Saludos.
Presento un poema de la autoría de Racsonando Ando (Oscar A. Noreña)
SI PUDIERAS...
Si pudieras amarme para desterrar mi insensatez,
y que juntos, muy tomados de la mano,
aunque en broma nos llamen hermanos, nos besemos...
no en la boca, en la mejilla o en el dedo gordo del pie,
sino allí donde se halla el corazón, que —¡válgame Dios!—
es justamente un órgano más en la cuantía del pensamiento
y de la vida, todo ilusión.
Y es que es precisamente allí
donde reposará el beso:
en el centro de tu corazón.
Si pudieras...
amarme en tu felicidad, sin ninguna idolatría,
un vestigio de la lámpara encendida,
el anuncio de un país extraño
donde se expíen las culpas sin duelo ni consideración;
y sin pedir a cambio prenda de garantía,
un viaje a Marte o que te libere de Plutón.
No es necesario que lo pidas... es mi secreta misión.
Si pudieras...
contemplar mi cielo sin puntos suspensivos
y sin esperar, por asuntos de rebeldía,
que te dibuje un arcoíris
desde la curvatura de tu ombligo
hasta donde te lleve la desilusión.
—Bueno, el vate no usa bate, no es promesa de chocolate—
y se pone en boga; ya es tema de discusión.
Si pudieras...
a modo de enorme interrogación,
alumbrar mi luna sin sombras desesperantes
y sin timos para el ringtone;
mover un poco tu sol
—perihelio de las grandezas—
de izquierda a derecha para atizar mi fuego:
hilachas, tizne y carbón, apartados de colección.
Si pudieras...
arar en cada punto cardinal las sementeras de mi suelo.
Sembradíos, espigas, manojos de Dios.
Y con tus ojos,
lágrimas de universo,
saciar la sed de mis imperios...
caminaría muy derechito, sin la desierta imprudencia,
hasta el oasis de un gran amor.
Si pudieras...
escribiría en las hojas de cada árbol nacido de nuestros pechos...
un poema, una canción, un cuento
o los simples garabatos para iniciar tus versos.
Nuestras manos se juntarían con alabanzas al cielo
y hasta sostendríamos asuntos filosofales
con Sócrates, Aristóteles y con el Crátilo de Platón.
Si pudieras...
llegar hasta donde despunta el día,
el alba de mis sueños,
ufano te escribiría una partitura de voces
en pentagramas de salvación.
Si pudieras...
ser camino de mis embelesos,
y flor, y corazón, y flecha,
y piedra, y mano que busca su consuelo.
Si pudieras...
ser todo y cuánto anhelo,
y apretarme entre tus brazos con tu música de arpegio
y ser las alas en que dormitan los misterios.
Si pudieras...
me haría el beso de tus besos,
te entregaría juntos los te amo para dejar de lado los te quiero.
Si pudieras...
Racsonando Ando / Oscar Arley Noreña Ríos.