz silencio. Sus rápidos movimientos, apenas emitían un sonido, comparable, al de un pequeño gatito, jugando con su ovillo de lana. Fuera de allí, en la inmensa casa anexa, el silencio también callaba, salvo por unos leves pasos que acechaban. Las dos horas de obligado reposo infantil, desde el innombrable noviembre gris, eran ahora sagradas. Héctor abrió con sigilo, la pesada puerta de roble. De vez en cuando, sin que su padre o algún adulto más, se diesen cuenta, entraba secretamente, a la habitación prohibida. La regla de la tía Mercedes era certera y tan áspera, como la corteza de un abedul viejo. Sin embargo, la puerta carecía de llave, ni siquiera contaba con un ojo de cerradura, por el que ver y no ser visto. Demasiada tentación, para un inteligente niño, de apenas seis años. - Te llamarás Ella, se le escapó a Héctor, en voz alta. Pensaba sin duda en su madre, aquella madre, que había tenido que subir, irremediablemente, el día que él nació. Se la imaginaba, más allá de los retratos, en las pinturas, del salón grande... Convertida en grácil mariposa de alas color turquesa, como los ojos de su mejor amigo Ned, el gato de la casa. - Un alfiler mal colocado, susurró esta vez Héctor. Seguro que papá me reñiría, si no deshago su error... Al niño se le daba bien, como a su madre, reparar males ajenos. Sería médico, como ella deseaba.

    El débil aleteo de una hermosa mariposa negra, procedente y exclusiva de Surinam, produjo un amplio debate en la pequeña aldea gallega de Serantes. Sesudos entomólogos y prestigiosos científicos, de los mas diversos países, incluido el papá de Héctor, no hallaban explicación plausible, a semejante y extraordinaria aparición repentina.

    Ajena a todo el revuelo, Ella, la exótica y antigua prisionera, del lejano Surinam, posaba de rama en rama, en un viejo castaño, extendiendo sus alas, bellísimas y suavemente teñidas de un turquesa, cada vez más claro... En un balcón cercano, Carola y Carmen, la de los de Leal, se afanaban en desmadejar hilos, que luego servirían para bordar, inmaculadas sábanas blancas para la alcoba principal. Néstor, un despierto niño de diez años, las oía distraído, mirando hacia el castaño que esplendoroso despedía al sol... El ventanal, aún abierto de par en par, permitía al pequeño, asomarse algo más de lo debido. Pronto entró en la habitación, dando saltos de alegría. - ¡Abuela, una mariposa negra y azul!. ¡Venid a verla, abuela!.

    Ella, confiada, se iba acercando hacia ellos, como exhibiéndose graciosamente, sabedora de un aprecio especial.

    -Seguro que es una señal del cielo, neniño, una buena señal. Dijo Carmen, enternecida por la inocente mirada del niño; pero éste, como si no hubiese oído nada, cerró las puertas tan bruscamente y con tanta fuerza, que las dos mujeres quedaron sorprendidas. Néstor solo quería evitar otro encierro a la, a sus ojos, fascinante mariposa, tan frágil, como él recordaba a su madre, cuando todavía vivía. Tras los cristales, la vieron volar segura, cada vez más, felizmente, alejada y alta.

    Decenas de mariposas blancas, alrededor del castaño, no entendían, nada.

    Héctor y Néstor, sí.

    En unos años, afortunadamente, el futuro de la Tierra, estaría en sus manos.

    Ella y su compañera, reflejada en los vidrios del ventanal, no necesitaron regresar, jamás. https://www.instagram.com/p/B6EXOAShyozF8BW2LGp1UFirPlTAkNYENw73FU0/?igshid=8jfwmx46ggt4