Tu, querida, vales mucho mas
que el resto de mujeres del mundo.
Y, espero, que lo sepas, como
grabado a fuego en tu interior.
Se que eres mujer, y por ello me veo
obligado a hacerte cumplidos siempre
que te pongas guapa o estés maravillosa
por las mañanas, como una flor caída…
Siento que la cabeza me da mil vueltas
cuando te vas y apartas de mi lado…
Lo que siente mi alma es indescifrable…
Yo pensé, que esto seria un juego…
Que romántico Vasquez.
Es algo complicado confesarle a una dama:
El enaltecimiento tan común que le confiere el enamoramiento,
y generaría más cariño algo que no rebaje al resto de mujeres del mundo.
—Olave]J[Nahib—