Introducción al poema:
En momentos de caos colectivo, cuando las certezas se diluyen y la humanidad parece extraviarse, la llamada a la cordura se vuelve un grito urgente.
Este poema surge desde esa necesidad de reencontrar la armonía entre el pensamiento y el alma, de reclamar una conciencia común que devuelva sentido y equilibro a la existencia humana.
Es un diálogo poético con los valores esenciales, una súplica a la esperanza como brújula moral de los tiempos que vendrán.
© María Bueno, 2025 – Todos los derechos reservados.
Reflexión final de la autora:
Escribí este poema desde el vértice de una tristeza profunda, pero también desde la convicción de que aún queda una semilla de cordura en el alma colectiva. La esperanza no es una ilusión vacía, sino una decisión activa de quienes creen en la igualdad, en el valor de la vida compartida y en el respeto hacia esta Tierra que nos acoge a todos sin distinción.
La poesía, a veces, sólo intenta recordarnos lo que nunca deberíamos olvidar.
La cordura no es la herramienta de los grandes estadistas dominantes, no. Son despiadados en pro de sus objetivos. Me encantó tu forma de describir la hermandad entre los habitantes del planeta. Muy visual. Un saludo.