… voy a la calle y no cierro la puerta después de salir, de hecho, salgo por la ventana…
… ando por la cornisa del edificio pegado a la pared, vivo en el piso 33, aunque puedo distinguir al portero barriendo las hojas secas y rojizas de los castaños del Canadá…
… una bocanada de viento helado me abre la gabardina y mi sombrero vuela por la avenida…
… no sé si lograré alcanzarlo antes de llegar al suelo…