---Lágrimas de cenizas---
Herida inclinada a la luz.
Dios invocado
por el dolor del mundo
desplomado
en la conciencia.
La sed de perdón
oscila
ecos de dolor y arrepentimiento.
En soledad
el mortal siente
abandono impotente
y clama
clemencia.
La oración sangra
crisantemos negros
con espinas de pecado,
mientras el arrepentimiento
procesiona cerrando
puertas de muerte.
Corona de espinas
hunden el dolor
en la llaga del alma,
alzando angustias
que congelan la sangre.
El pájaro de la muerte,
en los brazos de nuestra cruz,
sorbe un canto apagado,
mientras su ojo fatal
llora
lágrimas de cenizas.
---Geometría celeste---
donde los pasos abren la nada
Caminar
horizontes cerrados
sobre huellas
de soles
que anillan el infinito
Obsesión de espacio,
trotando
el ojo del viento
que mira
lo que ya no es real.
Espíritu de distancia
lleva
voluptuosos deseos,
y los talones se cimbran
en lo que buscamos
desde el nacer.
Rodar
la ruleta del cosmos
con zapatillas celestes,
de suela de luz,
que esparcen
polvos de sombras
flotante en la nada.
Se sueltan
las distancias pasadas
en el ojo desconocido
del porvenir
y un aliento de soles
suda el cansancio
del caminar.
Pensamiento trotando
espaldas de infinito
traza
los misterios del cosmos
donde lo sólido
solo existe
en la petrificación de los astros.
---Laberinto de los astros---
Viajero en el cosmos
El infinito
rebasa la imaginación
mortal,
y es cuerpo espacial
abrazando
espiritualidad
existencial.
Los cometas
rompen tiempo,
trazando
fronteras infinitas,
y la nada
espiga
la mudez del silencio.
Asombra
el laberinto de los astros,
y su existencia
persigue
las huellas que sembramos
en el infinito.
María Isabel Flores