La quebrantable lágrima del
pequeño niño bailaor,
es vista en el oscuro ambiente
de la noche y un sarao
Pequeño niño bailaor,
yo comprendo tu dolor
Al llegar a su casa,
este se multiplica por dos.
De la incomprensión de su familia
al amor por su afición.
Tirado ya en su cama,
observa el techo y solo piensa en Dios
Pequeño niño bailaor,
yo comprendo tu dolor.