Entre lo tangible y las apariencias; el humor persiste.
Perder de vista la condición animal es ir en contra de nuestra naturaleza.
La riqueza del vocabulario ralentiza el conocimiento
Escribir para hoy es lectura de ayer.
El proceso humano vive al margen de los patrones sociales.
Lo que no vivimos nos sobrevive.
El lenguaje es una herramienta individual; en su ascenso, apunta hacia abajo.
Los reductos del blanco y negro no son más que una provocación abrupta a lo absoluto.
El dinero levantó la pared, el poder colocó la puerta.
No hay vínculo más sólido que aquel que el hombre puede establecer entre su naturaleza animal y el sistema humano.
El oficio de aventurarse no tiene más conciencia que la que el camino departe.
Aunque no los avalen; cuerpo y mente son dimensión y sustento.
Por medio del organismo vital, el arte nos sobrepone a lo institucional del mundo.
Cuando el lenguaje carece de alternativa, el mundo se vuelve zafio.
Todos los sustantivos caben, como propios, en cada uno de nosotros.
Para escuchar la vida hay que retorcer el mundo.
En la medida en que estamos moldeados por el contexto social, la ilusión es el arte de ir por detrás de la vida.
El oficio de aventurarse no tiene más conciencia que el paisaje.
La intuición tiene recursos que la razón desatiende.
Promesas y compromisos, el mismo vicio.
Si la vista del hombre alcanza la verticalidad del espacio de la que presume, el horizonte nos engaña.
La realidad humana es la gestión de la especie y el proceso de la lengua.
El aval de la comunicación es un ideario cíclico.
No hay más hermandad que la que nos ofrecen las cosas.
El mejor ejercicio de lectura es la sonrisa visual.
Los idearios institucionales son la trampa de los pueblos.
En el planeta no hay elementos que no le sean propios.
La palabra limita la práctica del lenguaje.
Alineación de planetas o conjunto de causas: la misma guasa.
A frases hechas, descuido; a sentencias, diligencia; a refranes, según convenga, a proverbios, cuarentena.
La desconfianza de unos se mueve en virtud de otros.
La balanza computa si hay asiento y disputa.
Las creencias desmerecen al trabajo humano.
Escribir es desarrollar el aprendizaje.
Por quien la asiste, por lo que a su alrededor impera, gira la rueda.
La insalvable distancia nos mantiene unidos.
La vida le proporciona al hombre lo que el lenguaje a la lengua: conocimiento.
En sí mismo, el gusto no promueve.
Si la justicia es una institución, lo justo es un borrón.
La pena es la generadora de las miserias.
La noche teje a mano, la claridad ejerce oficio.
La mayoría de las causas no se encuentran; el resto vive ausente.
El activo del conocimiento subyace en la niñez.
A destiempo, como cualquier escuela, el feminismo no es ejemplo.
Los libros tienen un poco de naturaleza y mucho encierro.
La diversidad de la palabra enriquece a la discordia y amortigua a la obra.
Lo que nos tumba; ni para tensar, ni darle a la lengua.
La televisión alecciona a la vista.