• Tatiana Beca Osborne
    Participante

    10 agosto, 2020 a las 2:52 pm ver respuesta

    https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=626804718221630&id=277724956462943

    Ahora, que lío. Ahí va el enlace.

    Tatiana Beca Osborne
    Participante

    10 agosto, 2020 a las 2:47 pm ver respuesta

    Zenda el 13 de julio, 2020 a las 11:04

    ¡Viaja, escribe y participa! Viaja por el interior. Viaja por nuestras costas. Vive aventuras en nuestras islas. Haz rutas a pie, en bicicleta, en coche. Y luego cuéntanos una historia de viajes, ambientada este verano, y participa en el nuevo concurso patrocinado por Iberdrola y dotado con 3.000 euros en premios. Puedes participar desde este lunes, 13 de julio, hasta el 9 de agosto.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    El jurado, que elegirá un ganador y un finalista, valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos. El autor de la mejor historia ganará un premio de 2.000 euros. El finalista, un premio de 1.000 euros. .

    1) Para poder participar en la promoción es necesario escribir en Internet una historia de viajes ambientada en este verano. Las historias deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: Puedes participar del lunes 13 de julio de 2020 a las 12:00, al domingo 9 de agosto de 2020 a las 23:59. El miércoles 12 de agosto publicaremos en Zenda una selección con las 10 historias que optan a los premios. El viernes 14 de agosto de 2020 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    De entre los textos publicados en el plazo indicado, un jurado, formado por los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez, elegirá el ganador y el finalista. El jurado valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #Historiasdeviajes en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

     

    Llevo varios días intentando copiar el enlace de Facebook aquí y no hay manera. Así que copio directamente el relato.

    Gracias.

    Tatiana.

    La desaparición de Arnaldo Guevara

    Del diario de Rosaura Guevara.

    Cuenca, Ecuador. 11 de agosto 2018.
     
    Llevo tres días en esta ciudad. Me alojo en el mismo hotel donde lo hiciera mi hermano Arnaldo hace dos meses. Aquí pasó la noche del 5 al 6 de junio. El recepcionista, al enseñarle su foto, lo reconoció en seguida y movió las demás reservas para darme la misma habitación que a él, la cual registré entera nada más entrar sin encontrar ninguna pista. No sé muy bien qué esperaba hallar. He recorrido la ciudad estos días mostrando la foto de Arnaldo a los cuencanos y también a los viajeros. Los pocos que lo recuerdan, un camarero y la cajera del supermercado, no han aportado nada que pueda ayudarme a saber de su paradero. Hablé con mi hermano por última vez el 5 de junio a eso de las nueve de la noche, me dijo que quería descansar pues salía temprano de viaje. No sé cómo viajaba. Podría haber tomado el autobús, alquilado un coche o hecho autostop. Viajar a dedo es algo muy común entre los mochileros y es la opción que considero más probable, puesto que en ninguna de las empresas de alquiler de coches consta su nombre, ni nadie en la estación de autobuses lo recuerda por allí durante ese día. Mañana saldré en dirección a la capital, haciendo paradas en los lugares que intuyo mi hermano hubiera estado interesado en visitar.
     
    Riobamba, Ecuador. 14 de agosto de 2018.
     
    Desde mi partida de Cuenca he intentado seguir el rastro de Arnaldo por varias ciudades. En Riobamba contactó con un viejo amigo del colegio que ahora estudia en la Escuela Superior Politécnica del Chimborazo y se alojó en la casa de este. No di con él por casualidad. Este chico, Miguel, se enteró por sus padres de que mi hermano llevaba dos meses desaparecido y se comunicó con mi familia. Me reuní con él y me contó las intenciones de Arnaldo de continuar su viaje hacía Ambato donde, al parecer, iba a reunirse con otra viajera que habría conocido en Huaraz, Perú. No supo decirme el nombre de aquella chica, solo que era española y que creía que también viajaba sola. Miguel recuerda que Arnaldo le comentó que, junto a ella, irían a visitar el Cotopaxi. Según me cuenta, mi hermano dejó Riobamba el 10 de junio.
     
