Introducción al poema:
EN SU MEMORIA
Este poema nace desde la necesidad de recordar, de dar voz a tantas mujeres que, a lo largo del siglo XX, fueron silenciadas en nombre de una supuesta locura. Mujeres encerradas, despojadas de su identidad y sometidas a tratamientos deshumanizados, sin juicio ni defensa, por el simple hecho de no encajar en los moldes impuestos.
EN SU MEMORIA es un grito poético que recupera esa dignidad arrancada, que abraza desde el presente a quienes fueron abandonadas en pasillos fríos y salas blancas de indiferencia. Es también una advertencia: la memoria es el único refugio de quienes no pudieron alzar su voz.
EN SU MEMORIA
¿Dónde estaba?
¿Qué era aquello?
Las frías losas bailaban
alrededor de su cama,
simulando ser sábanas blancas.
No era su casa,
no reconocía ese lugar,
no sabía dónde estaba.
Un ruido feroz se acercaba,
sonidos de ruedas
la amenazaban.
La puerta estalló violenta,
se sobresaltó en la cama.
Con fuerza y sin miramientos,
la levantaron en volandas
para dejarla sobre aquella amenaza.
Mil ruedas bajo su cuerpo
la trasladaban al final de la nada.
Las sábanas blancas seguían
acompañando su marcha.
Unas puertas chirriaron
para tragarla,
hacia una habitación
con olor a tortura anunciada.
—¡Te traigo a otra loca!
—¡A ver si se acaba pronto la jornada!
Las ruedas desaparecieron
bajo su cama,
sintió el frío de un metal
bajo su espalda.
Un casco pesado
cubrió su cabeza,
fue atada de pies y brazos,
cien correas la apresaban,
quedando inmovilizada.
El primer choque eléctrico
atravesó su cabeza,
inundó todo su cuerpo
eliminando su voluntad,
su escasa fuerza,
dejando su mente anulada.
1950, ese año quedó encerrada
sin haber cometido delito,
sin haber podido
emitir palabras,
ni un solo quejío
dejó salir de su alma.
Una sala llena de seres
la rodeaban,
vestidos de blanca inocencia,
con sus almas apagadas.
Se alejó de la multitud,
apoyó su espalda
sobre losas blancas,
dejándose caer muy despacio
hasta tocar el frío
de un suelo bajo sus pies,
hasta quedar desplomada.
Aquel lugar
se convirtió en su casa,
hasta que la muerte esperada
la devolvió al seno
de una tierra cálida.
Terminó la tortura
de terribles descargas
sobre su mente anulada.
La llamaron loca,
y quedó desahuciada.
©María Bueno, 2023. Todos los derechos reservados.
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Maria Bueno
Respondido : 17/01/2026 6:08 am