• Profesor Tornasol
    Participante

    4 diciembre, 2017 a las 5:40 pm ver respuesta

    Yo también creo que Victoria es la novela de Conrad más perfecta. El retrato de los personajes, el ritmo, el suspense son inmejorables. El modelo de narrador que ha elegido Conrad, además, es impecable. Merece la pena releer la novela para volver la mirada sobre el narrador: ¿cuánto sabe? ¿Cómo y cuándo sabe lo que sabe? ¿Cómo dosifica el autor la información de la que dispone el narrador?

    Como dice Barsine, si además de leer te gusta escribir, leer esta novela es echarse sobre la cabeza un cubo de agua fría con un buen pedazo de iceberg.

    Tifón es también espectacular. Esta es un festival de sensaciones acústicas y epidérmicas. Nunca el agua mojó tanto.

    Buena lectura.

    Profesor Tornasol
    Participante

    13 marzo, 2017 a las 11:27 am ver respuesta

    Muchas gracias por tan lúcida recapitulación de los años 40. Siempre es un placer leer tus columnas.

    Me ha traído a la memoria dos textos muy interesantes de Pedro Salinas, que, perdidos durante seis décadas, fueron rescatados, desempolvados y editados por Natalia Vera en 2011, con el título de Dos prosas inéditas.

    El primero de los relatos, pues de relatos se trata, lleva por título A la sombra del paraguas en flor (desvarío en clave de ira) y el segundo, Los cuatro grandes mayúsculos y la doncella Tibérica (cuento infantil con una víctima al fondo).  En el primer texto, Salinas hace una revisión del infame pacto de Múnich, por el que la pérfida Albión y Francia se comprometían a mirar para otro lado bien cogiditos de la mano mientras Hitler hacía a Checoslovaquia lo que el toro hizo con Pasífae y sobre ella. En Los cuatro grandes mayúsculos, espléndida parodia de los libros de caballerías, se describe cómo tras la segunda guerra mundial concluyeron los aliados que no estaba el horno para bollos y que mejor era dejar que Franco agujereara paredones al buen tuntún que permitir que Pepe Stalin metiera el dedazo en el pastel hispano. Y así nos fue.

    Y así nos va.

    Profesor Tornasol
    Participante

    13 marzo, 2017 a las 10:50 am ver respuesta

    Por si acaso, no vaya a ser que falle, como tan a menudo suele ocurrir, la comprensión lectora y se eche mano a espadas y arcabuces al son de cajas y timbales en menos que tarda en decirse "Constantinopla", en el siguiente párrafo de la espléndida columna de Javier Marías conviene hacer una glosa:

    "Vio muy pronto lo que significaba Hitler, cuando Hitler aún no era ‘Hitler’. Hay una escena increíble en la que recuerda haber tenido la oportunidad de matarlo entonces, en un restaurante. Bien que no lo hiciera".

    Ese "bien que no lo hiciera" es una oración concesiva, análoga a "aunque no lo hiciera". No quiere decir, por tanto, nada similar a "¡qué bien que no matara a Hitler!", lo cual convertiría a Javier Marías en algo que no es, fue ni será. La cosa es clara.

    Profesor Tornasol
    Participante

    10 marzo, 2017 a las 12:30 pm ver respuesta

    Siempre mañana y nunca mañanamos.

    Rimas humanas y divinas del licenciado Tomé de Burguillos, Lope de Vega.

    Cuando era joven, me dijeron: "Ya verá usted cuando tenga cincuenta años". Ahora tengo cincuenta y todavía no he visto nada.

    Cuadernos de un mamífero, Erik Satie.

    No le des la mano, Inés,

    a ningún sujeto humano,

    porque, si le das la mano,

    tú tendrás una y el tres.

    Poesías, Baltasar del Alcázar.

     

    Profesor Tornasol
    Participante

    23 febrero, 2017 a las 9:28 am ver respuesta

    Muchas gracias, Rogorn, por esta fantástica iniciativa. Siempre que publicas una nueva entrega cincuentista, disfruto como un enano. Gracias a una de ellas me puse a leer Victoria, de Conrad. A medida que consumía las páginas, me decía: "¿qué he estado haciendo con mi vida antes de esto?".

    Siempre se aprende mucho de la larga experiencia del maestro.

    Un abrazo.

    Profesor Tornasol
    Participante

    23 febrero, 2017 a las 9:19 am ver respuesta

    Buenos días, María:

    No sé si conoces la página escritores.org, que contiene un catálogo de concursos literarios muy completo, distribuido por géneros: novela, poesía, teatro, ensayo, etc. Resulta muy útil cuando uno quiere enviar algún texto. Hay que tener bastante paciencia. Incluso a García Márquez le dieron calabazas muchas veces antes de lograr que le publicasen Cien años de soledad.

    Por cierto, te recomiendo la película Paterson (2016), de Jim Jarmusch, que explora el proceso creador y el descubrimiento de lo poético en lo cotidiano. Además, no ocurre todos los días que estrenen una película cuyo protagonista es un poeta.

    Saludos y suerte.