    Ambato, Ecuador, 17 de agosto 2018.
     
    Dos días en esta ciudad. Ni rastro de la pareja. Parto para el parque nacional del Cotopaxi.
     
    Cotopaxi, Ecuador, 20 de agosto de 2018.
     
    He pasado varios días visitando algunas ciudades en mi trayecto desde Ambato hasta aquí en busca de mi hermano y su acompañante. Nadie los ha visto hasta que, por fin, he llegado al Cotopaxi. El paisaje me resulta casi marciano. Tierra roja salpicada de enormes rocas que han sido escupidas por el imponente volcán. Del rojo se pasa al gris y todo contrasta con la blancura que rodea la boca del Cotopaxi y el verde que colorea las montañas, llanuras y valles colindantes. Hace frio, pero es un frio tropical. He preguntado en todos los hostales de la zona. Finalmente en la Hacienda La Ciénega, la recepcionista cree recordarlos. No consta ninguna habitación a nombre de ningún Arnaldo. Se trata, desde luego, de un hotel muy lujoso para unos mochileros y, conociendo a mi hermano, me cuesta imaginarlo pagando cien dólares por una habitación en una hacienda del siglo XVI. Es un lugar romántico, en el sentido alemán de la palabra, con unos preciosos jardines y una decadente geometría colonial. Desconchones y privilegio conviviendo en un mismo edificio contaminado del misterio andino. Quizá la habitación estuviera a nombre de esa española. La recepcionista está buscando reservas a nombre de mujeres españolas a partir del 10 de junio y mientras, he llamado a la policía para comprobar si alguien ha denunciado la desaparición por la zona de alguna chica con esta nacionalidad. Me volverán a llamar en unas horas. Espero sentada escribiendo en el restaurante y pido un café.
     
    Hay una chica, según me informa la policía, Brianda Pérez Luna, cuya desaparición se denunció hace un mes. Coincide con el nombre de una reserva en la Hacienda del 11 al 13 de junio.
     
    Cotopaxi, Ecuador. 21 de agosto de 2018.
     
    Anoche comuniqué a mis padres los avances en la búsqueda de Arnaldo. Están muy esperanzados aunque la realidad es que no sé nada sobre su paradero. La policía está de acuerdo conmigo en que debieron partir juntos hacía Quito. Mi hermano tiene muchos amigos en esta ciudad y he vuelto a llamar a todos. He encontrado una posible pista. La madre de Hugo tomó un recado para su hijo, que después olvidó mencionarle. Al parecer un tal Armando llamó diciendo que llegaba a Quito al día siguiente y que quería reunirse con él. No recuerda el día exacto de la llamada, pero asegura que fue a mediados de junio. Tengo la certeza de que ese tal Armando era, en realidad, mi hermano Arnaldo. Y si llamó a Hugo para comunicarle que llegaba al día siguiente, ¿cómo no lo llamó para decirle que ya estaba allí? La única respuesta posible es que nunca llegó a la capital. Nunca llegaron, de lo contrario los habrían encontrado ya. Se habrían puesto en contacto con alguien. El rastro de Arnaldo se diluye de nuevo. Mi hermano y su compañera de viaje están en algún lugar del camino entre el Cotopaxi y Quito. Es un trayecto de apenas dos horas en coche. Saldré ahora mismo y buscaré en cada poblado, granja, parque, mercado, montaña y río que haya en el camino.
     
    En algún lugar del camino entre el Cotopaxi y Quito. 21 de agosto de 2018.
     
    6:10 p.m.  Me he detenido tras una hora conduciendo por estos caminos que culebrean entre las viejas montañas. Estoy cansada, mi cabeza empieza a sentir los efectos de las curvas y del soroche. Estacioné mi coche a la entrada de un poblado que no debe tener más de siete u ocho casas, situado sobre el cráter de un volcán inactivo. A pesar de estar el sol muy bajo y la luna ya visible, la aldea está iluminada por una intensa y extraña claridad. Voy a tratar de encontrar un lugar donde pasar la noche y cuando amanezca continuaré mi búsqueda.
     
    7:45 p.m. Nada más adentrarme en el poblado, noté una pesada bruma que se movía entre las pequeñas casas. Me topé con unos vecinos que me han dado de cenar pero no hay donde alojarse así que dormiré en el coche. He quedado en llevarles la foto de mi hermano por la mañana por si lo hubieran visto por la zona.
     
    En algún lugar entre el Cotopaxi y Quito. 22 de agosto 2018.
    00.15 a.m. Pasan las horas y la oscuridad no termina de llegar, es como si el día se hubiese detenido en el atardecer y, aún siendo media noche, una inquietante fosforescencia se ha instalado en el cráter como en un eterno ocaso. Es un fenómeno desconocido para mí.
     
    02:00 a.m. No consigo conciliar el sueño pues la claridad persiste. Salgo a pasear.
     
    3:30 a.m. Aquí nadie parece dormir. Ni los animales. Me acerqué a hablar con un granjero que alimentaba a sus gallinas. Tenía un rostro triste y la piel del color de la ceniza. Dice que aquí nadie duerme. Nunca. Que tampoco nadie muere ni envejece. Debe haber perdido la cabeza. Los efectos del soroche y el té de coca. He estado charlando también con la señora que me invitó a cenar. Cuenta que los primeros pobladores del cráter se asentaron aquí hace quinientos años para cultivar estas tierras tan fértiles formadas a partir de la lava del volcán. Cuando le he preguntado si ella descendía de esos pobladores, ha afirmado de manera contundente que no, que ella es, de hecho, uno de aquellos primeros habitantes y que lleva quinientos años aquí viviendo, labrando la misma tierra desde hace cinco siglos con sus propias manos. No he querido contradecirla. Debe tener secuelas devastadoras para el cerebro vivir en un sitio como este. La altura, la claridad que no les deja conciliar el sueño. Todos parecen haber perdido el sentido de la realidad. Le he enseñado la foto de Arnaldo y dice que lo recuerda muy bien y a una muchacha que caminaba junto a él. No sabe cuándo llegaron y dice que no los vio partir. Siento un vacío en sus palabras e intuyo algo oculto tras ellas. Me esconde algo. Es difícil de adivinar, la niebla es muy espesa y oprime mi entendimiento. No consigo deducir la edad de la campesina, lo mismo me ocurre con el granjero. Podrían tener cuarenta años o setenta. Quizá tienen quinientos como afirma mi testigo. Ya no estoy segura de nada.
     
    6:30 a.m. Me he levantado en el coche. No recordaba cómo llegué a este lugar. Tuve que releer las páginas de mi diario. Se me está desdibujando en la mente la imagen de mi hermano. Tampoco recordaba su nombre. Arnaldo. Pero aún conservo su foto y este diario.
    Siento un profundo malestar y un gran desasosiego. Presiento que algo le pasó aquí a mi hermano y a Brianda. Los habitantes de este inquietante poblado deben saber lo que ocurrió pero, por algún motivo callan. Eso me preocupa. El cráter es sobrecogedor y sus pobladores me provocan escalofríos. Todo esto me hace estremecer. De miedo, de cansancio, de dudas. Salgo a buscar a la señora que anoche me dijo que vio a mi hermano.
     
    11:40 a.m. Acabo de volver al coche y este lugar parece estar sujeto a sus propias leyes naturales. La tierra tiembla bajo mis pies, el mareo persiste, esa luz descuartizada no se va nunca y día y noche parecen lo mismo. Sus habitantes parecen deprimidos, huecos, como el cráter, sin alma o con almas muertas. Es como si el volcán se las hubiera tragado y una insondable cavidad habitara dentro de los pobladores o una inmensa nada se hubiese apoderado de ellos. Cuando he preguntado por el nombre de la aldea a una granjera, esta me ha contestado; «no se puede mencionar lo que no tiene nombre».
    Aquí nadie duerme. Tampoco ríen, ni lloran.
    He intentado contactar con la policía y con mis padres pero no hay cobertura. Este sitio me provoca la misma sensación que un cementerio.
     
