Unas, pequeñitas, en el cielo oscuro,
pasan de lado a lado por la noche...
y otras, mas brillantes, constelaciones
incluso, son del color de las amapolas.
El amor es parecido a su movimiento.
Un dia, te regalare el universo... y,
si me lo permites, te dejare suelta
volando por todo el conjunto de nubes.
Eres ese ojito mágico que rie en mi.
El dolorido coraje que nunca me atrevi
a despertar, por miedo a caer en el.
Te veo y desaparezco, desaparezco, me voy.