• 21 diciembre, 2021 a las 1:28 pm ver respuesta

    Zenda el 15 de diciembre, 2021 a las 12:49

    En estas Navidades, escribe. Cuenta un cuento, ambientado en las Navidades, y participa en nuestro nuevo concurso #cuentosdeNavidad. El autor del mejor relato ganará un premio de 1.000 euros. Y los autores de los dos cuentos finalistas recibirán 500 euros cada uno. Aquí puedes leer las bases de este concurso organizado por Zenda, con el patrocinio de Iberdrola. Y recuerda que puedes participar, desde hoy, 15 de diciembre de 2021, hasta el viernes 7 de enero de 2022. Debes apuntarte al concurso en nuestro foro.

    Bases del concurso de cuentos de Navidad organizado por Zenda e Iberdrola

    La entidad Ruritania Editores S.L. (en adelante “Ruritania”), sociedad válidamente constituida y con domicilio social en Alicante (C/ Periodista Tirso Marín, 16, local 2A 03540), con NIF número B87529103 y correo electrónico contacto@zendalibros.com, titular del dominio web https://www.zendalibros.com (en adelante “Zenda”), en colaboración con Iberdrola, S.A. mercantil con CIF A-48010615 y domicilio social en plaza Euskadi 5, 48009 – Bilbao (Bizkaia), han creado esta promoción de carácter gratuito que se desarrollará de acuerdo con lo previsto en las presentes bases.

    1. El objetivo de la presente promoción es promover la escritura y ofrecer a los usuarios la posibilidad de ganar un premio en metálico..

    2. La promoción se lleva a cabo en internet y pueden participar escritores aficionados y profesionales, así como blogueros y usuarios de redes sociales, de cualquier parte del mundo.

    3. Duración de la promoción: Del miércoles 15 de diciembre de 2021 a las 12:00, al viernes 7 de enero de 2022 a las 23:59. El miércoles 12 de enero de 2022 publicaremos en Zenda una selección con los 10 cuentos que optan a los premios. El viernes 14 de enero de 2022 se difundirán los nombres del ganador del primer premio de 1.000 euros y de los ganadores de los segundos premio de 500 euros.

    CÓMO PARTICIPAR

    Para poder participar en el concurso será necesario escribir en Internet un cuento, real o ficticio, ambientado en las navidades. Dicho relato debe ser publicada en internet mediante una entrada en un blog, en Facebook con una anotación, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada. Además, podrán difundir el texto en las redes sociales mediante el hashtag #cuentosdeNavidad.

    Importante: una vez los usuarios hayan publicado el cuento en sus blogs, cuentas de Facebook, de Twitter o de Instagram, tendrán que inscribirse en el Foro de Zenda en el apartado https://foro.zendalibros.com. Y si todavía no se han dado de alta en el Foro de Zenda, antes tendrán que registrarse en el apartado https://foro.zendalibros.com/registro/.

    Cada concursante podrá participar con dos cuentos como mucho, siempre que cumpla con los requisitos establecidos en estas bases.

    Los cuentos deberán ser originales e inéditos, y no deberán vulnerar en ningún modo derechos de propiedad intelectual e industrial, protección de datos o de cualquier otra índole, de terceros.

    La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres. La máxima es de 1.000 palabras.

    De entre los textos publicados en el plazo indicado, un jurado, formado por los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez, elegirá un ganador y 2 finalistas. El jurado valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos.

    PREMIO

    1. El primer premio está dotado con 1.000 € en metálico. La dotación para los dos ganadores del segundo premio es de 500 € en metálico para cada uno. (2.000 €, en total).

    2. Los premios estarán sujetos a lo dispuesto tanto en la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, reguladora del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), como en el Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento del IRPF, de manera que corresponderá a Zenda, como sujeto pasivo que satisface la renta sujeta a retención o ingreso a cuenta, la realización del ingreso a cuenta o la práctica de la retención correspondiente a efectos de dicho impuesto.

    3. Una vez escogidos los textos premiados, Zenda se pondrá en contacto con los ganadores a través de sus perfiles de redes sociales, para informarles de que han sido seleccionados como ganadores y se les solicitará que remitan un formulario con los siguientes datos: Nombre, apellidos, DNI o Pasaporte, dirección de correo electrónico, dirección postal y número de cuenta bancaria. En el caso de no poder contactar con alguno de los dos (ganador o finalista) en un plazo de cinco (5) días, el jurado podrá escoger un nuevo texto en ambos casos, y en caso de no contactar con estos segundos en el plazo de cinco (5) días, ese premio quedará desierto.

    4. El premio es personal e intransferible. El premio tendrá que ser recogido por el ganador, o la persona que este designe, identificándose con su DNI, Pasaporte o un documento acreditativo que Zenda considere equivalente.

    Buenos dias: Mi cuento de navidad: " En una época oscura y fría , historia de la luz y la esperanza"

    En una época oscura y fría llamada a llevarnos al más oscuro abismo, una luz suave y cálida llamó mi atención en ese frondoso bosque al que salí al poner el pie fuera de casa.

     

    Pisaba un musgo tan frondoso que hundía mis botas oscuras y sucias en lo que parecía un manto verde que podía engullirme.  No sentía el frío, solo podía sentir el calor que emanaba de la luz que me llevaba hacía el centro del bosque.