    12:00 del mediodía. La hora del hombre sin sombra. En el Ecuador, el sol a esta hora se sitúa justo en ángulo recto con la tierra, lo que ocasiona que nadie ni nada proyecte sombra. Es curioso que, en este lugar, esto ocurre a todas horas. Ningún aldeano proyecta su sombra sobre la fértil llanura volcánica. A ninguna hora y a pesar de la intensa claridad. Ni las personas, ni las casas, ni los animales. Ni siquiera los inmensos árboles tienen sombra. Creo que están todos muertos. Creo que Arnaldo y Brianda están muertos, bajo este cráter. Creo que estamos todos muertos. La tierra se mueve. Con más fuerza que otras veces. Parece que va a abrirse en dos y a tragarnos a todos. Parece que el volcán nos quisiera engullir con sus poderosas fauces.

    El diario de Rosaura Guevara fue encontrado en el interior de su Chevrolet, el cual apareció el 22 de septiembre de 2019 en una llanura desierta de los Andes, dentro del cráter de un volcán a unos veinte kilómetros al sur de Quito. El coche llevaba abandonado un año a la intemperie y no se halló rastro de su dueña. La población más cercana se sitúa a unos diez kilómetros del lugar donde se encontró el coche y nadie por aquí conoce o ha oído jamás hablar de la extraña aldea que se menciona en este diario.

    Tatiana Beca Osborne
    Participante

    7 mayo, 2020 a las 6:50 pm ver respuesta

    Zenda el 27 de abril, 2020 a las 10:47

    Cuenta una historia  sobre nuestros mayores. Sobre vuestra madre, vuestro maestro, vuestra abuela, vuestro tío, vuestra vecina  Cuenta la historia de uno de nuestros mayores y participa en el nuevo concurso literario de Zenda, que organizamos durante la pandemia del coronavirus para rendir homenaje a nuestros mayores, patrocinado por Iberdrola. El autor de la mejor historia ganará un premio de 1.000 euros. Además, los autores de las 10 historias finalistas restantes recibirán un premio de 200 euros. Puedes participar desde hoy hasta el 11 de mayo

    A continuación te explicamos cómo participar.

    El jurado, que elegirá un ganador y un finalista, valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos. El primer premio está dotado con 1.000 €. Los diez ganadores del segundo premio recibirán 200 € cada uno.

    1) Las historias deberán ser originales e inéditas. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso:  Del lunes 27 de abril de 2020 a las 12:00, al lunes 11 de mayo de 2020 a las 23:59. El miércoles 13 de mayo publicaremos en Zenda una selección con las 30 historias que optan a los premios. El viernes 15 de mayo de 2020 se difundirán los nombres del ganador del primer premio de 1.000 y de los 10 ganadores del segundo premio de 200 euros.

    De entre los textos publicados en el plazo indicado, un jurado, formado por los escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez, elegirá un ganador y diez finalistas. El jurado valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #NuestrosMayores en las redes sociales.

    El primer premio está dotado con 1.000 € en metálico. La dotación para los diez ganadores del segundo premio es de 200 € en metálico. (3.000 €, en total).

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

    http://visitantesletrados.blogspot.com/2020/05/el-paquete-tatiana-beca-osborne.html

     

    Aquí dejo mi relato, escrito ca le técnica del fluir de la consciencia.

     

    Gracias.

     

    Tatiana Beca Osborne

    Tatiana Beca Osborne
    Participante

    1 marzo, 2020 a las 9:53 pm ver respuesta

    Zenda el 24 de febrero, 2020 a las 11:38

    Escribe la historia de una heroína, de ayer, de hoy, de cualquier época y lugar, participa en el nuevo concurso de Zenda. Hay 3.000 euros en premios (2.000 para el ganador y 1.000 para el finalista) y diez libros: los autores de los relatos finalistas recibirán un ejemplar en papel de Heroínas, el nuevo libro gratuito de Zenda,  patrocinado por Iberdrola y coordinado por Juan Gómez-Jurado.

