Fábula. La gallina y el chacal
En lo alto del corral,
una gallina su canto proclama.
―¡Qué desvergüenza!
¡Ya estás aquí!―
le grita el gallo.
Lejos de amilanarse,
la gallina elevó la voz,
tanto que, en su arrebato,
deseoso de almorzarla,
ve agazapado a un chacal.
Espantada, corre a casa del amo;
aunque, para su sorpresa,
con el bajo de la escoba,
la lanza derecha al establo.
A sus puertas, con burlas
y abucheos, los animales
le bloquean el paso.
Sin otra salida,
de vuelta al gallinero,
el chacal complaciente
la recibe entre sus dientes.