MUCHO MÁS QUE YO
Sólo la oscuridad
es testigo de la soledad,
sólo ella puede sentir
el deseo del vacío negro.
Sólo el silencio puede hablar
como mudo compañero.
Sólo los ojos cerrados pueden ver
aquello que esconde el aliento,
aquello que, sin ser,
muestra las mil caras del saber.
Miradas abiertas despejan la noche cerrada;
entre cerros y jaral,
el verbo tropieza
con el grito ahogado
de las sombras siniestras.
Sólo la noche trae
aromas a brisas de sal,
a mares con danzas
envueltas en espumas blancas,
con sabor de inmensidad.
El aliento de muerte,
el renacimiento del dolor,
la inexistencia,
la desilusión,
letanías de la desaparición.
Todo es mucho,
mucho más que toda yo.
© María Bueno – Todos los derechos reservados.
Respondido : 05/01/2026 2:31 pm