    Comencé a caminar hacia ese haz de luz, en lo más profundo del bosque, no notaba ni las ramas de acebo, que al rozar mi pelo iban desprendiendo sus bayas a se adhiriendo se mi melena enmarañada.

    De repente una rama se quebró en lo más alto de un enorme abeto y calló al suelo. El sonido hizo que las criaturas que se encontraban más cerca salieran corriendo asustadas por el estruendo: una pequeña lagartija subió por la corteza del árbol, buscando una zona más segura para ocultarse. Una ardilla se asomó entre las ramas ,curiosa mirando el estropicio causado.  Pero ni eso consiguió parar mi marcha decidida.

     

    No notaba la humedad de las hojas, ni los pequeños arañazos que iban dibujándose en mi cara. Solo podía caminar decidida e inexorablemente hacía el claro

    Oía discurrir el arrollo acariciando mis oídos, sentía en mi interior el canto de los pájaros,  el fresco renovador de la humedad de las hojas al rozarme, sentía que volvía a respirar.  A pesar de los arañados, la velocidad, según me adentraba en el bosque, como si del más profundo océano se tratase, en lugar de oprimirme, cuando mas entraba en él , mas libertad y más liviana me sentía.

    Cuando me detuve al llegar a aquel claro, entre la maleza que había crecido emergía una casa, o lo que podía verse de ella.  En la parte sur podía verse acristalado entre la hiedra un invernadero. Me acerqué a  el despacio, ya sin prisa ,sin frío ni estrés iluminada por ese rallo de sol cálido y dulce.

    Traté de abrir la puerta que se enganchaba entre lo que parecían lianas de hojas verdes de la hiedra que tal vez tuviese varias décadas de vida. No con poco esfuerzo entré por la puerta,cuando pude entreabrirla, al principio no conseguía apreciar bien lo que veía,una suerte de plantas completamente sin orden ni concierto devoraban la estancia, no se veían ni los tiestos que una vez las albergaron, lo habían invadido todo.  Pero bajo una hoja de platanera enorme que se había desprendido por el peso y el tiempo,algo se movía.

    Despacito me acerqué,no sabía si asustada por no saber qué podía ser, o bien la falta de aire era por la expectación de qué podía encontrarme.

     

    Pequeño, peludo y un poco asustado, era un zorro, de un tostado brillante , suave y maravilloso era su pelaje. Traté de acariciarle, pero se movió rápido y temiendo lo que yo pudiese hacer. A pesar de ser diciembre y haber salido de casa con un frió impresionante,en ese momento sentía calor y emoción de ver una figura tan hermosa. Me daba miedo volver a asustarlo, se había ocultado bajo una mesa que parecía que habían usado para antiguos cultivos, un par de sacos de turba le sirvieron al animal para ocultarse y quedar a salvo de mis manos.

     

    Lo llamé como una boba “zorrito” no tengas miedo. Me sentí un tanto tonta, ¿hablarle como lo hacía con mi perra?, a un pobre animal salvaje asustado de poco iba a servir, si cabe,para que  quisiese ocultarse aún más.

     

    Pero de pronto oí una voz dulce y suave que decía ZORRA, soy una zorra, no un zorrito.

     

    Me volví buscando a la persona que me hablaba. No me asusté, pero si busque a izquierda y derecha quien me hablaba

     

    Sin encontrar la voz que me había corregido.

    De nuevo me habló :” no soy un zorro, soy una zorra”. ¿En serio, me estaba volviendo loca? no encontraba a la chica que me hablaba, me agaché y vi ese maravilloso hocico tostado y suave asomarse entre un antiguo árbol de navidad abandonado en el invernadero

     

    Me miró con sus ojos color miel y me repitió “ soy yo, la zorra”. “Los humanos os empecináis en decirnos que somos unos hermosos zorros, y cuando habláis de zorras, solo lo hacéis para insultarnos, o a lo sumo intentar decir que somos astutas, pero siempre lo hacéis pensando en algo sucio o negativo”.

    “Si tanto te gusto,  que sepas que no soy un zorro, llámame por lo que soy, oye . ¿Y sabes que pareces un árbol de navidad , tu pelo está lleno de ramas verdes y bolitas rojas?

    JAJAJA

     

    “Sí fuese como tú,  te diría que eres un árbol de navidad, pero yo veo  más allá de lo que lo hacéis los humanos , veo tu cara, veo tu corazón, y a pesar del miedo, sé que no me quieres hacer daño, y sé que quieres aprender más allá de tus limitaciones y tus perjuicios. Llámame como lo que soy como una Zorra , no te avergüences por ello , ni te asustes, piensa menos y siente más cada cosa que ves y vives cada día”.

     

    Me senté en el suelo de aquella estancia, sintiendo esas palabras, sin sentir el frió que ese 24 de diciembre, tal vez calaba mis huesos, la luz y la calidez de un tiempo mejor iluminaba en mi cara una sonrisa, la pata de mi amiga la zorra rozaba mi brazo, la calidez de su piel, de su sangre, hacía que ni el día más frió pudiese molestarme

     

    Llamen le milagro de Navidad, lucidez o realidad, pero ese día que comenzó como otro oscuro día más de los que nos estaba tocando vivir, se tornó luz y esperanza para un mundo más abierto, más dulce y mejor.

    Un nuevo día para mi amiga la zorra , para mí, y para el resto del Mundo

     

    Feliz Navidad

     

    MCMMB76