• 7 enero, 2022 a las 10:22 pm ver respuesta

    Manuel Antonio Salas Gay el 7 de enero, 2022 a las 22:18

    Buenas tardes, tras llevar todo el día intentado enviarles un cuento para el concurso, una vez publicado en facebook, les pego el mismo:

    AMISTAD

     

    No soy la persona más navideña y que me despierten bien temprano el día de Navidad al ritmo de “Jingle Bells, Jingle Bells”, tampoco ayuda.

    Tras un potente café subíamos la cuesta de acceso al parque y nos fijamos a nuestra izquierda en un grupo de tres adolescentes que caminaban a través del césped, con síntomas de no haberse acostado: desgreñados, cubiertos de barro y con bolsas de supermercado llenas de envases y botellas vacías.

    A sus espaldas un cuarto gateaba tratando de incorporarse y caía de bruces una y otra vez en el barrizal. El derrotado que dejan atrás sus compinches-pensé.

    Una mujer se le acercó y comentó algo –imagino que se interesó por su estado-. El chaval intentó levantarse al tiempo que gesticulaba con una mano para que le dejara en paz.

    -“Vaya amigos más cojonudos”-murmuró una pareja que pasaba.

    Los “Tres mosqueteros” regresaron y al cruzarnos con ellos mi pareja y yo les preguntamos si no le iban a ayudar. Visiblemente obnubilado y arrastrando las palabras, el autoerigido portavoz nos dijo que habían coincidido en la zona de copas y les había seguido toda la noche sin dejar de increparles. De ser amigos le ayudarían. Se fueron. Otro chico incorporado a la escena ayudaba al inconsciente. Nos marchamos.

    “Amistad, Navidad, dulce…”, no cesó de repetirse en mi cabeza el resto del día. Incluso me visitó una añeja y empalagosa melodía de un conocido villancico que acunó en su seno la frasecilla a modo de estribillo.

    El enlace de facebook: https://www.facebook.com/mansal.salman.7/posts/10223810804071643

    7 enero, 2022 a las 10:18 pm ver respuesta

    Buenas tardes, tras llevar todo el día intentado enviarles un cuento para el concurso, una vez publicado en facebook, les pego el mismo:

    AMISTAD

     

    No soy la persona más navideña y que me despierten bien temprano el día de Navidad al ritmo de “Jingle Bells, Jingle Bells”, tampoco ayuda.

    Tras un potente café subíamos la cuesta de acceso al parque y nos fijamos a nuestra izquierda en un grupo de tres adolescentes que caminaban a través del césped, con síntomas de no haberse acostado: desgreñados, cubiertos de barro y con bolsas de supermercado llenas de envases y botellas vacías.

    A sus espaldas un cuarto gateaba tratando de incorporarse y caía de bruces una y otra vez en el barrizal. El derrotado que dejan atrás sus compinches-pensé.

    Una mujer se le acercó y comentó algo –imagino que se interesó por su estado-. El chaval intentó levantarse al tiempo que gesticulaba con una mano para que le dejara en paz.

    -“Vaya amigos más cojonudos”-murmuró una pareja que pasaba.

    Los “Tres mosqueteros” regresaron y al cruzarnos con ellos mi pareja y yo les preguntamos si no le iban a ayudar. Visiblemente obnubilado y arrastrando las palabras, el autoerigido portavoz nos dijo que habían coincidido en la zona de copas y les había seguido toda la noche sin dejar de increparles. De ser amigos le ayudarían. Se fueron. Otro chico incorporado a la escena ayudaba al inconsciente. Nos marchamos.

    “Amistad, Navidad, dulce…”, no cesó de repetirse en mi cabeza el resto del día. Incluso me visitó una añeja y empalagosa melodía de un conocido villancico que acunó en su seno la frasecilla a modo de estribillo.

    7 enero, 2022 a las 7:08 pm ver respuesta

    ¿Podrían contestar al menos si tienen problemas técnicos, ya que no confirman las recepciones de los correos?.