    Heroínas es una obra colectiva, patrocinada por Iberdrola, que incluye relatos de Elia Barceló, Espido Freire, Luz Gabás, Arturo González-Campos, Alaitz Leceaga, Manel Loureiro, Raquel Martos, José María Merino, Bárbara Montes, César Pérez Gellida, Blas Ruiz Grau, Karina Sainz Borgo, Mikel Santiago y Lorenzo Silva, que está ilustrada por Fran Ferriz y que ha sido coordinada por Miguel Munárriz y Leandro Pérez.

    Este compendio de relatos no estará a la venta en librerías. La versión electrónica de Heroínas podrá descargarse de forma gratuita en Amazon y otras plataformas a partir del 26 de febrero. Además, Zenda e Iberdrola sortearán y regalarán numerosos ejemplares de la edición en papel del libro en iniciativas como este concurso.

    El jurado del certamen lo forman  escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El jurado, que elegirá un ganador y un finalista, valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos. El primer premio está dotado con 2.000 € y el segundo con 1.000 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los cuentos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar el lunes 24 de febrero de 2020 a las 12:00, al domingo 8 de marzo de 2020 a las 23:59. El miércoles 11 de marzo publicaremos en Zenda una selección con las 10 historias  que optan a los premios, que recibirán además un ejemplar de Heroínas. El viernes 13 de marzo de 2020 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #Heroínas en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu historia!

     

     

    No sé como he pegado el otro relato, espero que se pueda abrir. Qué complicado esto de las redes.

     

    Tatiana Beca Osborne
    Participante

    24 febrero, 2020 a las 12:56 pm ver respuesta

     aquí dejo mi enlace con el cuento para el concurso.

     

    Tatiana Beca Osborne
    Participante

    18 diciembre, 2019 a las 11:33 pm ver respuesta

    Zenda el 18 de diciembre, 2019 a las 11:51

    ¿Qué puedes hacer este final de año y hasta el 6 de enero? Entre otras cosas, participar en el cuarto concurso de cuentos de Navidad de Zenda, que está dotado con 3.000 euros en premios y patrocinado por Iberdrola.

    El jurado del certamen lo forman  escritores Juan Eslava Galán, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire, Paula Izquierdo y la agente literaria Palmira Márquez.

    El jurado, que elegirá un ganador y un finalista, valorará la calidad literaria y la originalidad de los textos. El primer premio está dotado con 2.000 € y el segundo con 1.000 €.

    A continuación te explicamos cómo participar.

    1) Los cuentos deberán ser originales e inéditos. La extensión mínima de los textos es de 100 caracteres y la máxima, de 1.000 palabras. Cada concursante podrá participar con un máximo de dos textos.

    2) Debes publicar tu historia en internet, como entrada de un blog, como una anotación en Facebook, en Twitter con un tuit o un hilo, o en Instagram mediante una publicación o una historia destacada.

    3) Después, si aún no estás dado de alta debes registrarte en este foro de Zenda y escribir una respuesta al final de esta misma entrada. En la respuesta, incluye la dirección donde has publicado el texto. No es necesario publicar aquí el texto completo, basta con la URL (la dirección web).

    4) Calendario del concurso: puedes participar el miércoles 18 de diciembre de 2019 a las 12:00, al lunes 6 de enero de 2020 a las 23:59. El miércoles 8 de enero publicaremos en Zenda una selección con los 10 cuentos que optan a los premios. El viernes 10 de enero de 2020 se difundirán los nombres del ganador y del finalista.

    Y podrás divulgarlo con la etiqueta #cuentosdeNavidad en las redes sociales.

    En este enlace puedes consultar las bases del concurso.

    ¡Participa y escribe tu relato!

    https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=457502045151899&id=277724956462943&__tn__=K-R

     

    Aquí dejo mi enlace con el cuento para el concurso.  

     

    Gracias.

     

    Tatiana.