Amén
mucho
más, más y más ruido
tanto tanto
estrepitoso ruido
hasta que me atravieses
físicamente
como luz y calor
que te proyecte
figura y color
a los ojos de los hijos
el ruido que no alcanza materia:
filosofías, religiones e ideologías
se vuelca en creencias
a las mareas suicidas
Este poema explora la búsqueda de trascendencia a través de una experiencia sensorial abrumadora descrita como un estrépito incesante. El narrador lírico anhela que el ruido se materialice en una presencia física capaz de transformarse en luz, calor y color para las futuras generaciones. Existe una crítica implícita hacia las estructuras abstractas, como las religiones y las ideologías, las cuales son vistas como conceptos que no logran alcanzar una forma sólida. Al carecer de sustancia, estas corrientes de pensamiento se convierten en creencias peligrosas que arrastran a las masas hacia un destino autodestructivo. Al final, la obra clama por una conexión tangible que supere el vacío de la retórica intelectual y espiritual convencional.
Un cordial saludo de: Racsonando Ando (Oscar A. Noreña)