Buitres en mi jardí...
 
Avisos
Vaciar todo

Buitres en mi jardín

1 Respuestas
1 Usuarios
0 Me gustas
12 Visitas
Luis libra
(@luis-libra)
Respuestas: 16
Eminent Member
Topic starter
 

'
El día que Superman se enganchó a la marihuana
en mi reino descorchábamos caprinos
desde los campanarios, entre vino en bota
y pasodobles hacíamos bandera
del acuchillamiento de mamíferos astados
y practicábamos el harakiri (en vivo) a los cerdos.
Por aquellos años yo dibujaba sueños
y odiaba a los niños con olor a mierda de vaca
que chorreaban hostias tras la cerquilla
aledaña a un colegio de piedra gris y podrida.
En la primera cadena explotaba el espíritu
de la paloma en doble estéreo
e improvisadas distorsiones a una sola mano.
Nuestros padres se emborrachaban
con licor de rosas y aromas de sangre seca:
solera que hervía la bodega de las parroquias obreras
y la festividad anual de la Casa de Campo.
En aquellos años, a nuestros jóvenes mayores
aún les sangraban los himnos a capela,
se creían a pie juntillas la pirotecnia libertaria
y los anuncios musicados de nocilla.
Ya entonces se fraguaban cambios terminales
en el córtex de los barrios,
mientras al sur los negritos del colacao se empeñaban
en seguir muriendo antes de los cuarenta.
La floreciente dislexia existencial ya presagiaba
el apocalipsis en los imberbes pechos.
La engominada hornada de los lacoste
acumulaban matrículas de deshonor
en altruismos y ciencias políticas.
Los demás remaban hacia el horizonte
que dictaban el antiinmovilismo social
y las feromonas de ocasión.
Más tarde yo aún aprendía a abrocharme
los verbos en frecuencia modulada,
engordando a golpe de orgullo neoproletario
la lista de mis veniales y futuros
crímenes contra la humanidad
y la línea crediticia del Banco Santander.
A las estatuas se les cayeron los anillos,
a los armarios los cerrojos
y a otros el reloj del amor por las alcantarillas
de algún paraíso en rebajas.
Y Superman (al fin desintoxicado)
estrellaba sus lágrimas de acero contra el techo
del planetario de su vieja ciudad technicolor.
Allá por mi reino aún se mojaban los sexos
y engrosaban los miembros viriles
de las hembras y machos ibéricos
cuando un ser de cuatro patas doblaba el esqueleto
y derramaba su sangre por la tierra.
Pero por aquel entonces
todavía creía en superhéroes
que fundían con su mirada láser a los malvados.
Muchos años después yo seguía digiriendo padres,
seguía escondiendo venas
y seguía dibujando sueños.

_______

 
Respondido : 16/04/2026 12:31 pm
Compartir: