Fábula. Un gato y una gata
Estaba un gato de esquina
en esquina, cuando una gata
le asalta la vista:
«Bien pudiera, preciosa,
pasear con este loco suicida,
que anda dando tumbos
sin encontrar medida… ».
Sin mirarlo siquiera,
la gata le replica:
«No seré yo testigo
de tal hombría.
¿Por qué no va a la ría?
Allá encontrará sacos
en arreglo a su cuantía».
Con la misma,
el gato le salpica:
«No en vano,
la naturaleza del ensayo
es vencer la ira… ».